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El “Tepe”, a 40 años de unificación comercial

Durante la primera mitad del siglo XX los comerciantes precursores del mercado Benito Juárez comerciaban en la calle Héroes de Nacozari frente a la estación del ferrocarril. Permanecieron allí hasta 1967.

La zona comercial del barrio del Tepetate representa uno de los puntos de intercambio y compraventa más antiguos de la ciudad de Querétaro; el mercado oficial Benito Juárez, sin contar el tianguis, está cerca de cumplir 40 años de su inauguración.

En 1978, siendo presidente municipal Mariano Palacios Alcocer (1976-1979) y gobernador Antonio Calzada Urquiza (1973-1979) fue construido el mercado Benito Juárez. A este se le fueron sumando poco a poco los comerciantes que ahora conforman el tianguis que tiene su centro donde convergen las calles de Juan Álvarez, Invierno, Luis Moya y San Roque; para consolidar la zona comercial más famosa de la “otra banda”.

“El mercado próximamente cumplirá los 40 años. Yo desde que estaba pequeño venía con mi papá, desde que tenía 6 años. [Cuando nos reubicaron] se supone que nos pusieron acá para que se liberaran todas las calles y hubiera circulación; pero sucede que nos pusieron acá y empezaron a venir ambulantes”, refirió Bonifacio, vendedor de prendas de ropa del mercado Benito Juárez.

En la cédula de fundación de Querétaro, firmada en 1537 por el rey Carlos I de España, se autorizó fundar el pueblo de “Crettaro” en el lado occidente -actual centro de la ciudad- del hoy llamado río Querétaro. También se recomendó establecerlo de tal forma que todo habitante pudiera gozar del caudal del agua. En este siglo -XVI- fue cuando empezó a poblarse el lado norte del río.

Contrario a la creencia común de que el río Querétaro dividía la “otra banda” y la ciudad entre nativos indígenas y españoles respectivamente, el tratado histórico de las ‘Capitulaciones de Querétaro, 1655’ publicado en 1994 por el Ayuntamiento de Querétaro, expone que en la capital no hubo una “formación estricta de barrios exclusivamente indígenas”.

El cronista queretano Valentín F. Frías documentó que el paso principal en dirección desde el centro hacia el cerro del Tepetate -antes conocido como el puente Grande-, fue mandado construir por el marqués De la Villa del Villar, mismo que mandó construir el acueducto, “compadecido de los trabajos que pasaban los vecinos de la Otra Banda para venir al centro a proveerse de los artículos indispensables para la vida”, acorde a su obra recopilada en el volumen 1 de ‘Leyendas y tradiciones queretanas’.

Al menos durante la primera mitad del siglo XX los comerciantes precursores del actual mercado Benito Juárez realizaban su comercio en la calle Héroes de Nacozari -antes calle Porfirio Díaz- frente a la estación del ferrocarril. También existió otro pequeño conjunto de comercios fijos en la calle Pípila, con estructuras de madera. Permanecieron allí hasta 1967, el último año de la gubernatura de Manuel González Cosío Díaz, cuando por disposición oficial fueron trasladados a la calle de Invierno.

Puesto que la estación de ferrocarril, cuya línea conecta la Ciudad de México con Nuevo Laredo, Tamaulipas, era una válvula comercial a todo tipo de mercancías provenientes de uno u otro punto, el establecimiento creciente de comerciantes empezó a ocupar la calle entera donde se ubicaban, causando descontento a los encargados de la estación. Los productos más famosos de aquellos años frente a la estación fueron la pedrería -en particular los ópalos- y las distintivas gorditas de migajas.

El mercado Benito Juárez en un inicio contó con 206 locales a los que después, con el tiempo y debido a la demanda de espacios, se le ampliaron otros 69 más. Durante la gubernatura de Calzada Urquiza fueron oficialmente creados también los mercados de La Cruz y Lomas de Casablanca, que también cumplen en este año su 40 aniversario.

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