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Expresidente del IFE: AMLO no desaparecerá al INE porque no hay ni habrá condiciones


Andrés Manuel López Obrador no enviará ninguna reforma para desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE); antes bien, toda la propaganda en contra del árbitro electoral parece ser más bien una estrategia electoral para movilizar a sus seguidores el próximo 6 de junio, manifestó Leonardo Valdés Zurita, exconsejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE).

En entrevista con Tribuna de Querétaro, el doctor en Sociología acota que incluso si el presidente de México mandara el proyecto para que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) organice las elecciones, hay una serie de condiciones que no se cumplen ni cumplirán durante su mandato, como tener la mayoría del Senado de la República -cámara que no se encuentra en juego en este proceso- así como tener al menos 17 legislaturas locales de su lado.

A esto se agregan jurisprudencias en torno a la autonomía de poderes, por lo que sería imposible que la SCJN organice en caso de desaparecer al INE: “a mí me parece que no habrá tal iniciativa es un recurso de campaña”, señala vía Zoom. Destaca también que este mismo discurso estaría movilizando a las urnas a los opositores al presidente de México: “es posible que consideren que salir a votar es una forma de apoyar al INE como autoridad electoral y lo harán, de tal suerte que pareciera que, como efectos contradictorios, como las dos caras de la moneda, puede ser que se conviertan en motores de participación en las elecciones”.

Sobre la alianza opositora Va por México, conformada por los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD), el catedrático hace una pausa y pide verlo no como fenómeno ideológico, sino como una muestra del sistema de partidos, que no únicamente compite por el poder, sino que también se coordina para alcanzarlo: “creo que lo ideológico a esos partidos se les quitó ya desde hace tiempo, y nunca, sobre todo en los últimos años, han tenido una ideología que los limite en sus procesos de toma de decisiones. Además de competir también coordinan y por eso forman coaliciones, alianzas, para fortalecerse en la lucha por el poder político, porque al final del día lo que está en juego es una cantidad importante de poder político”.

“Dique” que frena a Morena

Valdés Zurita observa también que las dinámicas locales fueron un “dique” que frenó a Morena, particularmente en los municipios y mantuvo las estructuras de los viejos partidos. Por ello el investigador de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) estima que puede haber un crecimiento del “dique” que frenará a Morena.

El futuro de Morena, señala Valdés Zurita, se espera sea el mismo que sufren los partidos del presidente en turno con las elecciones intermedias: tendencia a la baja. Y en caso de que López Obrador pierda la mayoría en San Lázaro, el expresidente del IFE no espera un bloqueo legislativo de la oposición, sino que aprenda a haber consenso y negociaciones, de manera que los proyectos que sean benéficos para México no serán frenados.

Recuerda el caso de la presidencia de Vicente Fox (2000-2006), que a pesar de no tener mayoría pudo sacar iniciativas en materia de transparencia y acceso a la información: “hay que desarrollar habilidades para la negociación de la democracia y de hacer política, de alguna manera se puede decir muy sintéticamente que la política democrática es más o menos el arte de la negociación, para que si no estoy de acuerdo en algo yo cedo, tú cedes, y vamos encontrando una propuesta común”.

En la entrevista con este semanario, Valdés Zurita también lamenta que López Obrador haya dejado pasar la oportunidad ser jefe de Estado al tener un papel muy activo en las elecciones, a punto tal de exhibir las tarjetas, práctica que calificó como un error del mandatario, pero que reitera, podría convertirse en motor de participación el próximo 6 de junio: “se quedó como jefe de partido, de pronto, en sus mañaneras parece que está diseñando estrategia electoral”.


TQ: Tribuna de Querétaro

LVZ: Leonardo Valdés Zurita

TQ: Esta actividad política que está teniendo el presidente, ¿pone en riesgo a la democracia?

LVZ: Yo diría que es una situación muy lamentable, nunca antes en la historia reciente de nuestro país habíamos tenido una situación en la que el jefe de Estado haciendo caso omiso de las normas establecidas en la constitución, que tenga un protagonismo tan relevante en un proceso electoral y que además haya decidido enderezar críticas hacia el INE, dos consejeros en lo particular.

Yo no tengo ninguna referencia de una situación en nuestra historia reciente que se haya presentado esa naturaleza, y pues sí es muy lamentable porque el jefe de Estado no solamente está obligado a respetar leyes y constitución y nada más políticamente está obligado a guardar una posición de neutralidad ante las elecciones en donde están luchando por el poder político. El jefe de Estado ya lo tiene, no tiene por qué ser actor en la lucha.

TQ: ¿Qué consecuencias tendremos por el papel activo del presidente?

LVZ: Yo diría que se van a producir espectros que todavía no podemos especificar pero que sin duda alguna van a tener un impacto sobre el proceso electoral. Por un lado, la insistencia de López Obrador de decir que existe fraude electoral va a impactar sobre una parte de la opinión pública y supongo muchos de los seguidores del partido del presidente van a preocuparse por la posibilidad de un fraude electoral y es posible que eso incentive a salir a participar y a votar en las elecciones.

Por otro lado, creo que también hay un segmento importante de la población que no comulga con esas ideas, que al contrario piensa que es un error del presidente que lleve a cabo ese protagonismo y creo que esto también se va a convertir en un motor de participación de las personas que están a disgusto con este enfrentamiento

Además, hay muchas elecciones locales en esta ocasión, hay al menos una elección local en cada una de las 32 entidades federativas, de tal suerte que se eleva la conflictividad y la judicialización de los resultados de las elecciones, pues vamos a tener que tener un poco más de paciencia para que pasen las semanas y los tribunales, resuelvan las quejas.

TQ: No se ha amonestado al presidente, ¿les tiembla la mano a las autoridades electorales?

LVZ: Ha cambiado el marco jurídico. Hasta antes de la reforma de 2014, cuando se presentaba una queja, el IFE hacía la investigación, llamaba a las partes, a quien había resultado la queja, quien estaba involucrado, se escuchaban sus argumentos jurídicos y el propio IFE dictaba una resolución.

En los casos de denuncias que recibimos contra los entonces presidentes Calderón y Peña Nieto, situaciones se estableció que habían violado la norma constitucional y que en consecuencia eran merecedores a una sanción administrativa. En aquel momento, no incluía sanciones administrativas para quien ocupaba la presidencia de la República, entonces, digamos, la sanción fue la declaración de que había habido una violación constitucional.

Pero eso cambió, la reforma de 2014, hizo que las resoluciones ya no las dicte el INE, sino cuando se presentan estas quejas el INE debe hacer la investigación, debe integrar el expediente, pero lo tiene que turnar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en donde se creó una sala especializada.

Supongo que, en virtud de que sean presentadas muchas quejas en contra del presidente López Obrador, lo que el INE está haciendo es integrando los expedientes, los turnará a la sala especializada del tribunal que tratará de resolverlos de una manera expedita.

TQ: Las tarjetas que han sido motivo de polémica en estos meses, incluso en las mañaneras, ¿son una forma de coacción del voto?

LVZ: Este es un debate interesante, que además no es nada nuevo. Para efectos estrictamente electorales es un debate que está resuelto, y ¿por qué digo que está resuelto? porque el Tribunal Electoral se manifestó sobre el particular desde el año 2017, y hay una jurisprudencia firme: mientras no se entregue dinero, prometer programas sociales que pueden beneficiar a las personas, entonces no se trata de una infracción electoral, sino se trata de una propaganda electoral.

Nadie impugnó a la propaganda del hoy presidente López Obrador, cuando era candidato a la presidencia, cuando decía que de ganar las elecciones iba a incrementar la pensión de los adultos mayores, era una promesa de campaña, ganó y la llevó a cabo, incrementó la pensión para los adultos mayores.

Si estuviéramos ante la evidencia de que con esas tarjetas se entrega dinero entonces, se saldría del marco jurídico y sí estaríamos ante una posibilidad de compra o coacción del voto. Puede haber debates sobre si es ético o no, eso es otro debate, pero que no tiene nada que ver estrictamente con la interpretación jurídica que ya se resolvió.

TQ: ¿Cuál es el futuro del INE y el sistema electoral si Morena vuelve a ganar la mayoría?

LVZ: Yo tengo la impresión de que el presidente desaprovechó la oportunidad de ser jefe de Estado, y se quedó como jefe de partido. De pronto, en sus mañaneras parece que está diseñando estrategia electoral, yo tengo la impresión de que esos ataques a la autoridad electoral, esas denuncias e irregularidades, pues en realidad son parte de estrategia electoral.

No creo sinceramente que eso se convierta en una iniciativa desaparecer al INE y que sea la Suprema Corte la que organice las elecciones, en eso hay jurisprudencia, no solo mexicana, mundial: en la teoría de la separación de poderes no puede un poder organizar los procesos para elegir los otros porque hay autonomía de poderes.

Pero si hubiera dicha reforma, yo diría que no se pueden generar las condiciones. Primero que Morena y sus aliados tuvieran más de dos terceras partes de los diputados, hoy los tiene, pero es difícil que los tenga después del 6 de junio. Tengo la impresión de que, como siempre sucede en las elecciones intermedias, el partido del presidente y sus aliados van a disminuir su presencia en la Cámara de Diputados.

Además, tiene que ser aprobada por la mayoría de los 32 congresos locales, o sea que Morena tendría que salir de estas elecciones con mayoría, en por lo menos 16 o 17 de los congresos locales y se ve muy difícil que lo pueda lograr. Pero si esto incluso sucediera, para que la reforma a la constitución se pueda convertir en una realidad, tendría que ser aprobada por dos tercios de los senadores y Morena y sus aliados no los tienen ni tendrán porque no está en juego el Senado de la República, no se eligen senadores en esta elección intermedia.

No hay condiciones, pienso yo, legislativas, parlamentarias, políticas, para hacer una reforma que desaparezca el INE o que desaparezca el Tribunal Electoral.

Además no sería prudente, las grandes reformas electorales que se han hecho en este país siempre se hacen después de la elección presidencial, se ponen a prueba en la elección intermedia, si es necesario se hacen algunos ajustes y después esas normas sirven para llevar a cabo la siguiente elección presidencial, de tal suerte que no hay condiciones y además sería imprudente intentar cambiar de raíz nuestro sistema electoral que ha probado que nos da tranquilidad para la realización de las elecciones, ha permitido la alternancia.

TQ: Hablemos de la oposición, ¿la alianza Va por México disminuyó la pluralidad?

LVZ: Yo diría que una de las grandes lecciones de 2018, es que efectivamente, traíamos una tendencia de tres cuatro partidos competitivos y en algunas entidades hasta cinco o seis partidos, lo que ya era un pluralismo, demasiado fragmentado. En 2018 esto cambió, digamos que por razones que todavía tenemos que estudiar desde la perspectiva académica hubo una reconcentración en un candidato, una coalición, una propuesta.

Pero en esa misma elección hubo un fenómeno que no se ha analizado con profundidad, que algunos investigadores hemos estado trabajando, y es que esa avalancha, ese tsunami se detuvo en las elecciones municipales, mientras que la elección presidencial, de Senado, de diputados, en donde hubo de gobernador y congresos locales, le fue muy bien a la coalición Juntos Haremos Historia, en las elecciones municipales les fue muy mal, estaban en juego mil 600 ayuntamientos y Juntos Haremos Historia solo ganaron el 22 por ciento , mientras que todos los demás ganaron más del 50 por ciento de las posiciones en disputa.

TQ: ¿Se distinguen las dinámicas federal y locales?

LVZ: Esto quiere decir que nuestros ciudadanos ya tienen un voto diferenciado y que en una misma elección pueden votar por una propuesta a nivel federal y por otra propuesta a nivel local, y más en las elecciones municipales, en donde yo tengo la hipótesis, de que está la infraestructura de los partidos políticos tradicionales, como los cimientos de los partidos políticos, ahí los tradicionales no fueron derrotados, al contrario, lograron mantener una buena cantidad de posiciones que estaban en juego.

Si eso es así, entonces, se explica la lógica de la construcción de alianzas en la elección federal y en las elecciones locales, dependiendo de la fuerza de cada uno de los partidos en esa estructura básica de sus capacidades organizativas.

A mí no me sorprende, por ejemplo, que, en varios estados de la República el PRI, PAN y PRD, vayan juntos, no desde esta perspectiva ideológica de “a lo mejor ya traicionaron sus principios”, porque creo que lo ideológico a esos partidos se les quitó ya desde hace tiempo. Al final del día el sistema de partidos es un sistema de competencia, pero también de coordinación, hasta ahora habíamos pensado que en el sistema de partidos lo único que había era competencia entre ellos, pero no, lo que la teoría política nos ha enseñado es que además de competir también coordinan y por eso forman coaliciones, forman alianzas, para fortalecerse en la lucha por el poder político.

TQ: Para redondear la idea, municipios y Senado son el contrapeso que evitarán que Morena sea un partido hegemónico…

LVZ: Yo diría que son municipios, Congresos locales y Senado de la República, también es posible que un nuevo equilibrio en la Cámara de Diputados y la distribución de las gubernaturas. En 2018 el escalón que detuvo la avalancha fue el nivel municipal, pero era una elección presidencial y el efecto arrastre se dio.

Nos da penita reconocerlo, pero así era el PRI: ganaba la presidencia, senadurías, diputaciones y gubernaturas. Quien se sorprenda por el efecto arrastre que tuvo López Obrador en 2018, no conoce la historia política electoral de este país, porque hasta antes de la elección del 94 el PRI ganaba de todas, todas, ¿por qué nos da pena? porque era un partido hegemónico, mal visto que eso se produjera, ahora cómo se produjo que un opositor tuviera mucho éxito, entonces ya está bien visto que se haya producido ese efecto avalancha. En 2018 ese efecto se detuvo en los municipios, ¿por qué se detuvo? Yo digo que, porque allí están las bases organizativas de los partidos, siguieron siendo fieles a sus marcas, a sus partidos tradicionales. En 2019-20, en las elecciones locales que hubo no le fue bien a Morena no fue sólo en los municipios, sino también en los Congresos locales.

Pareciera que las elecciones que son más locales, y en 2021 es una elección más local que federal porque a nivel federal sólo se eligen diputados y en realidad el poder político importante que está en juego son los 30 congresos locales, los ayuntamientos en 30 entidades federativas, entonces, tengo la impresión de que lo que fue el dique a la avalancha en 2018 ahora va a subir a nivel de los congresos locales y de las gubernaturas. De tal suerte que la defensa de nuestro sistema democrático y el canal de expresión de nuestro pluralismo sí está en el senado, sin duda, pero ahora va a estar en nuestros Ayuntamientos, en nuestros Congresos locales y en la distribución de las gubernaturas.

TQ: Si Morena no obtiene mayoría, ¿veremos un gobierno paralizado por 3 años?

LVZ: Yo supongo que va a suceder como ha sucedido ya en nuestra historia, que dependerá de los temas y de la capacidad de negociación de los actores políticos. Fox, en su sexenio se quejaba muchísimo del bloqueo de la oposición, pero no hay que olvidar que cuando propuso modificar la constitución para incluir el derecho a la información, la transparencia y la protección de datos personales, los otros partidos no bloquearon la iniciativa, al contrario, hicieron negociaciones, aportaron y hoy tenemos un sistema nacional, a nivel federal.

Si se hacen propuestas que ayuden a este país a avanzar, que fortalezcan nuestra vida democrática institucional, yo no veo por qué los partidos opositores tuvieran que bloquear las iniciativas del presidente, ahora si son iniciativas a la reforma como a la Ley de Hidrocarburos o a la Ley de la Industria Eléctrica, que ya se está discutiendo si son constitucionales o no, pues sí ahí las oposiciones bloquearán, porque no son iniciativas que ayuden a impulsar el desarrollo del país y además que se apartan del marco constitucional.

Hay que estar atentos a los temas que el presidente López Obrador quiere impulsar en la segunda etapa de su gobierno, y a su capacidad política para negociar con los adversarios y entender que eso es la democracia, son opositores en las elecciones, pero no son enemigos. Hay que desarrollar habilidades para la negociación de la democracia y de hacer política, de alguna manera se puede decir muy sintéticamente que la política democrática es más o menos el arte de la negociación, para que si no estoy de acuerdo en algo yo cedo, tú cedes, y vamos encontrando una propuesta común que permita que el país avance, porque al final del día de eso se trata, que encuentren soluciones a los problemas que enfrentamos cotidianamente los ciudadanos.

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