El periodismo vive: Festival Gabo, el epicentro de la resistencia informativa

La tierra del Nobel colombiano, Gabriel García Márquez fue el primer escenario de los festivales de periodismo que se llevan a cabo desde hace doce años; ahora, la sede es la capital, Bogotá. Durante la edición 2024 del Festival Gabo predominaron las preguntas, más que las respuestas y los dogmas, porque eso es lo que hace el buen periodismo.
Entre los protagonistas de la edición abundaron las charlas sobre el periodismo de soluciones, un enfoque que busca conectar con las audiencias, cuando el consumo se orienta hacia contenidos casi sin digestión, sin análisis y en muchas ocasiones con información falsa. De acuerdo con el periodista venezolano Jonathan Gutiérrez, cofundador y editor en jefe de “Historias que Laten”, es necesario equilibrar las luces y las sombras de todas las historias que se cuentan, porque todos sabemos que hay problemas, pero tampoco es lo único que hay.
El informe del Instituto Reuters, el Digital News Report 2024, da cuenta de que los intereses de las audiencias no consideran al periodismo abordado desde el enfoque únicamente crítico o centrado en las problemáticas, por lo que Gutiérrez señaló que es un llamado de atención para que pensemos al periodismo desde otros lugares de enunciación, distintos y centrados en la incidencia.
La cronista Leila Guerriero fue entrevistada por Sabrina Duque, la especialista en trazar perfiles con su prosa le preguntó a la gigante argentina sobre los rasgos que conforman una buena crónica. Aunque Guerriero reconoció que no todas las vidas son necesariamente prospectos por narrar, lo importante es la forma en la que se cuentan.
El financiamiento de los medios de comunicación, la participación estatal y la evidente competencia con la inmediatez de los contenidos digitales incluso elaborados por inteligencia artificial fueron un punto de confluencia de las charlas.
Natalia Viana, la periodista brasileña encargada de los cables de Wikileaks sobre su país, presentó sus experiencias al trabajar con los miles de documentos filtrados por Julian Assange, junto con Carmen Aristegui, ambas coincidieron en que el caso es un ejemplo de la necesidad de la mirada curatorial de los periodistas ante información y datos como los contenidos en Wikileaks, puesto que el trabajo del periodismo es, precisamente, encontrar el sentido, contar la historia y discernir de lo que es de interés público de lo que no.
Las charlas del Festival Gabo se enmarcaron en muestras relacionadas con la obra de su fundador: desde una instalación de pantallas en las que se podía sostener conversaciones algunos personajes de Cien Años de Soledad, ¿qué pensaba Aureliano Buendía sobre los avances de la medicina actual?, esa era una de las preguntas que podían hacerse.
Entre la polémica que causó la publicación de la novela póstuma de García Márquez y la filmación de la obra máxima del autor por Netflix, se exhibieron los primeros fotogramas de la serie que próximamente podrá mirarse en la plataforma digital.
El lema del Festival fue que el periodismo vive, que lo mantienen vivos quienes creemos en él, quienes lo hacemos, lo leemos y lo protegemos. La participación de las audiencias, su consideración por parte de los que desempeñamos el oficio y la perpetua necesidad de registrar nuestros tiempos son lo que lo mueven.




