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Fantasmas con armas, el Periodismo que se autofilma

“Tener el contexto periodístico, sin entender la parte emocional, no te da la historia completa, ni la complejidad de lo que significó el 94”: Mauricio Avendaño.

Con el primer y simple objetivo de realizar un cortometraje para la licenciatura en Cine Digital y Post Producción de la SAE Institute México (por las siglas de School of Audio Engineering, o Escuela de Ingeniería de Audio, en español), Mauricio Avendaño ha logrado ser parte de la edición 20 del festival Ambulante, dentro de la sección “Pulsos”, de narrativas de no ficción.“Siempre tuve el mismo interés por contar historias como mi familia, pero me parecía importante llenar el espacio de sensibilidad artística que creía que faltaba en el Periodismo”, expresa el director de 27 años.

Por tales motivos, surgió Fantasmas con armas en 2023: “en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, los periodistas Concepción Villafuerte y Amado Avendaño se ven inmersos en el levantamiento zapatista de 1994. Su compromiso con la verdad los lleva más allá del periodismo, involucrándolos en la política y la lucha por los derechos indígenas”. El documental “ofrece una visión íntima de este turbulento periodo en la historia de México”, advierte la sinopsis.

En torno a su proyección en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Mauricio Avendaño externa, para este semanario, los detalles de su dirección.

Detrás de cámaras

Al tratarse de un documental de memoria periodística de los 90, Avendaño se enfrentó a la recopilación de material análogo y del periódico Tiempo, fundado por los protagonistas del filme, por lo que tuvo que digitalizar los archivos. “Fueron horas y horas de escarbar en los VHS familiares. Así como grababan noticias, grababan el festival de la escuela y la nota del atentado contra mi abuelo. Sin exagerar, había mil horas de video de mi familia paterna para encontrar estas chispas de historia”, reconoce.

Sin embargo, también se enfrentó a “la narrativa emocional». Tratar de separar el sombrero de director con el de ‘soy el nieto del personaje principal’; encontrar ese balance entre hacer una buena película, que tenga una estructura comprensible y el lenguaje cinematográfico, y no clavarme con que es mi abuelita. Hacer esa segmentación mental entre ‘estoy viendo a mi abuela’ y ‘estoy viendo a Conchita Villafuerte’, fue de lo más complicado”, rememora Avendaño.

Una vez inmerso en este proceso, y al darse cuenta de que 15 minutos no sería suficiente para la semblanza de sus abuelos, el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), a través de la SAE Institute México, apoyó en la realización del filme.

“En estricta teoría, el estímulo fue de 2 millones de pesos; pero, quizá, el 70 por ciento fue en especie, como las salas de corrección de color o de mezcla. En total, se nos dio, aproximadamente, 700 mil pesos para hacer la película «. Sin embargo, “también tuve que aportar de mi propio equipo, ‘donar’ mi salario a la producción”, explica Avendaño.

“No nos mataron, pero sí acabaron con nosotros”: Villafuerte

Al cuestionar sobre las repercusiones de Fantasmas con armas, afirma que no hubo negativas. “Tiene que ver con el respeto que tenían por mi abuela, Concepción Villafuerte”. Por ejemplo, “la escena final, [en que asiste a una conferencia mañanera del entonces presidente López Obrador y cuestiona al vocero Jesús Ramírez Cuevas], que está puesta para desatar la conversación y señalar que la película sigue vigente, sí generó discusión, pero creo que el respeto hacia ella era tal que nadie dijo ni hizo nada contra nosotros. Esa firmeza se transmite a través de la película”, así como “esta legitimidad atrás de la familia”, afirma Mauricio.

Si sus abuelos eran periodistas, y su papá siguió el mismo camino, ¿por qué estudiar cine?

“Al crecer, sentía que era muy fría la manera de mantener viva esta memoria, así como la manera de conservar la lucha. Estoy siguiendo la misma rama de contar historias, de comunicar, pero desde un punto de vista que no estaba siendo abordado por la familia. Ver este documental sin tener el contexto periodístico, no es lo mismo; y tener el contexto periodístico sin entender la parte emocional, no te da la historia completa ni la complejidad de lo que se significó el 94”, clarifica el director.

“A todos nos da miedo; pero si nos encerramos, es peor”: Villafuerte

Después de 90 minutos de Fantasmas con armas, Mauricio Avendaño se encuentra realizando un largometraje relacionado con la política y la vida pública del país. Así mismo, tiene en proceso un proyecto sobre derechos de pueblos originarios. Se trata “de tocar historias que no se olviden, de otros pueblos que también han sufrido, como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y los indígenas del sureste mexicano”, adelanta con entusiasmo.

Fantasmas con armas sigue en proceso de búsqueda de distribución para estar disponible en plataformas digitales.

Christopher Chávez Gómez

Periodista en formación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. Interesado por la Lingüística y las redes sociales. Cuando menos se lo esperó, un orgasmo de tinta corrió por él; y después de un arranque textual, bien supo cual era el punto final.

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