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Ferrocarril debería ser reactivado: Francisco Meyer

Ana Cristina Alvarado García

Es pertinente y necesario que durante este 2012 los ahora precandidatos a la Presidencia de la República (Andrés Manuel López Obrador, Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto y Gabriel Quadri de la Torre) incluyan un proyecto de sistema ferroviario dentro de una reforma general a la economía, manifestó el historiador Francisco Meyer Cosío, autor del libro Ferrocarriles y la Revolución Mexicana. Antecedentes y desarrollo 1855-1950.

 

Entrevistado en el marco de la II Jornada del Libro Histórico, en la que presentó su obra el jueves 1° de marzo en el Archivo Histórico, Meyer Cosío aseguró que “el ferrocarril beneficiaría a la economía nacional en términos de infraestructura, además del mercado nacional, ya que se abaratarían los costos del transporte.

“El ferrocarril tiene muchas ventajas en masificación y traslado, pero se tiene que pensar antes de lanzar acciones sin política sobre el ferrocarril, debemos hacer un sistema y ahí incluirlo”, consideró.

Desde el punto de vista del académico de la Facultad de Filosofía, con la privatización del ferrocarril (ocurrida durante el sexenio de Ernesto Zedillo), el país perdió una posibilidad de transporte “barato y bastante seguro”, sin embargo reconoció que se ha ganado “mayor movilidad” y “más rapidez” en el transporte carretero.

El investigador indicó que hay nostalgia entre la población mayor de 50 años (en lo que respecta al ferrocarril en Querétaro). Al respecto, recordó que existe una asociación civil de amigos del ferrocarril de Querétaro, quienes se reúnen con el interés de preservar el patrimonio ferrocarrilero en la Antigua Estación.

“Pero no sólo con los viejitos, en la película de Harry Potter se van en ferrocarril al colegio. Entonces es un medio de transporte cuasi mágico sobre todo si se le toma en cuenta que era una ventaja enorme, mucho más grande que los automotores de carretera y las ventajas de viajar en un ferrocarril: se puede ver el panorama con más calma, se puede ir deambulando por el carro y las desventajas serían la ineficiencia del transporte, lo que lo llevó a su cancelación”, explicó.

 

“En el siglo XX, los queretanos podrían llegar hasta Chicago en ferrocarril”

Francisco Meyer Cosío expuso la importancia del ferrocarril como sistema de transporte en la historia de México del siglo XX.

“De aquí a la ciudad de México se hacía, en carretera, dos días y medio, en caso de que no se presentara alguna eventualidad (que casi siempre se presentaba). Ya con el ferrocarril siete u ocho horas, muchísimo más barato que la diligencia, entonces eso fue un impulso para la creación de un mercado nacional, la cuestión estuvo cuando el gobierno lo manejó como una empresa de muy dudosa credibilidad”, advirtió.

El historiador señaló que el Querétaro de comienzos del siglo XX, en lo que respecta a las rutas de ferrocarril tenía dos líneas: el ferrocarril central que pasaba por debajo de Los Arcos y el ferrocarril nacional.

Además, Meyer Cosío dijo que con estas líneas los queretanos se podían comunicar con el ‘gran mercado’ de la ciudad de México, con todas las provincias y hasta con la ciudad de Chicago, en Estados Unidos.

 

“El ferrocarril dejó de ser visto como una prioridad desde finales de Porfirio Díaz”

El autor de Ferrocarriles y la Revolución Mexicana puntualizó que la obra tiene un énfasis en la etapa de la revolución mexicana, ya que al hablar de este periodo histórico es como un sinónimo de los ferrocarriles.

Así mismo, destacó, el libro recoge diversas inquietudes que se planteó en un congreso sobre ferrocarriles desarrollado en 2010, en el marco de la conmemoración del bicentenario de la Independencia.

El hermano de Lorenzo Meyer aseguró que el ferrocarril dejó de ser visto como un medio de transporte prioritario para el Estado mexicano por diversas razones, entre ellas mencionó que en 1907 Porfirio Díaz impulsó la iniciativa privada y ya con Plutarco Elías Calles y el gobierno revolucionario se pasó al ferrocarril al capital privado.

En 1937, previo a la nacionalización del petróleo, el gobierno se hizo cargo del ferrocarril y se cuestionó sobre el medio de transporte, se le retrasó en adelantos y posteriormente se lo dieron a los obreros, pero siempre operó en bancarrota hasta que ya no se pudo sostener. Por tal razón, recordó, dejó de utilizarse.

El historiador y catedrático universitario manifestó que no se debería dar “por muerto” al ferrocarril en México.

 

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