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“El otro en escena”: la psicología de lo social

“Tenemos la responsabilidad ciudadana de escuchar las diferentes narrativas que se están construyendo en las marginalidades; las cosas que están saliendo de las agendas políticas”.

“El otro en escena” es la jornada psicosocial emprendida por la Licenciatura en Psicología Social de la Facultad de Psicología y Educación (FPE) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). En ella, se llevaron a cabo las presentaciones de los colectivos Caracteres no existentesComida, no bombasSaltapatrásConfederación Indígena y Barrio San Francisquito; y la Casa Obrera.

“El propósito es dar a conocer los temas sociales que pueden ser tratados desde la Psicología hacia personas no sólo de la Universidad, sino de la población en general. Se espera que se hable de ellos, que los tengan presentes; y si se quisiere hacer una investigación o trabajo, se sepa con quiénes acercarse”, clarifica el alumnado de octavo semestre.

Caracteres no existentes

El colectivo creado por tres compañeras de la FPE, Caracteres no existentes, impartió el taller “La tormenta y el día después: mapeo colectivo e imaginación alegre para situar la esperanza y buscar lo común”.

Dado que son “muy afines al pensamiento zapatista”, buscaron “mapear todas las injusticias y consecuencias del sistema capitalista, que nos atraviesa a todas y todos”, de manera colectiva. Esto con el propósito de “nombrar y entender dónde se sitúan las tormentas (secuelas), sus actores y su orden”. Es “para resistir de forma muy bella e imaginar un mundo distinto”, expresa con esperanza el colectivo al término de su taller.

¿De dónde salió Caracteres no existentes?

Al “tener la necesidad de colectivizar” lo que sentían desde sus necesidades y exigencias en torno a la lucha feminista, y a las desapariciones forzadas en Querétaro, las ahora egresadas de la FPE comenzaron a organizarse durante de la pandemia de COVID-19, “no sólo para compartir, sino también para accionar”.

Posteriormente, su primer proyecto fue el comedor comunitario “Shuni”, la famosa “casita de Psicología”, en la que por 20 pesos se proporcionaba una comida completa. “Había una escasez, y un espacio, y queríamos hacer algo, ocuparlo”, comparten las participantes de la jornada psicosocial.

“Hay un montón de situaciones, y como colectivo, siempre buscamos unir esas fuerzas y luchas, y poder accionar desde la conversación, de encontrarnos, mirarnos, poder dialogar y organizarnos. Podemos crear espacios en común, y desde ahí, resistir”, sostiene Caracteres no existentes.

Comida, no bombas

El movimiento originado a principios de los 80 en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, de parte de su colectivo descentralizado en Querétaro, impartió la charla “Entre la guerra y el hambre: justicia alimentaria”.

Con el fin de evidenciar y combatir la ironía del gasto y el esfuerzo de los gobiernos para la creación de armamento bélico, y no para erradicar la pobreza, es que Comida, no bombas, surgió a través de la distribución gratuita de alimentos como forma de protesta.

En voz de Jorge y Fernando, integrantes del colectivo queretano, la charla buscó dar continuidad a la “solidaridad, la sensibilización y el hacer visible la problemática del hambre en todas sus dimensiones”. “El hambre no se trata nada más de una cuestión material, sino de toda una estructura política, económica y sistémica que lleva a un mundo de paradojas y contradicciones: hay comida que se tira, y hay gente que no accede a ella”, enfatiza el colectivo en la jornada psicosocial “El otro en escena”.

“Se trata de simplificar el problema diciendo que ‘no hay suficiente comida’, pero el problema central es que no hay una distribución justa de ella, ni tampoco una capacidad para producirla. El sistema actual no tiene priorizado el satisfacer necesidades alimentarias como debería”, y solo se enfoca en aumentar sus riquezas y hacer guerras, recalca Comida, no bombas.

“El otro en escena”

Una vez concluida la jornada psicosocial con la participación de los demás colectivos, y un recordatorio del paro estudiantil de la UAQ 2022, el alumnado de octavo semestre de la licenciatura en Psicología Social reconoce que “tenemos la responsabilidad ciudadana de escuchar las diferentes narrativas que se están construyendo en las marginalidades; las cosas que están saliendo de las agendas políticas”.

Mismas que son “cuestiones que deberíamos de empezar a entender para formar realidades más integradas; que busquen reconocer el espacio que cada persona ocupa”, concluyen con esperanza durante la tocada musical de LÆIN, Mal Tiempo y DJ León Terciopelo en la Plaza Castoriadis de la FPE.

Christopher Chávez Gómez

Periodista en formación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. Interesado por la Lingüística y las redes sociales. Cuando menos se lo esperó, un orgasmo de tinta corrió por él; y después de un arranque textual, bien supo cual era el punto final.

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