Información

“Hay que ser más tolerantes con el gobierno”, dice el diputado panista Manuel Ovalle Araiza

Es legítimo que los funcionarios se presten dinero, opina.

Ante el préstamo que se hicieron los miembros del Consejo General del Instituto Electoral de Querétaro, el diputado panista Manuel Ovalle Araiza opina que, como representantes del poder electoral, “como gente que ha tenido una trayectoria honorable dentro de la sociedad queretana, si ellos decidieron hacerlo es legítimo porque tengo la seguridad de que sí fue préstamo en los términos que hicieron el acuerdo, va a ser algo que se va a recuperar, y es una prestación laboral y no creo que debamos escandalizarnos”.

Ante esto solicita ser más tolerantes con el gobierno, “porque lo vemos como si fuera una entidad aparte, es decir, gobierno contra nosotros. Y ahora que empezamos a entrar en la normalidad democrática debemos de ver al gobierno como una posibilidad de trabajo; como un acceso de cualquier trabajo, como parte de la sociedad que se alimenta de ciudadanos, ya no verlo como enemigo”.

Cuando inició la actual legislatura, en 1994, se vivió una situación similar en el Congreso, donde los diputados tuvieron una prestación de 35 mil pesos para comprarse un vehículo. En el caso de Manuel Ovalle, éste compró un Neón, agregando quince mil pesos de su bolsa para completar el costo. Recuerda: “La legislatura anterior, los diputados habían tenido una prestación de un automóvil y al término de la legislatura el auto fue de ellos. Nosotros como ciudadanos tenemos la impresión de que los diputados nada más vienen a alzar la mano y cualquier tipo de ingreso que tuvieran pareciera ser un regalo del pueblo mexicano a quien está ostentando la diputación. Estamos en una época de transición”.

“Cuando nosotros entramos a la legislatura el ingreso de cada diputado era de cinco mil pesos, éramos la antepenúltima legislatura más mal pagada. A esto se sumaba que el mismo Congreso no manejaba su propio presupuesto, pues a pesar de que está estipulado en la ley, hasta entonces lo venía manejando el Poder Ejecutivo. Durante esta transición, exigimos más autonomía, más respeto, más dignidad a los diputados. Dentro de esta etapa de redignificación, estaba el conseguir mayores privilegios en términos de autoridad, respeto ante la ciudadanía y en términos de responsabilidad. Esto iba de la mano de mayores ingresos. Con el antecedente del coche, decidimos que una prestación de los diputados que fuera acorde a las responsabilidades que ahora se tienen y que en legislaturas futuras va a ser muchísimo más importante, propusimos que se justificaba. No voy a negar lo que pasó que cuando los diputados tuvieran coche nuevo eso no fue bien visto por la ciudadanía; pero ello se debe a que todavía no está bien arraigado, en los mexicanos la idea de que los representantes populares son sus representantes. Y en el caso de los consejeros electorales me imagino que su historia ha de ser parecida. Porque es un poder nuevo que se está creando, un cuarto poder, y nosotros los escogimos porque pensamos que ellos son gente madura, consciente y si tomaron la decisión que sea, yo la respeto y sería cosa que ellos lo explicaran más a detalle”.

Manuel Ovalle da su percepción de lo que debe ser el trabajo político en estos tiempos de transición: “estamos acostumbrados a que la gente que llega de la oposición son adalides de la democracia y la justicia, donde el ideal es totalmente puro; mientras que los que vienen por parte del parte oficial son gente que han estado lucrando y mamando del sistema y esa es la percepción general de los ciudadanos. Valdría la pena que empezáramos a cambiar esta ¡presión y que empezáramos a ver el trabajo político como un trabajo político profesional, como gente que pudiera dedicarse a la política asegurando un ingreso, como decía Juárez, mediano, nada que sea exagerado pero sí que vaya acorde a la responsabilidad que se tiene y que se hiciera esa posibilidad atractiva a los jóvenes”.

«Así yo, como joven idealista, quiero forjar un patrimonio para los míos, y que mi carrera política se vea como algo honorable, digno y que me va dejar un ingreso de medianía. Además, después de diputado no tienes nada seguro, sales y no gozas de ninguna protección legal como un jubilado. Deberíamos pensar en eso y no ver las cosas tan maniqueas, no como idealistas contra malo; creo que México va a cambiar con la medida en que veamos la situación de una forma más humana”.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba