Triste domingo
Por: Alfredo García Servín
María iba en un taxi esa mañana:
-¡Interrumpimos esta programación para darles una triste noticia- se escuchó en la radio -el cantante y compositor Juan Gabriel, acaba de morir en Los Estados Unidos…!-
-¡¡¡Quéee??? – exclamó el taxista y bajó la velocidad al auto y subió el volumen al radio.
-El cadáver fue encontrado en el baño de su casa, en Santa Mónica, California; le sobreviven su mujer y cuatro hijos.
María iba en el asiento de atrás y puso cara de pánico… ¿Su Juan Gabrielito muerto? ¿Su Juanito querido; su ídolo?
Se recargó en el asiento de adelante para escuchar mejor la noticia:
-Se dice que sus restos serán llevados a México para que sus fans puedan despedirse de él.
“¡¡Qué bueno!!” – pensó María, y dos lágrimas corrieron por sus mejillas.
La franja de cielo que miraba a través de los cristales cambió de hermoso azul a horrible cenizo. El mundo se le había descompuesto.
-¡Están apareciendo muchos mensajes en las redes!- agregó el periodista -Voy a leerles algunos.
-Cristina Madina de Guadalajara Jalisco, dice: “México sufrió una gran pérdida; Juan Gabriel fue el compositor hispano más cantado en el mundo”.
-Feliciano Aguirre, de Puebla: “Juanga era el alma del pueblo y lo seguirá siendo”.
-Carmelita Reséndiz, de Tijuana: “Estuve en la ciudad de Los Ángeles en su último show ¡¡¡y fue sensacional!!!”.
-Lourdes Martínez, de León, Guanajuato: “¡Personajes como Juanito nacen solo uno cada siglo!”.
-Seguiremos informando en unos momentos…
Con mano temblorosa María sacó un boleto de su bolso y dijo:
-¡Ahora que sí iba a poder ir a su concierto!– vivía en una comunidad pequeña y todos los días iba a Juárez a asear casas. Era del del centro de la República; pero llevaba tres años con su familia viviendo en la frontera.
En la radio se escuchó una canción:
“¡¡¡… Por eso aún estoy, en el lugar de siempre, en la misma ciudad, y con la misma gente…!!!”
Otras dos lágrimas se le escaparon.
Recordó cuando el ahora su esposo le dijo: -“No tengo dinero”, como dice Juan Gabriel; ¡pero quiero que seas mi esposa!, ¿aceptas?– y aceptó. También recordó cuando falleció su mamá y escuchando “Amor eterno”, lloró con profundo dolor. Cuando en sus bodas de plata bailó ante decenas de personas: “Te lo pido por favor.”
En algunas tiendas y casas cantaban:
-¡¡¡…Querida, querida, querida…!!!
-¡¡¡… pero no me dejes nunca, nunca, nunca, te lo pido por favor…!!!
-¡¡¡Cooomóoooo quiiisiera aaa, queee túuu viviiiieras…!!!
El chofer iba a decir algo; pero se contuvo
María estaba deshecha.
-Juanga se hizo famoso en los setenta – retomó la noticia el locutor – con “No tengo dinero” creó un himno para las jovencitas; pero no para los jovencitos, quienes aún ponían reticencias por los movimientos amanerados del artista… Fue cuando grabó “Se me olvidó otra vez”, que logró ganarse también a muchísimos jovencitos. Escribió más de 1700 canciones y muchas de ellas están traducidas al alemán, al japonés, al turco… Tiene más de mil 500 intérpretes.
Fue el primer cantante popular que se presentó en Bellas Artes.
María empezó a llorar abiertamente y el taxista no pudo aguantar acompañarla con sollozos.
-“¡Nos ha dejado bien fregados!” – , pensó.
Se escuchó en la radio la voz de Juan Gabriel: “¡¡¡Cuando quieeeras túuuu, divertiiiirrrte máaaas, busca uuun luugaaaar…!!!”.
El auto se estacionó frente a un kiosco y al ver a la cara al taxista, María lanzó un fuerte grito:
-¡¡¡Aaaaaaay!!!
-¡La asusté? ¡Perdóneme ‘señito’, perdóneme! Debí decirle que soy imitador de Juan Gabriel y; que voy a dar un show y voy un poco retrasado, ¡en el camino me maquillé! ¡¿Sí me parezco a él?!
– ¡¡¡Muchíiiisimo, qué bárbaro; me dio tremendo susto!!!
– ¡Perdóneme y muchas gracias! ¡No, no, no me pague! ¡Y gracias por querer a Juanito tanto como yo; adiós!
-¡Adiós!
María se perdió tras una nopalera y el taxi corrió con destino a Ciudad Juárez.