El bautizo de “Chepe”

El informe del alcalde Josué David “Chepe” Guerrero Trápala estuvo lleno de tanta euforia, celebración, operativos de seguridad y muchos padrinos del panismo queretano y nacional.
Al llegar al Lienzo Charro, tuvimos que entrar por dos puntos de seguridad. En el primero, los oficiales registraron con un detector de metales. El segundo era un arco, de esos que están en los aeropuertos, aquello era básicamente una aduana, y claro, yo, al tener cabello largo, era obvio que me iban a esculcar hasta los rincones más profundos de mi mochila.
La persona que me pidió abrir mi mochila ya tenía sus ojos bien clavados en que era un malandro, tanto así que al sentir un ‘objeto cuadrado’ en mi mochila, se le vinieron muchas dudas a la mente “¿Qué es esto cuadrado que tienes aquí?”. No sé si pensaba que podía existir un arma de destrucción masiva, o si se trataba de un nuevo porro, cosa que su servidor no llevaría a un evento panista por obvias razones, pero al parecer nunca pensó en que se podría tratar de una libreta.
Así que tuve que sacarlo. “Son mis libros” dije, mi libretita de apuntes y el libro “Aquí no es Miami” de Fernanda Melchor. Ya ni por qué tenía que traer el gafete de medios me salvé de las sospechas, yo, con el cabello enmarañado del viento que hacía y con una cara que de plano no daba el gatazo de ser un panista promedio, pero no tuvo más opción que rendirse y darme el paso al evento.
Y por fin, estaba adentro, pero tocaba esperar a que llegaran todos los padrinos. Los más puntuales fueron Mauricio Kuri, acompañado de Marco Antonio del Prete, el fiscal general Víctor Antonio de Jesús Hernández y el primo que no quería venir al bautismo, Felipe Fernando Macías.
En aquel lienzo charro, los jinetes ahora estaban sentados en sillas plegables y llevaban traje, pero faltaban algunos; dos sillas seguían vacías. No distinguía los nombres para quienes estaban apartados, pero no importaba; el alcalde de Corregidora ya había iniciado su discurso. Empezó claramente con los agradecimientos hacia sus partidarios y su familia.
Iniciando su informe, siguió con el compromiso hacia el municipio de Corregidora, y después volvió a saludar a Francisco Domínguez, que acaba de llegar y que fue recibido con una ola de aplausos.
Así mismo, enfatizo en la importancia de Corregidora, para después volver a saludar a la sorpresa del día, al quien iba a ser el padre que lo bautizaría, nada más ni nada menos que Jorge Romero Herrera, quien se sentó a la derecha de Kuri, mientras que Felifer se quedaba en la segunda fila, viendo su teléfono; total, ese no era su municipio.
No fue sorpresa que el dirigente del partido se encontrara en aquel lugar, recordemos que el PAN mantiene solo 9.8% de territorio en toda la nación, y siendo Corregidora el vecino de una de las capitales que controla el partido, faltaba menos razón.
No fue sorpresa que Chepe mencionara la ley que lleva su nombre, y que, para mal de él, se ha quedado marcada por las denuncias hacia los derechos humanos, la famosa ley que busca la pena a menores de edad.
“Quien tiene edad para portar un arma, para asesinar, para violar, tiene edad para sufrir el castigo que merece, hago un llamado a los legisladores, ¡ayúdenos a detener este horror!”. Aunque me dejo con mucha duda, siendo que su padre fue militar, ¿el también habrá sabido de armas de pequeño? La gente, aun así, dio otra ola de aplausos eufóricos.
Una vez terminado el informe, ya estaban todos reunidos para ver el bautizo de “Chepe”, y vasto con una sonrisa de el padre Herrera para bendecir al niño, que emocionado, se le veía ya como Kuri, sentado a la derecha del padre, incluso si aun no lo ponen como santo para luchar contra los cavernarios guindas.
Eso sí, dicen que Felifer se quedó jugando en el teléfono todo el convivio, hasta las cuatro de la mañana.



