“Echaron el agua para acá”, el reclamo en Carrillo Puerto tras la inundación

Veinticinco años después, la colonia volvió a inundarse: falló el drenaje, convirtieron las calles se convirtieron en canales y el agua alcanzó hasta medio metro en casas; vecinos perdieron muebles y aparatos eléctricos. La tormenta exhibió una obra pluvial rebasada, mientras familias limpiaban con cloro prestado. El saldo total en la ZMQ fue de 5 personas fallecidas y 2 mil casas dañadas
Después de la lluvia, Carrillo Puerto despertó convertido en agua y lodo. Las calles hechas canales, casas que estuvieron inundadas, lo que provocó que muchos muebles quedarán convertidos en basura y muchos aparatos eléctricos en chatarra. ¿Y la luz eléctrica? Iba y venía. Algunas vecinas hurgaban en su memoria para buscar una situación similar y sólo recordaban algo parecido hace 25 años. Otra lamenta las perdidas: el refrigerador, la estufa, las camas, la ropa. Muchos, de plano tiraron los muebles. Mientras el coraje crecía entre los vecinos, porque en estos casos siempre se busca un culpable, y muchos señalaron al nuevo cárcamo de Paseo 5 de Febrero: “echaron toda el agua para acá”.
Esta es la terrible realidad de una cadena de lluvias y acumulación de agua por la falla en las obras pluviales que presuntamente iban a evitar que esto sucediera. En la memoria de los habitantes de la colonia popular, hacía 20 o 25 años no sucedía algo así, cuentan mientras intentan sacar el barro que se ha acumulado en sus casas y otros intentan esquivar los ríos intermitentes en que se han convertido las calles, por lo general llenas de vida los fines de semana. Estos son los testimonios de los vecinos, en unas lluvias entre el 22 y 23 de agosto que dejaron el saldo de 5 personas fallecidas y más de 2 mil viviendas afectadas en la Zona Metropolitana de Querétaro.


Hace años que no nos inundábamos
“Tiene que, como unos 20 años más o menos, también nos inundamos feo. Hace como 25 años… ya tiene años que no me inundaba”, recuerda una vecina tras evaluar los daños en lo que se considera una de las peores temporadas pluviales vistas en mucho tiempo por las significativas afectaciones. La colonia ubicada al poniente de la capital queretana ha sido históricamente vulnerable a los fenómenos climáticos extremos, debido a que es una zona de baja altitud.
En esta ocasión, el agua subió rápidamente por las calles, provocando inundaciones en viviendas, comercios y vehículos, con calles colapsadas por las alcantarillas tapadas. “En la casa, pues entró el agua más de medio metro. Este, pues se nos mojaron lo que fue el refri, la estufa, eh las bases de las camas, los colchones, en sí, toda la ropa. Eh, cosas, pues, este ya tiramos, hicimos ya tiradero de cosas, de muebles”.

Muchas familias perdieron electrodomésticos, muebles y documentos importantes, y se reportaron daños a la infraestructura de algunas casas, especialmente aquellas construidas en terrenos más bajos. Una de las principales quejas de los residentes de la colonia Felipe Carrillo Puerto es la falta de un sistema de drenaje adecuado. La colonia fue construida hace varias décadas, y las obras de infraestructura no han sido actualizadas en los últimos años. A pesar de que en 2021 se realizaron trabajos de mantenimiento, la expansión urbana de Querétaro ha sobrepasado las capacidades del drenaje de la zona.
El impacto social también fue evidente. Muchas personas de la colonia quedaron sin acceso a agua potable y otros servicios básicos durante las primeras horas después de la tormenta, como la electricidad. La situación llevó a un aumento en la demanda de apoyo comunitario, con grupos vecinales organizando jornadas de ayuda para los afectados. Por ejemplo, la colaboración entre vecinos para ayudar a desaguar la Parroquia “San Miguel Arcángel”.
¿Las inundaciones de la zona han coincidido con la construcción del cárcamo de bombeo?
Esta obra ubicada en Avenida San Diego, esquina con Paseo 5 de febrero, que retendría el equivalente a “dos mil pipas de agua” según se decía en los videos informativos que reportaban los avances de la obra.
El cárcamo evitaría las inundaciones, se dijo, pero el pasado fin de semana el sistema de bombeo no funcionó y no es la primera vez. Para cada paso a desnivel de la obra, hay un cárcamo. El pasado 2 de junio el paso a desnivel a la altura de Tlacote se inundó y fue confirmado por el gobernador Mauricio Kuri que había fallado, el 3 de julio el mega cárcamo de la avenida San Diego tampoco funcionó, lo que provocó que Protección Civil tuviera que utilizar bombas de gasolina para drenar el agua almacenada hacia la calle provocando la inundación de tal avenida.

Francisco Javier de Jesús comentó, “lo vinieron a desaguar (cárcamo de bombeo), echaron toda el agua para acá (Avenida San Diego)”, otros vecinos también mencionaron, “se dice que soltaron el cárcamo, si fue eso, pues, fue una aberración (…) entiendo que el gobierno también tiene muchas cosas que arreglar, es entendible, pero a veces no le da como la prioridad a lo peor que estamos batallando”.
El secretario de Obras Públicas, José Pío X Salgado, aceptó que, en caso de que se presentará nuevamente un fenómeno de la misma magnitud como el del pasado viernes 22 de agosto, reconoce que la infraestructura no podrá contener el volumen del agua.
¿Y cuándo llega la ayuda?
A una semana de los hechos en algunas viviendas aún no hay respuesta ante las afectaciones y las personas siguen durmiendo en camas húmedas y sus pertenencias aún empapadas como las del vecino Francisco Ferrusca Calzada, su vivienda ubicada en la calle 18 de marzo “todo está lleno de tierra. Y estos cuartos todavía están húmedos, mire. Se me mojo también mi ropero, así tengo otro ropero”.

Pero no son solo son casos aislados, hay más vecinos en las mismas situaciones. “No, no ha llegado nada, no más nos han dicho y nos han dicho en el predial, ‘paga tu predial’. ¿En una inundación, un desastre que tenga voy a andar pagando mi predial? ‘Tons se la quitan que, porque somos muchos, fuimos todos”.
“Vinieron a hacer encuestas y todo, a nosotros nos dejaron 10 costales para esta puerta y pues no nos dimos basto (…). Por lo menos aquí en la casa de mis papás no nos ha llegado la ayuda. ¿Y en qué fecha fue la inundación? Hace una semana. Sí, vinieron jóvenes a ayudarnos a sacar el agua. Digo, el cloro, el cuartito de cloro que nos dejaron y la bolsita de 150 gramos que nos dejaron de jabón no nos sirvió para nada. Estamos gastando en cloro, en jabón, en cepillos, en escobas, en trapeadores, en jaladores. Yo sé que somos muchos, pero el gobierno puede hacer un poquito más”.
Los vecinos aún esperan algún milagro para poder recuperar de manera rápida sus pertenencias y exigen respuestas a las autoridades correspondientes, pues, aunque ya ha pasado la tormenta, aún no sale el sol para todos. “Si ellos se pusieran a trabajar realmente, no se gastara el dinero en papelería, en lonas, anuncios de que soy el PRI, de que soy el PAN, de que soy MORENA, de que soy el Partido Verde, es un dineral. Entonces, ahorita, por lo menos en las inundaciones sí se deberían de apurar”.
Con algunos últimos esfuerzos siguen tratando de mantener sus hogares a salvo sin mucho éxito. “Compre una bombita y luego la pongo a trabajar, pero aun así mi bombita no aguanto toda el agua”.



