Cultura

¡Wirikuta no se vende…!

Por Flor Velázquez Macotela

Las comunidades wixárikas temen por la desaparición de su territorio sagrado “Wirikuta no se vende, se ama y se defiende” era la consigna que se podía observar por todos lados y que se escuchaba por todos los rincones del Foro Sol el pasado 26 de mayo.

Wirikuta Fest fue un evento organizado por el Colectivo AHO, integrado por músicos, artistas y ecologistas, entre ellos Rubén Albarrán de Café Tacuba y Rocco de La Maldita Vecindad, con el propósito de defender la región sagrada de Wirikuta, ubicada en la sierra potosina, de las concesiones que el Gobierno Federal desea otorgarle a mineras canadienses.

First Majestic Silver pretende establecerse en un área de 45 mil hectáreas entre San Luis Potosí y Zacatecas, y el Gobierno Federal sólo busca justificar el otorgamiento de estas concesiones ignorando que el territorio Wirikuta es considerado la única reserva sagrada, minera y natural del mundo y además es territorio protegido por la Unesco como patrimonio ecológico y cultural de la humanidad.

El peregrinaje al Cerro Quemado

Los indígenas wixárikas (o huicholes, en español) cada año, en diferentes fechas, realizan un peregrinaje desde sus hogares –Nayarit, Jalisco, Durango y Zacatecas– hacia la reserva de Wirikuta, cerca del pueblo de Real de Catorce, en San Luis Potosí, subiendo el Cerro Quemado para hablar con sus dioses en un complejo ritual donde se realizan cantos y se consume peyote.

En la noche de ceremonia del seis de febrero todas las comunidades juntas llevaron a cabo una consulta espiritual: se trató de un encuentro con los Kaka+yarixi, deidades de Wirikuta, quienes fueron los anfitriones y los consultados. Los consultores fueron los Mara’akate (chamanes o cantadores). A través del canto, revelaron el sentir de Wirikuta y de los dioses que ahí coexisten. En el mensaje en voz del marakame Eusebio de la Cruz González, los dioses: “nos advierten que tengamos mucho cuidado de no hacer algo indebido contra los lugares sagrados, los cuales son el núcleo de nuestra Madre Tierra y en ellos se encuentran las deidades preparándose para un renacer, el cual será el florecer de un nuevo mundo celestial. Las deidades nos dan mensajes e indicaciones atmosféricas para que nosotros los humanos detectemos la inquietud de nuestro planeta y estemos apercibidos… En el canto las deidades nos piden que todos estemos unidos, que hagamos planes de cómo actuar… Se les pide a las personas que están en contra de su propio creador, que dejen en paz los lugares sagrados”.

Las 22 concesiones de First Majestic Silver se encuentran en la zona que abarca el Cerro Quemado, la montaña donde, basados en la creencia huichol, nació el sol y el resto del universo, por lo que este proyecto minero devastaría la herencia cultural y religiosa de este pueblo indígena.

Un concierto con causa

Café Tacuba, Calle 13, Caifanes, Julieta Venegas, Ely Guerra, Amandititita, Sonidero Mestizo, Lengualerta, Doctor Krápula, entre otros, le exigieron al Gobierno Federal proteger las regiones sagradas, a los pueblos indígenas, eliminar la violencia provocada por el narcotráfico y manifestaron su apoyo a los estudiantes y su movimiento estudiantil. “¡Wirikuta no se vende, se ama y se defiende!”, repetían los músicos exigiendo la liberación del territorio huichol.

Bajo el incansable sol, los asistentes comenzaron a llenar el escenario principal justo cuando apareció Julieta Venegas, quien dio un discurso sobre el poder de cambio en el corazón de las personas.

Colectivo AHO, en la voz de Rubén Albarrán pidió a los miles de asistentes hacer un ritual de psicomagia recomendado por su entrañable amigo, escritor y psicomago chileno, Alejandro Jodorowsky, logrando que la multitud se tomara de las manos a lo largo y ancho del Foro Sol, formando una cadena humana de unión. Posteriormente se presentó en el escenario Javier Sicilia agradeciendo a Albarrán el compromiso con dicha causa

“Está pasando en Panamá, Argentina, Ecuador y es importante demostrarle a todos los gobiernos latinoamericanos que un pueblo unido jamás será vencido”, dijo Residente, vocalista de la agrupación boricua Calle 13 que pintando en su espalda la leyenda “Yo soy 132” se unió a la manifestación de los estudiantes mexicanos para permitirle a Zach de la Rocha, vocalista de Rage Against the Machine, interpretar a manera de reclamo social “Calma pueblo”. Sin duda alguna “Latinoamérica” fue uno de los momentos más memorables del evento

Café Tacuba fue la agrupación mas esperada de la noche, quien deleitó a sus fanáticos con las canciones que los dieron a conocer. “Paparupapa eu eo” gritaban los asistentes entre canción y canción. “Un saludo al movimiento #YoSoy132. Muchas gracias por apoyar la cultura”, resaltó Rubén Albarrán antes de cerrar su concierto con “El baile y el salón”

“El respeto a la tierra no se cuestiona”, aseguró Enrique Bunbury durante su presentación y finalmente fueron los Caifanes quienes se encargaron de cerrar magistralmente el evento frente a la presencia de 60 mil almas. “Ahora sí grita raza, que se oiga en los Pinos, en la Cámara de Diputados, grita raza, ¡grita!”, dijo Saúl Hernández llevándose el aplauso del público. “Los dioses ocultos” fue la canción con la que terminó este evento lleno de demandas sociales realizadas de la mejor manera, a través del poder de la música.

 

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