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El mexicano vive en un sinsentido

El filósofo Óscar Ernesto De la Borbolla enfrenta la lectura del hombre hecha por Albert Camus con la realidad de los habitantes de México

Por: Isamar Cabrera Ríos

En el marco de las jornadas académicas en homenaje al filósofo y escritor Albert Camus, Óscar Ernesto De la Borbolla y Rondero, filósofo, ensayista, narrador y poeta, manifestó que la corrupción y la miseria traen consigo “que vivamos en un sinsentido”. Consideró que el sin sentido del mexicano está relacionado con la falta de oportunidades y expectativas”.

 

Advirtió que en el contexto histórico-político mexicano ha permeado la idea de no buscar la mejora debido al “mundo de corrupción” que se vive en el país.

El autor de la conferencia “El absurdo feliz”, presentada en la Facultad de Lenguas y Letras de la Universidad, como parte del homenaje que se hizo al escritor Albert Camus, comentó que “la gente en México no tiene el ánimo de mejorar porque vivimos en un mundo de corrupción donde no tiene mucho sentido, trabajar, esmerarse, cuando al final van a poner a algún recomendado”.

El ensayista y narrador también se refirió al “abismo” de los políticos mexicanos, al hablar de la diferenciación entre sus actos y el discurso que pronuncian.

“El discurso oficial desde hace muchos sexenios es hablar de un país que no existe y de unas propuestas que no son. Dicen que no van a privatizar PEMEX cuando sí lo van a privatizar. Hay un divorcio entre el discurso y los actos; es el abismo que siempre han tenido los políticos. Ni siquiera es una cosa del todo nueva (…)

“Cada presidente se inventa un país que cree que es y no sé si sus informantes no les han dicho cómo están las cosas, pero si se comparan las estadísticas del INEGI con lo que se dice que se invierte y se hace y vemos cómo crece año con año el número de pobres. El discurso oficial no hace más que inventarse una ficción”, manifestó.

Óscar de la Borbolla señaló que “Camus habla de un sinsentido que afecta a todos los seres humanos en todas las etapas de la historia, porque parece que no existe razón para que nuestros actos vayan a dar a alguna parte, nos morimos y no pasamos de ahí”.

Afirmó que es importante la lectura de Albert Camus, quien dominó el arte de la introspección y que al mismo tiempo fue un crítico mordaz del género humano, ya que provee de conceptos y brinda una estructura mental.

Si no se lee y sólo se asimila el lenguaje que proporcionan los medios y estos no se estructuran de manera ‘correcta’, se va “contaminando” la forma de hablar y se puede caer en el peligro de no poder formular con claridad las ideas, pues, dijo, tenemos un país manipulable que solo entiende por estimulación emocional y no por razones.

Hay que preguntarse “si estar aquí tiene algún sentido”

En el marco del centenario del nacimiento del filósofo existencialista Albert Camus, la Facultad de Lenguas y Letras de la Universidad Autónoma de Querétaro lo homenajeó con unas jornadas académicas que se celebraron el 6 y 7 de noviembre.

Óscar Ernesto de la Borbolla presentó la conferencia “El absurdo feliz” el 7 de noviembre en la sala anexa de la biblioteca de la Facultad de Lenguas y Letras.

Abordó temas como el existencialismo cristiano en el que hizo un análisis e introspección, acerca de los tópicos de la existencia y la muerte, “porque del otro lado no voy a ser quien era y porque aquí no hay justificación para mí, porque al admitir que Dios es perfecto no le hago falta”, puntualizó.

Calificó a Albert Camus como un tipo extraordinariamente sensible que encara el asunto y aborda un solo problema filosóficamente serio: el suicidio –juzgar si la vida vale o no la pena que se viva.

 

“Descifrar si estar aquí tiene algún sentido es la pregunta que deberíamos de hacernos todos. Esta es la única oportunidad de estar constituidos y compuestos y por eso vale la pena preguntarse sobre la existencia para pasar a la historia”, concluyó.

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