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El PAN celebra la victoria local y calla ante la humillación de Xóchitl

A eso de las ocho en punto todo empezó y más tarde, adelantado en tiempo electoral, el “ya ganamos” apareció. Fueron cientos de aplausos, cientos de abrazos, un sinfín de banderas ondeadas por los simpatizantes y saludos de felicitación entre ellos y los candidatos. Todo esto me recibió al llegar al Club de Industriales. El motivo de la reunión: los aspirantes del Partido Acción Nacional (PAN) anunciaban su victoria en Querétaro de las elecciones de este 2024.

El lugar, bastante amplio y espacioso, se llenó poco a poco y conforme avanzaba el tiempo observé cómo ponían más y más sillas para darle lugar a la cantidad de asistentes finales, la cual fue de alrededor de 120 personas. Todos felices por la anunciada victoria, algunos vestían de azul, otros de rojo y solo pocos de amarillo; éstos grababan, algunos gritaban y otros solo aplaudían.

Al parecer ninguno de ellos sabía o prefería no saber que su candidata a la presidencia de la República, Xóchitl Gálvez, estaba perdiendo en el bastión político del partido.

Se proclaman ganadores

Pienso que quizás seguían el ejemplo de su líder en la capital, Felipe Fernando Macías, y de sus líderes al Senado, Guadalupe Murguía y Agustín Dorantes, quienes desde antes de las ocho se presentaron felices ante los medios para anunciar su victoria y en el mensaje omitieron hablar de resultados que podrían manchar su imagen; más tarde, en la rueda de prensa repleta de simpatizantes, lo volvieron a hacer.

A las 8:40 las bocinas del lugar resonaron: “Acción Nacional” “Acción Nacional” “Acción Nacional” y, pidieron aplausos y gritos para los aspirantes ganadores. Conforme éstos recorrieron la entrada al templete saludaron mano por mano a cada uno de los asistentes; daban un paso y se escuchaba “foto” “foto”, daban otro paso y se escuchaba el estruendo de las manos al chocar, sobre todo, al avanzar en su caminata las palabras de “felicidades” y “gracias” no pararon.

Al llegar al frente del escenario, en coro se empezó a escuchar “Chepe” “Chepe”, “Agus” “Agus amigo”, “Lupita” “Lupita”, “presidente” “presidente”. Sobre todo, se escuchaba “estampida” “estampida” “estampida”, refiriéndose a la movilización que hicieron para detener el ingreso de Morena en Querétaro… aunque fuera del recinto y del estado la estampida estaba al revés.

El shock de Morena

Los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares hasta esta mañana marcan una diferencia de 13 puntos porcentuales entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez en el estado de Querétaro y a nivel nacional la diferencia es de 32 puntos porcentuales. Además, el partido de Claudia Sheinbaum -Morena- arrasó electoralmente a sus rivales y consiguió siete de los nueve estados en disputa y una mayoría en el Congreso de la Unión.

Esta otra “estampida”, como la llamaron los panistas, fue una gran acumulación de personas que se desplazaron a votar por un solo proyecto liderado por Morena, llamado la cuarta transformación.

Dentro de una atmósfera calurosa que provocaba sudor en la frente de todos los asistentes, cada virtual ganador dio un mensaje de agradecimiento hacia los simpatizantes; algunos mencionaron que este era “el triunfo de la democracia”, otros como Chepe Guerreo (virtual ganador del municipio de Corregidora) y Felifer Macias (virtual ganador de la capital) mencionaron que no le iban a fallar ni a defraudar a sus votantes.

“Le entregamos buenas cuentas a Kuri”

En el mismo mensaje, en una proclamación emotiva, el aspirante del PAN por Corregidora afirmó que “le entregamos buenas cuentas a Mauricio Kuri” y que en Querétaro la gente elegía a su partido. Sin embargo, en la realidad silenciada dentro de este festejo, Acción Nacional perdió varias alcaldías que antes gobernaba, ya que pasará de tener 11 a sólo 6. En cuanto a distritos locales y federales, el PAN pasó de tener 15 diputaciones locales de mayoría relativa a tener siete.

Después de una jornada electoral larga y agotadora para este grupo político, se tomaron una foto de unión y celebraron con la seguridad de que al menos en esta elección y en este Estado sí vencieron.

Pero ¿ese “ya ganamos” fue un simple respiro y una pausa al tsunami guinda que amenaza con ocupar todo el país, o es un mensaje claro de que en estas tierras el color azul vive y acarrea, con marchas forzadas, a sus aliados rojos y amarillos?

Daniel Mena

Estudiante de la licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Reportero de Tribuna desde 2024.

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