Cultura

Sinceridad y sutileza caracterizan obra de Mónica Garrido

Garrido considera que una de las limitantes con las que tienen que lidiar los fotógrafos es no ser tomados en cuenta como artistas. Pese a que existen exposiciones colectivas en las que se presentan varias disciplinas, la fotografía es considerada en pocas ocasiones.

Mónica Garrido, artista visual nacida en Querétaro, presentó su primera exposición fotográfica individual: “Phantasieren”. Ésta consta de 16 cuadros divididos en tres series. La inauguración se llevó a cabo el jueves 15 de marzo en el Centro de Arte Bernardo Quintana y se encontrará disponible hasta el próximo 21 de abril de 2018.

Este espacio fue otorgado por la Dirección de Innovación y Creatividad UAQ, instancia que inauguró a la par, una instalación a cargo de Víctor Pérez-Rul y una exposición de la obra de 3 Herrera.

La artista queretana, egresada de la licenciatura en Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) en 2011, lleva una carrera de más de siete años en el ejercicio profesional de la fotografía. “Desde la prepa hacía foto porque tenía una materia y ahí me compré mi primera cámara, pero formalmente empecé a hacer prácticas fotográficas y personales fue a lo largo de toda la universidad y profesionalmente, desde que salí, cuando empecé a dedicar mi vida a esto”, mencionó.

Pese a que Mónica entró a la licenciatura inclinada por el ejercicio de la pintura, en la fotografía encontró no sólo una herramienta para documentar, sino una forma de crear, encontrando influencia en disciplinas como la música y el cine.

“Mis influencias personales son musicales, tipo Björk. Cuando estaba más chica podía pasarme horas viendo sesiones que fotógrafos famosos le habían hecho y eso para mí fue una gran influencia en el momento en que empecé a plantearme que la foto es lo que más me gusta”.

La obra presentada en “Phantasieren”, fue realizada durante 2017 y está conformada por 16 fotografías de tres distintas series, material en el que algunos trabajos fueron pensados para ser expuestos desde un inicio.

La autora manifestó que no gusta de trabajar con modelos profesionales, esto para otorgarle mayor naturalidad a su trabajo, elemento que se ve reflejado en el producto final y que dota de sinceridad y sutileza a su obra, en donde también utiliza elementos propios del mundo fantástico.

“Mi proceso creativo es muy curioso porque hay veces que surge en cuanto veo a alguien. Me pasa que veo gente a la que le veo cara para retratar, no sé explicarlo, pero me ocurre que veo a una persona y surge la idea de la sesión o que veo una locación y digo ‘aquí tengo que hacer fotos’ o simplemente me llega una idea a la cabeza, que son en las que más me tardo. Cuando me llega una idea y es para una serie de fotos, me tardo mucho porque no tengo nada concreto y todo es muy importante”, explicó Mónica.

Para la artista, dedicarse a la fotografía ha sido una apuesta por completo, ya que en un principio consideró que mantenerse de esta disciplina era algo muy lejano dentro de su contexto, sin embargo, a lo largo de estos últimos siete años ha logrado posicionarse y con ello, cumplir una de sus metas más preciadas: vivir del ejercicio fotográfico.

Garrido considera que una de las limitantes con las que tienen que lidiar los fotógrafos queretanos, es no ser tomados en cuenta como artistas. Pese a que existen exposiciones colectivas en las que se presentan varias disciplinas, la fotografía es considerada en pocas ocasiones.

“Yo en todos estos años he participado en varias exposiciones, pero en ocasiones no hay más fotógrafos, por ejemplo, en ‘Girl Power’, he participado durante cuatro veces y hasta el año pasado yo era la única fotógrafa”, manifestó.

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