Información

Familiares, primera dificultad para madres jóvenes solteras

Por Martha Flores


En Querétaro el 7.1 por ciento de las mujeres que tienen hijos son madres solteras; el municipio con mayor índice es Jalpan de Serra, con el 8.7 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en mayo de 2011.

Las cifras indican que de las mujeres mayores de 15 años de edad y que tienen al menos un hijo, el 75.7 por ciento se encuentran casadas o en unión libre, el 17.2 por ciento están divorciadas, viudas o separadas, y el 7.1 por ciento son madres solteras.

 

En ese 7.1 por ciento se encuentra Luz María Paredes González, una joven de 20 años quien tiene un bebé de ocho meses llamado René Alejandro Pérez Paredes.

 

Ella actualmente estudia el segundo semestre de la Licenciatura de Negocios y Comercio Internacional en la Facultad de Contaduría y Administración de la UAQ.

 

Después de dudar si tener o no a su hijo en el momento en que se enteró de su embarazo, ahora su hijo es el centro de atención.

 

Luz María se describe como una mujer realizada, pues ser madre fue su ilusión desde que era pequeña, por lo que el día de hoy asegura que se hijo es lo mejor que le pudo haber pasado.

 

“¡Qué voy hacer!” es la frase que expresan muchas de las jóvenes que quedan embarazadas sin tenerlo contemplado, eso fue lo que dijo Luz, después de pensar si abortaba, lo daba en adopción o dárselo a su hermana.

 

“Todo mundo te juzga y tienes que pensar bien lo que vas hacer”, recordó.

 

“Ah, ¿sí?, luego platicamos” fue la respuesta del padre de René cuando Luz María le dio la noticia de que estaba embarazada, ésa fue la primera traba que tuvo que sortear al ser una mujer joven y en espera de un bebé.

 

“Me entero el día de mi cumpleaños, eso fue en enero de 2011, porque me hice una prueba de embarazo; la forma en que se lo dije a su padre fue por teléfono: le comenté que estaba embarazada y él no respondió como yo esperaba, me dijo ‘ah, ¿sí?, luego lo platicamos’”.

 

“Después de eso estaba estresada porque no sabía qué hacer porque ya tenía planeada mi vida; me enteré del bebé y lo primero que pensé fue que no lo quería, fueron tres días intensos porque no sabia qué iba a pasar con mi vida.

 

“Mientras pensaba me llegó la idea de abortar, pero la rechacé porque estoy a favor de la vida, entonces pensé en darlo en adopción pero me calaba porque es mi sangre”, expresó.

 

Después de rechazar ambas opciones y decidir hacerse cargo de su hijo, optó por decirle a sus padres pero ellos no lo tomaron de la mejor manera.

 

“Mi mamá no me bajó de prostituta, eso fue lo más lindo de todo lo que me dijo, con mi papá me sorprendí mucho porque lo primero que me preguntó fue que si lo iba a tener y le dije que sí, que no iba a estar con el papá y que me iba a dedicar a mis estudios y que iba a sacar adelante a mi hijo y a mí y desde ese instante mi papá me dijo que me brindaba todo su apoyo”, recordó Luz María.

“Fue un embarazo inesperado pero un hijo muy deseado”

Las cosas no fueron fáciles, y aunque las consultas y ultrasonidos eran lo que más disfrutaba, vinieron problemas con el padre de su hijo: él se intentó suicidar y todos se pusieron en contra de ella, y se dio cuenta que no iba a contar con el padre de su hijo.

 

“Tuve un embarazo bonito, los primeros tres meses fueron muy difíciles porque había terminado una relación, porque tenía problemas con la familia, porque era un embarazo inesperado pero un hijo muy deseado, por todos los problemas que me trajo con mi mamá que no me habló cuatro meses”, lamentó.

 

Aturdida por la situación, Luz María dijo que en el primer ultrasonido en que vio a su hijo no sintió nada porque todavía estaba con la idea de que lo iba a tener porque era su sangre únicamente, y para el quinto mes que volvió a verlo lo describe como algo impresionante.

 

“De ahí fue cuando lo amé de por vida y supe que era mi hijo, me di cuenta que todo lo que yo sentía lo sentía él, porque en el embarazo el bebé siente lo que la mamá siente y al revés, cuando estaba triste yo sentía cómo se sentía el bebé y eso no me gustaba”, manifestó.

 

Segura de su decisión y después de pensar sabía que debía hacer su vida, seguir con sus estudios, trabajar, sacar adelante a su hijo y entregarse a él, aunque advertía que sería difícil pues el tiempo ya no sería suyo sino de su hijo.

 

“Las contracciones son lo peor que puedes desearle a alguien, eso es peor que desear la muerte”, dijo en forma sarcástica Luz María.

 

Calificó el día del parto como “un show sorprendente pero a la vez increíble (…) las contracciones son horribles, por cada contracción sientes que te mueres, mi parto fue 100 por ciento natural sin epidural, me lo eché a la ‘Viva México’, fue una experiencia buenísima, porque a los cuatro centímetros sientes cómo se mueven y expanden los huesos, para el octavo no aguantaba ya decía ‘sáquenme a mi hijo’”.

 

Ella recordó cuando le dijeron que ya se veía la cabeza de su hijo, pero dice que nunca olvidará cuando se lo enseñaron.

 

“Fue una emoción indescriptible, y dije ‘esa criaturita yo la voy a proteger’; escucharlo llorar es el sonido más bonito y verlo reír ni se diga, ¡me hace feliz, es la sonrisa más hermosa!”, manifestó con emoción en su rostro.

“Mi vida no se modificó, simplemente se anexó alguien más”

Entre las cosas más difíciles que ha vivido a partir de ser madre, Luz María Paredes señaló que se encuentra el trato con el padre de René, pues usaba a su hijo ‘para chantajearla’ ya que sabía que era ‘su punto débil’, sin embargo afirmó que ya hicieron un convenio donde el padre se lo lleva cuando ella está en la escuela.

 

“Cuando su padre me dijo que me lo iba a quitar me destrozó el corazón, me dijo que haría todo lo posible para quitármelo.

 

“Me alteré y lo primero que hice fue buscar abogados. Sé que no me lo puede quitar aunque él invente cosas, porque sé que estoy haciendo mi mejor esfuerzo, porque me entrego por mi hijo, porque si voy a hacer algo ya pienso más por mi hijo que por mí. Aparte estudio y muestra que soy una mujer responsable”.

 

Luz María expresó que lo que influyó para no abortar ni dar en adopción fue que su ilusión desde pequeña había sido ser mamá, una madre profesionista, por lo que tenerlo la hace sentirse como una mujer realizada.

 

“Decidí tenerlo porque él es mi sangre y no tiene la culpa de nada, pensé que me iba a costar trabajo quererlo pero fue todo lo contrario, se ganó mi corazón, somos inseparables, además conozco tanta gente que a abortado y no se me hace justo”, señaló.

 

Describió como lo mejor que le ha pasado en el mundo el convertirse en mamá.

 

“Quiero darle el apoyo que mi mamá rara vez me ha dado, es lo que yo quiero evitar, que se sienta rechazado, quiero que me hijo sepa que cuenta conmigo fuera de los errores que cometa, estaré ahí para cualquier cosa que él necesite.

 

“Me veo ayudándolo para hacer su vida y yo seguir con la mía; siento que mi vida no se modificó, simplemente se anexó alguien más”, aseguró.

 

“Mi hijo es lo mejor que me ha pasado en la vida, es difícil estar en la escuela, ser madre soltera, ser hija, hermana, es muy pesado pero se trata de algo gratificante, ver a tu hijo sonreírte cuando llegas. Mi hijo es mi adoración”, concluyó.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba