De los Cobos llega a la Fiscalía Anticorrupción con voto dividido de Morena

Carlos Alfredo de los Cobos Sepúlveda fue electo por la LXI Legislatura de Querétaro como nuevo titular de la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción del Estado, cargo que ocupará del 18 de junio de 2026 al 17 de junio de 2035. Su designación obtuvo 20 votos a favor y cuatro abstenciones del grupo legislativo de Morena, tras la revisión de la terna enviada por el Ejecutivo estatal, de la cual fue descartada María Elena Guadarrama Conejo por no cumplir con el requisito de experiencia en procuración de justicia o derecho penal.
Pugna partidista por la elección
La elección del nuevo titular de la Fiscalía Anticorrupción en Querétaro desató una pugna partidista que trascendió los límites locales, detrás de discursos solemnes y comparecencias públicas, se libra una batalla silenciosa por el control de un órgano que debería ser autónomo, pero que a menudo termina atrapado en las redes del poder.
El cargo, concebido para investigar y sancionar delitos de corrupción, se ha transformado en un símbolo de credibilidad institucional, donde la designación del funcionario no solo marcará el rumbo del combate a la corrupción en el estado, sino que pondrá a prueba la confianza ciudadana en el sistema nacional diseñado para vigilar al poder.
El poder bajo la lupa
Las funciones del fiscal anticorrupción son investigar delitos de corrupción, coordinar con órganos de fiscalización y proteger a quienes denuncian irregularidades. En el plano federal, debe perseguir a servidores públicos y particulares que atenten contra el patrimonio nacional; sin embargo, en Querétaro, su misión se concentra en el ámbito estatal y municipal, donde la corrupción se manifiesta en contratos, licitaciones y presupuestos locales.
Esto se basa en leyes importantes como la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción que establece que el fiscal anticorrupción debe prevenir, investigar y sancionar faltas administrativas y hechos de corrupción, coordinándose con la Auditoría Superior de la Federación y la Secretaría de la Función Pública. Por su parte, la Ley del Sistema Estatal Anticorrupción señala que la fiscalía debe investigar delitos de corrupción cometidos por servidores públicos estatales y municipales, velando por los intereses de la sociedad y garantizando la transparencia.
La eficacia del fiscal no depende solo de su voluntad o moralidad, sino de los recursos que se le asignan, principalmente económico. A nivel federal, el presupuesto proviene de la Cámara de Diputados; en Querétaro, del Congreso estatal.
Los números siempre son los que hablan, y el fiscal Benjamín Vargas Salazar informó durante su octavo informe de actividades ante la legislatura local que la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción del Estado de Querétaro ha recuperado 209 millones de pesos en ocho años, de los cuales 69 millones corresponden al último año, y han vinculado a proceso a más de 200 personas.
El fiscal Vargas Salazar afirmó que continuará fortaleciendo el combate a la impunidad con legalidad, profesionalismo y vocación de servicio.
La falta de personal especializado en auditoría financiera y derecho administrativo ha sido señalada como un obstáculo recurrente. Sin recursos humanos y técnicos suficientes, la fiscalía corre el riesgo de convertirse en un órgano más simbólico, incapaz de cumplir su misión. El presupuesto, más que un trámite administrativo, es un indicador del compromiso político con el que se combate a la corrupción.
El voto que define la vigilancia
En Querétaro, tras una reforma constitucional publicada en septiembre de 2024, el gobernador envía una terna y el Congreso local elige al titular.
La terna incluyó a María Elena Guadarrama Conejo, Juan Manuel Martínez López y Carlos Alfredo De los Cobos Sepúlveda, quienes aspiraban a sustituir al fiscal Benjamín Vargas Salazar. La designación se realizó bajo el mismo esquema previsto para la elección de la fiscalía general del Estado, con votación en el pleno, la cual se implementó dentro de los plazos establecidos por la ley. Finalmente, Carlos Alfredo de los Cobos Sepúlveda fue designado como el titular de la Fiscalía Anticorrupción de Querétaro.
¿Qué pasará después?
El fiscal anticorrupción debe garantizar que el poder pueda ser vigilado; la corrupción no sólo se combate en tribunales, también en los espacios donde se negocian presupuestos y nombramientos.
Se debe asegurar que el fiscal anticorrupción actúe con autonomía frente a los intereses partidistas y que cuente con los recursos necesarios para investigar y sancionar la corrupción. Solo así podrá cumplir con su mandato constitucional y recuperar la credibilidad de un sistema que, hasta ahora, ha mostrado más fragilidad que eficacia.




