Desgaste de Kuri y Falta de Mensaje Claro, Claves de la Derrota del PAN: Ávila-Eggleton

Marcela Ávila-Eggleton, investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Autónoma de Querétaro, señaló que la derrota del Partido Acción Nacional (PAN) puede entenderse a partir del desgaste natural del gobierno de Mauricio Kuri González, pero también a que la oposición no supo armar un mensaje que atrajera al electorado.
En entrevista, la doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) refirió que todo gobierno tiene un desgaste natural debido a las decisiones que se toman, lo cual impactó a la administración estatal. De igual forma, la figura de Claudia Sheinbaum “arrastró” una parte del voto a favor de Morena, partido que ganó la mayoría en el Congreso local.
Finalmente, señaló que es importante observar que la coalición ‘Fuerza y Corazón por México’ no llegó a todos los sectores de la ciudadanía, especialmente por la alianza entre el PAN y el Revolucionario Institucional, su enemigo histórico. “Muchos ciudadanos que tradicionalmente votaban por el PAN, al ver al partido con el PRI, no les pareció que fuera la alternativa que querían; y también lo mismo sucede con los priistas, había sectores del priismo que no se sentían cómodos en una coalición con el PAN”.
La exdirectora de la FCPS añadió que faltó construir una narrativa convincente desde la oposición, pues todas sus acciones se expresaban a través de su vínculo con el partido oficialista de Morena.
“El discurso que ofrecían las oposiciones era ‘nosotros no somos Morena, no estamos de acuerdo con López Obrador’, pero no iban más allá de eso. Incluso muchas de las campañas al Senado o a diputaciones federales y locales reforzaban ‘que se mantendrían los programas sociales, etcétera’; era justo el contrastarse con la campaña de Morena, pero sin proponer nada más”, explicó Ávila-Eggleton.
La investigadora también señaló las repercusiones de liderazgos nacionales, como el de Marko Cortés Mendoza, quien llevó a Acción Nacional a su peor derrota. En el caso de Querétaro, de ganar 15 distritos en 2021, este año el blanquiazul sólo se llevó cinco de mayoría relativa y tres de representación proporcional.
Además, señaló que las derrotas sin una estrategia ni autocrítica sólo acentúan las diferencias y críticas contra Marko Cortés, del grupo de Ricardo Anaya. “El exgobernador Francisco Domínguez fue uno de los que estuvo abiertamente en contra del liderazgo de Marko Cortés, pero bueno, esas luchas al interior del partido también se reflejan en Querétaro. Por ende, también había algunos grupos que estaban más interesados en la coalición que otros”.
Partidos pragmáticos, no ideológicos
Otro problema que identificó Ávila-Eggleton fue que los partidos del país se volvieron pragmáticos a costa de su ideología; les importa sólo el poder por el poder. “Al PRI le hubiera convenido más tratar de mantener su posición, sus temas y su discurso alejados del PAN; yo creo que le benefició más al PAN aliarse con el PRI que al PRI aliarse con el PAN. Creo que, en el caso específico de Querétaro, el PAN estaba en una posición de mucho mayor ventaja y el PRI pierde lo poco que tenía”.
Al ser así, detalló que es difícil encontrar un partido ideológico, y muchos de ellos se rigen con el único objetivo de llegar al poder. De la misma forma, las consecuencias para los partidos políticos de conformar estas coaliciones también son delimitadas por la profesora.
“Yo creo que los partidos en México todos son pragmáticos, ninguno funciona como un partido ideológico; y tan son pragmáticos que se encuentran coaliciones como esta PRI-PAN-PRD, que hace algunos años hubiera resultado completamente inexplicable”.
Por otro lado, añadió: “Yo creo que la principal lección que tienen que aprender es hacer una autocrítica rigurosa de, ¿qué fue lo que provocó que la gente no decidiera comprarles el paquete? En algunos casos el paquete completo, y en otros casos en partes. (…) ¿Qué le queda a deber a la ciudadanía? Y sobre todo lo que mencionaba al inicio, ¿cómo construir una narrativa más allá de decir ‘no somos Morena’?”.
Morena, falta de liderazgos locales
En el caso particular de Morena, la exdirectora de la FCPS confirmó la consolidación del partido dentro del estado en gran parte por la campaña de la candidata presidencial, Claudia Sheinbaum, pero también reconoció las deficiencias que tiene el partido a nivel local. Un ejemplo de ello puede ser la designación de candidatos o la conformación de tribus dentro del mismo partido; limitantes que no permiten la unificación o la proyección de un plan de trabajo más específico para Querétaro.
“Así como el PAN tiene que ponerse a hacer la tarea y ver qué se tiene que trabajar si quiere mantenerse en el gobierno en 2027; Morena tiene que hacer un trabajo importante hacia adentro. Claramente Morena tiene una serie de conflictos al interior aquí en Querétaro, que además se agudizaron con la selección de candidaturas; en ese contexto vemos, por ejemplo, la salida de Paloma Arce ante la candidatura de Chema Tapia y empezamos a ver a los diferentes actores”.
“Hay una lucha importante entre diferentes grupos y eso sin duda les puede generar un conflicto importante en 2027; sobre todo porque además viene la elección de la gubernatura, que finalmente es la elección más importante. Si recordamos lo que pasó en 2021, creo que es mucho menor que lo que se puede venir para 2027; porque en ese momento estaba el grupo que apoyaba al doctor Herrera y el grupo que apoyaba a Celia Maya, pero ahora para el 27 hay bastantes más personas que están interesadas en esa candidatura y habrá que ver cómo el partido resuelve estos conflictos”, detalló Ávila-Eggleton.
Agregó además una incógnita: “Habría que preguntarnos, ¿cómo le hubiera ido a Morena con otro candidato en el municipio de Querétaro? A lo mejor si hubieran presentado un candidato con más arraigo y bueno, sin todos los negativos que tenía Chema Tapia más allá de no ser una figura local conocida [el resultado cambiaría]”.
Votantes críticos, no ‘duros’
Por último, la investigadora electoral consideró alentador que las personas tuvieran un voto dividido y no en bloque como generalmente acostumbra a ser el ‘voto duro’. Por otro lado, también enfatizó en el ‘voto de castigo’ que recibió el gobierno de Kuri, pero uno ligero porque la población dio el triunfo de los Ayuntamientos metropolitanos y el Senado de la República.
“Yo creo que llama la atención si juntamos todos los resultados; por un lado, el triunfo de Claudia Sheinbaum por un margen importante en Querétaro; pero que el Senado lo ganará la coalición PAN-PRI-PRD con dos figuras claramente del PAN; y que se repartieran los distritos federales creo que muestra un electorado, diríamos en términos del comportamiento electoral, bastante sofisticado. No vota en bloque, sino que busca establecer una primera lectura: sí le da el voto a Claudia Sheinbaum para la presidencia, pero quiere contrapesos en el Senado”.
“Lo mismo a nivel local, pareciera que es una elección distinta, porque si bien logra mantener los cuatro municipios en los que se concentra arriba del 70% de la población del estado; eso no se refleja en los votos en los distritos, entonces también parecería que por un lado hay un segmento importante del electorado que evalúa bien el gobierno del PAN en Querétaro, en Corregidora, en El Marqués y en San Juan del Río; pero no quiere una mayoría absoluta del PAN en el Congreso del Estado”, añadió Marcela Ávila-Eggleton.
Finalmente, la académica respaldó que los resultados de esta jornada electoral fueron el reflejo de la aceptación o inconformidad de la población con los gobiernos del estado de Querétaro a la fecha. De esta manera, rechazó la posibilidad de que haya sido un pacto de las élites políticas.
“En esta hipótesis, si hubiera sido un pacto de élites, qué mal pacto hicieron, sobre todo porque finalmente los panistas eran los que estaban en el poder: ¿cómo acuerdas perder todo? Yo creo que es claramente el reflejo de una ciudadanía que sale a premiar y a castigar, lo cual es interesante porque muchos estudios revelan que la gente suele salir más a votar para castigar que para premiar (…); entonces yo creo que fue una ciudadanía que decidió repartir el poder, que decidió que las mayorías absolutas no eran deseables ni en lo local ni en lo nacional”, finalizó.



