Gallos Negros: Mojados, derrotados y sin futuro claro

Gallos Negros llegaba a la última jornada con más dudas que fortalezas. A pesar de las polémicas de la semana —donde los jugadores denunciaron la falta de pagos—, el equipo queretano se presentó a jugar el último duelo de la temporada en busca de su pase a la postemporada.
Los Raptors volvían al Estadio Corregidora, donde hace un año perdieron el Tazón México. Hoy se encontraban lejos de volver a esa instancia, pero al menos obtendrían una revancha en la misma cancha.
El partido comenzó flojo, mermado por las condiciones del campo y una lluvia que, aunque no fue torrencial, sí constante, lo que limitó el funcionamiento de ciertas jugadas ofensivas, sobre todo por aire. Aun así, los del Estado de México lograron ponerse al frente en el marcador con una certera patada de Alberto Guzmán, poniendo el 0-3.
Antes de finalizar el primer cuarto, Gallos Negros respondió de forma contundente. Un excelente regreso de kickoff dejó al equipo en zona roja, y Bullock conectó un pase certero con su consentido JJ Hopp, para poner el encuentro 6-3, convirtiendo al receptor en el líder ofensivo del cuadro emplumado.
El segundo cuarto fue completamente un duelo defensivo. Los Raptors, aunque sin poder entrar a las diagonales, consiguieron dos goles de campo gracias a Alberto Guzmán, quien marchaba con marca perfecta y puso a su equipo 6-9 antes de irse al medio tiempo. Por su parte, la ofensiva de Gallos no pudo contra el equipo mexiquense, y Bullock se llevó la peor parte al ser capturado por Jerome Omaña, recibiendo un fuerte golpe que marcó el cierre de la primera mitad.
En el segundo tiempo, los queretanos salieron con el pico afilado y, con un arcoíris de parte de Bullock, nuevamente JJ Hopp atrapó el balón para poner el marcador 12-9, dándole una ventaja momentánea a su equipo.
Gallos recuperó el balón y Bullock llevó a su equipo nuevamente a zona roja, pero en esta ocasión su pase cayó en manos equivocadas: el esquinero Raptor Karrheem Darrington interceptó en su propia yarda uno y, con pura velocidad y buenos quiebres, llevó el ovoide hasta las diagonales para un pick six de 105 yardas que puso el marcador 12-16.
El partido se rompió y Gallos volvió al ataque. Esta vez, Bullock logró conectar el pase con Ravon Johnson, quien puso el encuentro 18-16, cerrando así el tercer cuarto y, hasta ese momento, clasificando a Gallos a la postemporada.
Sin embargo, el último cuarto sería una fiesta. Los Raptors lograron anotar gracias a una jugada fortuita: Johan López lanzó un pase que pegó en las manos del esquinero de Gallos, pero, debido a la lluvia, el balón se le escapó y cayó en manos del receptor Titi Hernández, quien se escapó hasta las diagonales para poner el marcador momentáneamente 18-22. Tras una buena conversión, Raptors se quedó con la ventaja 18-24.
Gallos fue con todo por la última bala y, una vez más, Bullock encontró a JJ Hopp para empatar el partido 24-24. Sin embargo, una pésima patada en el punto extra envió el encuentro a tiempo extra.
Bajo la lluvia y con un campo completamente destrozado, Gallos y Raptors se fueron al alargue. Los Raptors apostaron el todo por el todo. Johan López comandó a su equipo hasta zona roja, donde —tras algunos acarreos fallidos y pases errados— finalmente Luis López concretó un acarreo exitoso y se vistió de héroe, dándole la victoria 24-30 a su equipo y firmando la eliminación de Gallos Negros.
Gallos cierra una temporada vergonzosa. A pesar de contar con buenos jugadores y haber hecho un buen draft, la realidad es que el coacheo fue lo que realmente careció de capacidad. Strevell nunca logró hacer funcionar al equipo en conjunto, y la nula capacidad ofensiva en duelos cruciales, aunada a la falta de pagos y los problemas de la directiva con los jugadores, fueron el clavo final en una temporada desastrosa que puede significar el inicio del fin para esta franquicia.
El futuro de Gallos Negros es un enigma. Aunque el proyecto puede parecer prometedor, esta situación ya se ha presentado en más de un equipo de la LFA. El caso más reciente: los Galgos de Tijuana, que desaparecieron de un día a otro.



