El color del hogar influye en el ánimo y la calidad de vida

El color afecta directamente nuestra percepción de los hogares, y elegirlos de manera consciente puede marcar la diferencia en nuestra calidad de vida. El uso de colores cálidos, como amarillos y naranjas en las áreas sociales evita la fatiga y promueve la interacción y activación, como establece la psicología del color en numerosos estudios.
Tras un breve estudio -cuya metodología consistió en entrevistar a 50 personas sobre como el color influye en sus sentimientos y su comodidad en la vida-, los resultados de las entrevistas han confirmado que los colores antes mencionados son los preferidos en la sala de estar y comedor, lo cual se debe a la sensación de calor y unión que les proporciona a las personas. Al mismo tiempo, les ha gustado mucho la combinación con materiales más neutrales, ya que los diseños saturados también pueden ser desagradables.
Los colores fríos, especialmente los azules y verdes, han sido particularmente eficaces en los dormitorios y el espacio del baño: en general, esta gama de colores transmite tranquilidad y relajación. Podría decirse que este efecto es congruente con la bibliografía presentada, ya que también destacó la capacidad del color para reducir el estrés.
Por otra parte, los colores neutrales, como blanco, beige y gris destacan por su versatilidad y su capacidad para ampliar el espacio visualmente. Asimismo, son fáciles de combinar con colores más vivos u otros elementos decorativos. A pesar de que no generan la misma intensidad emocional que los colores cálidos fríos, resultan ser la segunda opción más favorita entre los encuestados. Los arquitectos y diseñadores de interiores prefieren los tonos neutrales para sus proyectos, ya que garantizan un fondo limpio y ordenado para otros elementos. Además, tienen la ventaja de poder contener acentos brillantes de colores más pronunciados, personalizando así su aspecto.
Sin embargo, como podemos ver, el color es un tema más complicado y no se limita a elegir uno o varios tonos. Dado que los colores pueden tener un impacto emocional y psicológico, su elección debe depender de la función que se espera de una u otra habitación. Por lo tanto, los propietarios y diseñadores de interiores deben considerar el aspecto emocional de los colores en el diseño de sus hogares.
En conclusión, de acuerdo con el estudio, está claro cómo los colores están relacionados con nuestros estados de ánimo y bienestar. Por lo tanto, conscientes de cómo los diferentes colores pueden afectar nuestras emociones, podemos tomar decisiones más sensatas y deliberadas a la hora de decorar nuestros hogares. Al fin y al cabo, la casa no es solo un lugar físico; también es un lugar emocional, y los colores juegan un papel importante en nuestro día a día en este lugar. Por lo tanto, debe tenerse en cuenta tanto la funcional como la emocional cuando se elija los colores que se utilizarán en el espacio personal, ya que esto contribuirá de manera significativa a la atmósfera más armoniosa y equilibrada.
*Estudiante de noveno semestre de la Licenciatura en Arquitectura de la Universidad Autónoma de Querétaro



