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El otro saldo del Maratón

Martha Flores / Luz Marina Moreno Meza

El Maratón Querétaro 2011 provocó inconformidades en automovilistas, choferes y peatones que transitaron por la ciudad de Querétaro, debido a que la mayoría de las avenidas principales se mantuvieron cerradas por casi seis horas.

Inició desde temprana hora. Desde las seis de la mañana había personas y competidores realizando sus ejercicios de calentamiento. Fue a partir de las nueve cuando comenzó el caos.

A las ocho de la mañana ya podían verse los efectos de la carrera, miles de botellas y bolsas tiradas por las avenidas daban a las calles un toque de nieve que quedaba perfecto con el clima.

En avenida Universidad era posible observar, en el sentido de la avenida 5 de Febrero a Bernardo Quintana, a los corredores entusiasmados aunque también un poco cansados.

En el sentido opuesto, comenzaron a juntarse algunos autos, que requirieron desviarse hacia las calles de San Agustín, El Retablo y José Amilcar Vidal; de los rostros efusivos se pasó a un semblante de fastidio por parte de los conductores, que pese a encontrarse en el carril paralelo de los corredores parecían indiferentes al esfuerzo de éstos.

La fila y el descontento comenzaban a crecer. 5 de Febrero, Universidad, Hidalgo, Constituyentes, Zaragoza, Bernardo Quintana, Centro Histórico, todo cerrado, la ciudad era intransitable.

El transporte público se encontraba semiparalizado. El servicio a domicilio de los radiotaxis se vio truncado debido a la actividad presentada aquel día.

Automovilistas tardaban hasta dos horas en avanzar unas calles

De entre las calles del Centro, en una de las principales, Ezequiel Montes, era posible ver a los peatones que disfrutaban de la soledad de las avenidas. Sin embargo quienes tenían que salir de sus casas y moverse en auto mostraban gran inconformidad, pues les parecía inconcebible que en un tramo que podían recorrer en 15 minutos tardaran dos horas y sólo para buscar algo de comer.

Fue cercano a las 11 horas con 30 minutos cuando sobre la calle de Ezequiel Montes se permitió el paso de unos cuantos automovilistas provenientes de avenida Universidad y la calle de Estío: los policías en turno controlaron el cruce de los automóviles y lo sincronizaron con el paso de los maratonistas rezagados; al momento que algún corredor necesitaba pasar, los uniformados detenían el flujo de autos para conceder el paso.

Ya para el medio día la circulación aumentó, la avenida Universidad empezó a atiborrarse con el tráfico proveniente de Corregidora, Ocampo, y las demás calles conformadas en el área; los cláxones comenzaron a ser empleados por los conductores de los autos, los policías prosiguieron controlando las vialidades y los maratonistas despistados persistieron con su trotar a través de las rutas del Maratón Querétaro 2011.

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