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Ajedrez: ‘El profe’ Lucio, una vida dedicada a descubrir y componer cada jugada

El ajedrez es descubrir cada jugada y componerla; es un deporte que sirve pensar, para aprender a razonar”, sintetizó Lucio Rosales de la Vega, también conocido como ‘el profe Lucio’, quien tuvo el honor de enseñar en instituciones diversas, como el Tecnológico de Monterrey, Instituto Tecnológico de Querétaro (ITQ) y la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), donde forjó una trayectoria por más de 28 años.

Nacido un 7 de agosto de 1937 en la Ciudad de México. En entrevista, el profesor Lucio narró como aprendió esta disciplina gracias a las enseñanzas de su padre, quien le inculcó el amor a este deporte desde sus cortos cinco años de edad. Rosales de la Vega estudió en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros convirtiéndose en docente de primaria y, posteriormente, en la Escuela Normal Superior de México para dar clases como profesor de Historia en nivel secundaria. Decidió especializarse en la época precolombina.

Rosales De la Vega cuenta con una trayectoria de más de 50 años en la enseñanza de ajedrez, mismos en los que no sólo instruyó a decenas de generaciones en el aprendizaje de esta disciplina como forma de vida, sino que además acompañó a alumnas y alumnos en un sinnúmero de triunfos y reconocimientos nacionales y estatales.

Además, ha sido reconocido en múltiples ocasiones por el Gobierno del Estado de Querétaro, el Instituto del Deporte y la Recreación del estado de Querétaro (Indereq), así como por la UAQ, entre otros.

Aunque el profesor es un gran jugador que incluso llegó a competir con ajedrecistas que fueron campeones mundiales, como Anatoly Karpov y Gary Kasparov, lo cierto es que no le gustaba asistir a competencias, ya que su pasión era enseñar y formar jóvenes que fueran capaces de vencer a cualquiera.

A sus casi 85 años, el profesor asegura que la razón por la que le gustaba jugar ajedrez era el hecho de que es un deporte complicado que ayuda a pensar correctamente, por lo que jamás le pasó por la mente dejar de practicarlo, “cuando podía jugar, lo que más disfrutaba era pensar”, dijo.

Aunque hace dos años dejó de impartir clases, el profesor aún recuerda con cariño y admiración a sus estudiantes más destacados como su alumno Óscar Barrera Hernández, quien fue Campeón Nacional de Ajedrez en la categoría menores de 18 años, y que tuvo la oportunidad de jugar en simultáneas con Gari Kaspárov.

A su mente vienen otros nombres como Lucía, ahora maestra en Francia; ‘Reyes’, que actualmente estudia su doctorado en Bélgica y quien –asegura el profesor Lucio— modificó el ajedrez al proponer una nueva manera de jugarlo; o Norma, a quien recuerda como la mejor jugadora de ajedrez.

Además de ser pionero en el desarrollo del ajedrez en Querétaro, el profesor Lucio fue socio fundador del Club de Ajedrez del Café del Fondo, en donde estuvo enseñando esta disciplina por más de 20 años. Ha estado casado con Evelia Ayala por más de 57 años, es padre de Nayeli y Tonatiuh, y actualmente tiene cuatro nietas y un nieto.

Para él, “la idea de jugar ajedrez es descubrir un mundo que te enseñe a pensar correctamente y a razonar”.

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