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Desempleo en Querétaro: Varones con secundaria; ellos son el rostro de la falta de oportunidades laborales

En el periodo de enero a septiembre de 2023, los hombres de 15 a 25 años residentes en el municipio de Querétaro, con educación secundaria, experimentaron la tasa más alta de desempleo, según las encuestas realizadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Inegi, durante el primer trimestre de este año 143 personas dijeron estar desempleadas, de las cuales la mayoría tienen desde 15 hasta 25 años de edad, lo que representa el 48.94 por ciento de los encuestados. Además, el 70.62 por ciento de las personas son hombres.

Entre enero y marzo, los municipios donde mayormente se concentraron los jóvenes desempleados fue en Querétaro, mismos que representan el 54.54 por ciento de los encuestados. Le sigue el municipio de Corregidora con el 14.68 por ciento y El Marqués con el 6.29 por ciento.

Además, el 35.66 por ciento de quienes dijeron estar desempleados poseen entre 10 y 12 años de escolaridad, lo que corresponde a la educación básica y media superior. El 24.47 por ciento posee de siete a nueve años de escolaridad (sólo educación básica) y únicamente el 23.07 por ciento tiene entre 16 y 18 años de escolaridad, lo que corresponde a educación superior.

En relación al segundo trimestre del 2023, la ENOE encuestó a 172 personas con desempleo, de las cuales nuevamente la mayoría fueron jóvenes: el 36.04 por ciento son personas de entre 15 y 25 años, mientras que el 16.86 por ciento corresponde a personas de entre 26 y 30 años. De nueva cuenta los hombres fueron los más desempleados, quienes representaron el 68.60 por ciento.

De abril a junio, el municipio de Querétaro nuevamente concentró el porcentaje más alto de los encuestados: 44.76 por ciento. Le siguieron el municipio de Corregidora y el de San Juan del Río, con 15.11 por ciento cada uno.

En años de escolaridad, el 31.97 por ciento de los encuestados tiene entre siete y nueve años de escolaridad (educación básica), 30.23 por ciento tiene entre 10 y 12 años de escolaridad (educación básica y media superior), mientras que el 22.67 por ciento tiene entre 16 y 18 años de escolaridad (educación superior).

Por otro lado, entre julio y septiembre de 2023, la ENOE encuestó a 163 personas con desempleo, de las cuales el 25.15 por ciento eran jóvenes de 21 a 25 años y el 15.56 por ciento fueron personas de 26 a 30 años. Por tercera ocasión, la población más desempleada fueron hombres, lo que representó el 65.03 por ciento de los encuestados.

En el tercer trimestre del año, nuevamente el municipio de Querétaro fue el lugar con mayor desempleo: 64.41 por ciento de los encuestados. Le siguieron el municipio de Corregidora con 8.58 por ciento y El Marqués con 6.7 por ciento.

Respecto a los años de escolaridad, entre julio y septiembre de 2023 el 28.83 por ciento de las personas encuestadas reportó tener entre siete y nueve años de escolaridad (educación básica), pero otro 28.83 por ciento dijo tener entre 16 y 18 años de escolaridad (educación superior). Además, el 22.08 por ciento dijo tener entre 10 y 12 años de escolaridad (educación media superior).

Acorde a los mismos datos del Inegi, el número total de personas desempleadas durante el primer trimestre de 2023 fue de 28,112, mientras que en el segundo trimestre el número ascendió a 37 mil 460 personas desempleadas.

La investigadora y docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Karen Muñoz Arellano, explicó que las causas de desempleo en jóvenes tienen que ver con factores regionales, con mercados de trabajo, así como con variables personales en las juventudes.

«Tiene que ver con una cuestión de la dinámica de crecimiento propia de la región, del país y del estado (…) nos encontramos con mercados de trabajo que son insuficientes, que no permiten o no dan respuesta en términos de un empleo formal a las y los jóvenes».

En relación al municipio de Querétaro como la zona del estado donde más desempleo se percibe, pese a que existe un gran número de empresas y negocios, Karen Muñoz explica que tal hecho se atribuye, por un lado, a las expectativas de las juventudes por empatar su vida personal con su vida profesional y, por el otro, a la falta de experiencia laboral entre dicho sector.

«Están también las condiciones laborales que ofertan todas estas empresas y negocios: el tipo de jornada, el tipo de salario, si la contratación es una contratación indefinida, si les ponen periodo de prueba, qué tipo de empleos se están ofertando y si estos están resultando o no atractivos para los jóvenes y en dónde están las expectativas de la juventud».

Además, pese a que datos del Inegi puedan revelar mayor empleabilidad entre quienes cuentan con más años de escolaridad, la docente advierte que la educación no es el único elemento que garantiza mejores condiciones laborales, pues existen personas que incluso pueden estar sobrecalificadas para un puesto de trabajo o, simplemente, no contar con suficiente experiencia.

«Incluso tendríamos que preguntarnos: los que no alcanzan estos máximos niveles de escolaridad, ¿cuáles son las razones?, y nos encontraremos que muchos y muchas de ellos es porque, dadas las condiciones de vida, tienen que suspender los estudios para incursionar en un mercado laboral, que normalmente se caracteriza por condiciones precarias».

Muñoz Arellano consideró necesaria una mejor voluntad política y una visión a futuro sobre la importancia de los espacios formativos, lo que dotaría de más posibilidades a quienes desean contar con educación superior y, en consecuencia, aumentar la empleabilidad.

«Implicaría pensar a largo plazo y diseñar estrategias articuladas entre los distintos actores que juegan un papel importante, o que tienen un papel importante, en los términos tanto educativos, como laborales, para poder generar políticas públicas. Mientras se tengan esfuerzos aislados en realidad no se está trabajando en una situación que sea mucho más consistente a futuro».

En suma, la investigadora consideró necesario dar un seguimiento psicoemocional a las juventudes que no encuentran empleo, pues la falta de experiencia que esto genera desencadena frustraciones que obstaculizan aún más el acercamiento a oportunidades laborales.

«Es importante considerar el nivel de desencanto que esto puede generar a nivel personal y también colectivo (…) Eso puede desencadenar en problemas de ansiedad, en problemas de depresión, en un sentido de incertidumbre (…) desde chiquitos nos dicen: ¿qué quieres ser de grande?, y nuestra noción de ser algo está vinculado a un empleo. ¿Qué pasa cuando llega una edad en la que no nos podemos emplear o tenemos que tomar empleos que están en condiciones verdaderamente trágicas?».

Fabián Bocanegra

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Reportero de Tribuna de Querétaro desde agosto de 2023.

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