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Ser aficionado a Gallos puede costar una pequeña fortuna

De 11 juegos regulares, un aficionado debe pagar 3 mil 300 en total, ya que el boleto de cada partido cuesta 300 pesos. Un bono para los 11 juegos de la temporada en esta zona tiene precio de mil 940 pesos, por lo cual se ahorrarían mil 360 pesos tan sólo en entradas.

Ser fanático de los Gallos Blancos puede costar entre 9 mil y 11 mil pesos por persona cada temporada, esto tan sólo si se asiste a juegos locales, acorde a una plática con David Barbosa Lara, fanático del conjunto plumífero —así como de las Chivas de Guadalajara—, quien mostró esta inversión estimada en boletos, uniformes oficiales y gastos al interior del estadio Corregidora.

Y sí, ser aficionado de los Gallos Blancos, el equipo de futbol soccer de Querétaro, es ir cada 15 días a cantar los goles de sus más grandes estrellas; es haber llorado tristezas cuando los plumíferos descendían de la primera división, pero también vivir alegrías cuando se logró la Copa MX contra las Chivas.

David Barbosa comentó que la primera temporada a la que asistió de manera regular en el estadio Corregidora fue en 2018 y ahí pagó aproximadamente 300 pesos por cada partido: un aproximado de 3 mil 300 pesos por 11 juegos de temporada regular con Gallos Blancos como local.

En cada encuentro de la escuadra queretana, David Barbosa desembolsó también entre 400 y 500 pesos dentro del inmueble para consumo de bebidas y alimentos; ello equivale a un monto que oscila entre los 4 mil 400 pesos y 5 mil 500 pesos por todo un torneo regular. Sin embargo, reconoció que lo más que llegó a invertir en alguna temporada fueron 8 mil 800 pesos.

La cerveza dentro de un estadio cuesta 80 pesos por dos ampolletas, mismos que antes servían para un litro; los refrescos de 600 mililitros cuestan 50 pesos, al igual que las frituras; las pizzas individuales, 70 pesos, mientras que los cigarros y semillas cuestan 10 pesos en un partido de soccer.

El aficionado recordó que dependiendo el estadio donde se juegue y los equipos que se enfrenten, el gasto puede variar. Esto se aprecia más, según David Barbosa, en los hot-dogs: Una orden en un partido de alta demanda puede tener dos piezas y costar 70 pesos, a diferencia un encuentro de baja demanda, en el cual alcanza para tres por el mismo precio.

Esta misma variación del precio —según el estadio y los equipos— ocurre con los boletos: “En el coloso de Santa Úrsula [es decir, el estadio Azteca] llegué a ir a una semifinal América-Chivas y pagué cerca de 350 pesos por el boleto. En la zona alta en la UNAM pagué aproximadamente 200 pesos (…) y cuando fui al Neza 86 [es decir, al estadio de la Universidad Tecnológica Nezahualcóyotl] pues eran partidos muy baratos ya que no eran de primera división”, contó.

David Barbosa agregó que, como aficionado, no ha seguido a Gallos Blancos a otros estadios cuando acuden en calidad de visitante, pues los resultados que han tenidos los futbolistas no lo animan a cruzar el país junto a ellos: “El hecho de que los Gallos tuvieran un mal comienzo, pues… preferí reservarlo para otra temporada”.

No obstante, reconoció que tenía planes de seguir a los Gallos a recintos como el estadio Azteca o el estadio Akron —antes llamado Omnilife, por el patrocinio— en Jalisco. También representaba una oportunidad, señaló, para conocer estadios como el Cuauhtémoc, en el estado de Puebla, e incluso hacer un viaje hasta el estadio Bancomer en Monterrey.

Ahorros de mil pesos con bonos

De regreso al tema del estadio Corregidora, David explicó que durante el torneo de apertura 2018 —que dura medio año— adquirió el ‘Bono Gallo’, que ofrece beneficios a los seguidores del equipo por un total de mil 940 pesos. El beneficio le garantiza un lugar en la zona preferente-plus-poniente, debajo de los palcos de transmisión televisiva y encima de los palcos privados.

Por asistir a 11 juegos regulares, un aficionado debe pagar 3 mil 300 pesos en total, ya que el boleto de cada partido cuesta aproximadamente 300 pesos. Un bono para los 11 juegos de la temporada en esta zona tiene un costo de mil 940, y con este ahorraría mil 360 pesos, tan sólo en entradas.

El aficionado externó que el bono representó un ahorro en comparación a comprar boletos individuales: “Al comparar los precios de los boletos de los primeros cinco partidos de casa, en ese monto ya era el total que había pagado en el abono. Además valió totalmente la inversión porque fue una muy buena temporada del equipo y los partidos no quedaron a deber en absoluto, aunque algunos los perdieron”, aseguro el espectador.

Sin embargo, el aficionado decidió no adquirir este bono para el torneo de clausura 2019, pues acusó que “desarmaron” al equipo albiazul con la salida de Tiago Volpi de la portería y también se fue Hiram Mier, quien era una pieza fundamental de la zaga queretana. Inclusive, consideró que la experiencia no sería la misma a la vivida en la temporada pasada: “Al final, creo que de manera económica le afecta al equipo, porque se cae la ilusión, como la mía, de aquellos nuevos admiradores (…) Creo que la asistencia disminuirá durante este torneo”.

Las vestiduras del equipo

David tiene dos playeras de los Gallos Blancos, ambas con garantía de ser originales, que le costaron 300 pesos cada una en un almacén de ropa deportiva, ya que son prendas de dos o tres temporadas anteriores. Los de la temporada pasada tienen un costo de 979 pesos, mil 049 y mil 539 pesos.

El conjunto que porta actualmente el equipo plumífero tiene un costo de mil 399, mil 499 y 2 mil 199 pesos en diferentes tiendas departamentales. Un aficionado, como mínimo, puede llegar a gastar aproximadamente 11 mil pesos, si cada torneo compra sus boletos individuales por partido y un jersey oficial, o 9 mil pesos si es abonado y realiza consumos similares a los del aficionado David Barbosa.

“Al final creo que para que Gallos Blancos pueda llamar de nuevo la atención y la gente vuelva al [estadio] Corregidora, deben tratar de buscar mejores contrataciones para dar mejores partidos y que sea más espectacular o único ir cada dos semanas a la tribuna (…) En cuestión deportiva, también me gustaría que se comprometan a jugar mejor y compenetren a un estilo de juego equilibrado para disfrutar los encuentros y, pues al final, que sean propositivos”, anheló el aficionado de futbol.

Finalmente, David indicó que, desde su perspectiva, la administración del equipo debería mejorar las actividades de medio tiempo “que, pues, no integran a toda la afición”. Y agregó: “Hasta sería bueno que te dejen hacer carne asada en las afueras del estadio, como en los Estados Unidos (…) obviamente regulado, para no fomentar el alcoholismo y la violencia”, refirió el diletante futbolero.

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