Información

Documentos oficiales revelan más de cien desapariciones en Querétaro en 2013

El caso deJesús Almaraz Esquivel, estudiante de la UAQ Campus Cadereyta, se suma a otros 142 del presente año en los que las víctimas aún no han sido encontradas

Por: Noé Girón / Ricardo Lugo / Yuritzi Domínguez

De acuerdo con datos obtenidos vía acceso a la información, hasta el 12 de marzo de este año había 107 personas desaparecidas en Querétaro durante 2013 que no habían sido localizadas: 56 mujeres y 51 hombres.

La solicitud fue interpuesta ante la Unidad de Acceso a la Información del Poder Ejecutivo el 21 de febrero, y en ella se pedía información sobre las personas con reporte de “extraviadas” y registradas en el departamento de LOCATEL durante el periodo de enero a diciembre de 2013. La Procuraduría General de Justicia (PGJ) respondió lo referente a las desapariciones en el estado.

La respuesta, con oficio número SPF/UIGPE/AJ/637/2014 y firmada por Berenice López Aguayo (vocal ejecutivo de la Unidad), puntualiza que 72 de las desapariciones correspondían al municipio capitalino y 15 al municipio de San Juan del Río.

En las hojas entregadas no se especifica si las personas que ya habían sido localizadas aún estaban con vida.

Durante el periodo de enero a diciembre de 2013, fueron reportadas 593 personas “Extraviadas”, de las cuales 254 eran del sexo masculino, 336 del sexo femenino y 3 no especificadas.

En este mismo periodo, en el municipio de Cadereyta de Montes fueron presentadas 10 denuncias de personas desaparecidas; todas habían sido localizadas.

En lo que va de 2014, en la página web de la PGJ han existido 231 reportes de desapariciones (entre hombres y mujeres; tanto mayores, como menores de edad), de las cuales 142 todavía no han sido localizadas. Es decir, del 61.47% de las desapariciones registradas por la Procuraduría en 2014, aún no se tiene información respecto al paradero de la persona.

Entre las 142 personas que están desaparecidas se encuentra el estudiante Jesús Almaraz Esquivel (Tribuna de Querétaro 710).

Desaparición de Jesús es «inexplicable»: familiares y amigos

En el barrio de los “Vázquez” un lugar de calles empedradas, empinadas y laberínticas, en el municipio de Cadereyta de Montes, se encuentra la casa de la familia Almaraz Esquivel.

A este lugar no llegó Jesús, estudiante de Administración en el Campus Cadereyta de la UAQ, la noche del domingo 1 de junio, después de salir de la casa de su novia, ubicada a una media hora a pie de aquel lugar.

El miércoles 18 de junio, alrededor de 14 unidades de la Policía Estatal y un helicóptero se presentaron con oficiales y perros de búsqueda para tratar de dar con el paradero de Jesús. La búsqueda no tuvo éxito.

Para todo aquel que conocía a Jesús, su desaparición es una incógnita, pues maestros, compañeros, familiares, amigos y personas cercanas a él lo describen como un joven tranquilo, serio y dedicado a sus estudios.

Sayred Chávez Guevara es maestra de inglés en Campus Cadereyta. Ha sido profesora de Jesús. La desaparición de Jesús le parece algo “inexplicable”, pues, a pesar de que la materia se le dificultaba, él siempre entraba a clases y era una persona muy seria y tranquila.

Recordó que el viernes antes de la desaparición de Jesús, habían organizado un viaje al parque Bicentenario, ubicado en Santa Rosa Jáuregui, al cual había ido Jesús; en el transcurso, una compañera se sorprendió, pues dijo: “qué raro que venga Jesús, él casi nunca sale a estos viajes”.

Asimismo, Leonardo, primo de Jesús y vecino suyo, también lo describió como alguien tranquilo que no gustaba de fiestas.

“Sólo era de andar con su novia, y de la casa de su novia (regresaba) a su casa (…) yo lo veía y me saludaba de lejos: ‘Pariente’… Eso era todo”.

Adriana Moreno Álvarez, novia de Jesús desde hace 4 años y siete meses, y el padre de Jesús Almaraz fueron los primeros en iniciar con la búsqueda de éste, a primera hora del lunes 2 de junio; el hecho de que no hubiese llegado a su casa era algo ‘extraño’, ya que nunca había ocurrido algo semejante.

“Recorrimos las calles por las que él pasa, pero no encontramos nada. Luego fuimos a la comandancia, bueno, a Seguridad Pública, para saber si había algún detenido o si habían ocasionado algún pleito y nos dijeron que no. Fuimos al hospital general para ver si estaba, pero nos dijeron que no.

“Regresamos a buscar a sus papás para saber qué era lo que había pasado y nos dijeron que Jesús no había regresado a dormir. Están sus libretas, está su mochila, su ropa; su cama está tal y como la dejó”.

Después de que ambos rindieron su declaración, les dijeron que tenían que esperar 72 horas para poder buscarlo formalmente. Les pidieron 20 fotografías de Jesús para repartirlas en las unidades; Adriana las imprimió, pero éstas no fueron distribuidas.

No fue sino hasta el viernes 6 cuando fueron iniciadas las investigaciones periciales para intentar dar con el paradero de Jesús, a pesar de que las 72 horas marcadas por la ley se habían cumplido desde el jueves.

“Lo que me causa impotencia, coraje, hasta cierto grado mucha molestia, es que digo: cuando uno reporta un automóvil que te lo han robado, a los 5 minutos tienes patrullas buscándolo por las principales carreteras. Pero yo voy y reporto a una persona desaparecida y me piden que espere 72 horas para buscarlo. ¿Qué vale más: un automóvil o una vida humana?”, lamentó.

Piden apoyo a habitantes mediante mantas informativas

Sobre la carretera que lleva a la cabecera municipal de Cadereyta de Montes se encuentra el Campus regional de la UAQ. En uno de los edificios se exhibe una manta con la fotografía de Jesús Almaraz Esquivel junto con sus datos, sus características y un número al que se pueden comunicar los transeúntes para proporcionar información sobre el paradero del joven.

También sobre la carretera, frente a un busto dorado de Ezequiel Montes, se encuentra otra manta con información de Jesús, que desde hace unas semanas ven los pobladores que transitan por aquel lugar.

A unos 10 minutos en vehículo desde la cabecera municipal, se encuentra el barrio de los “Vázquez”, en donde habitan los familiares de Jesús, quienes para no entorpecer las investigaciones, han tomado la decisión de no dar declaraciones a los medios.

A aquella casa de portón azul y paredes rosas, Jesús no regresó el domingo 1 de junio, y el miércoles 18, ésta se caracterizó por la presencia de patrullas, policías, perros y un helicóptero que buscaban algún rastro del joven. Sin embargo, aún no se sabe nada de él.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba