Ignacio Loyola Vera defiende la alianza PAN-PRI-PRD para evitar errores del pasado y fortalecer la democracia

- En una conversación con Tribuna de Querétaro, el exgobernador y actual diputado federal Ignacio Loyola Vera justifica la coalición entre el PAN, PRI y PRD como una estrategia necesaria para evitar la fragmentación del voto opositor y contrarrestar al gobierno de Morena. Loyola repasa también su controversial mandato, recordado por su enfrentamiento con el subcomandante Marcos y la gestión del ataque al autobús presidencial en 1998, además de reflexionar sobre los desafíos políticos actuales y futuros.
Para el exgobernador panista Ignacio Loyola Vera no hay duda en la alianza de su partido con el PRI y PRD porque nace de la necesidad de no pulverizar el voto y no repetir los errores que la oposición cometió en Venezuela, donde fueron incapaces de alcanzar acuerdos y que al final de cuentas, el bien mayor es México.
En entrevista con Tribuna de Querétaro, el actual diputado federal, analiza el presente político y hace un repaso de su administración. Loyola Vera fue el primer gobernador panista en 1997, en donde triunfo en una elección donde partió como víctima y terminó siendo vencedor. Su gestión es recordada por el ataque al autobús presidencial el 5 de febrero de 1998 y la posterior persecución a organizaciones sociales. A esto se le suman pintorescas declaraciones como la de que su asesor era el Perico Blas, un ave que tenían en el palacio de la Corregidora y alcanzó fama nacional en los albores del milenio por su enfrentamiento con el subcomandante Marcos, a quien le recordó que en el cerro de las Campanas se fusilaban a los traidores y el guerrillero le respondió con sarcasmo llamándolo “Firulais”.
Todo eso queda en el pasado por el momento, porque Ignacio Loyola se concentra en el presente y lo que puede venir para el futuro. El 22 de diciembre de 2020, el PRI, el PAN y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), dieron a conocer un acuerdo entre ellos; una alianza electoral a través de la coalición “Va por México”. De manera oficial, los antiguos rivales ahora eran uno solo.
Tribuna de Querétaro ¿Qué pasó para que la ciudadanía vea al PRI y al PAN juntos en la boleta?
Ignacio Loyola Vera “La necesidad de no dividir el voto. Lo que estamos haciendo es unir a la oposición; darle formalidad al voto útil”. Además, “los principios de Acción Nacional, del PRI y del PRD, son prácticamente los mismos: el PRI, justicia social; el PAN, el bien común; y el PRD, patria para todos. Y en el PRI hay buenos y malos, igual en el PAN, igual en el PRD”, responde Loyola.
TQ. ¿En qué le ayuda el PRI al PAN?
ILV. “Cuanto menos, quitarle la mayoría constitucional a Morena. Si no hubiéramos sido una alianza, posiblemente no la tuviéramos, no sé qué hubiera pasado; pero cuando menos, es un factor que sirvió para detener parte de las locuras del Congreso: las reformas de destrucción del INE, del INAI, la militarización de la Guardia Nacional, lo cual es ilegal. No quiero regresar al pasado, sería un error”, expresa Loyola.
TQ. ¿Cuándo se disolverá el PRIAN?
ILV. “Yo propuse que, para esta elección, ya deberíamos de ir solos. Es preferible recuperar el partido por la gente que nos ha abandonado por no comprender el porqué de la alianza. Hubiera sido un momento de ir solos. Si Xóchitl Gálvez gana esta elección (2024), en la próxima será cada partido con sus propias uñas porque se va a fortalecer la democracia. Vamos a regresar a una normalidad democrática, de libertad y de participación”. Sin embargo, “en esta ocasión, tenemos que ir juntos”, expresa el diputado en plena contienda por la presidencia de la República 2024.
Adicionalmente, Loyola expresa que “lo que pasó en 2018 fue algo realmente inesperado para muchos, porque obtener más del 50% de la votación no es fácil”. Esto debido a “que mucha gente confió, y por el hartazgo que había del PAN y del PRI, le dieron la confianza al partido de Morena”, pero “mucha gente está arrepentida ahora porque no se cumplió la expectativa”.
Al quitarme el bigote, perdí el ‘punch’
Ahora, tras el análisis del presente, viene el ejercicio de la memoria. Tras 68 años de gobierno, el poder tenía, por fin, un contrincante, un partido opositor que nadie veía venir: el Partido Acción Nacional (PAN). En 1997, se le preguntaba a la ciudadanía queretana: “¿Por quién va a votar?”, y la respuesta siempre era: “por el PAN”. En cambio, al preguntarle “¿Quién cree que va a ganar?”, se respondía: “pues el PRI”. Esto según Ignacio Loyola Vera, quien en ese entonces competía en la contienda por la gubernatura del estado con el PAN.
Antes de la carrera electoral, el candidato panista tuvo que saldar una deuda con los bancos, una deuda que comenzó con 3 millones 200 mil pesos, pero que llegó a ser de 9 millones en 11 meses. Este aumento se debía al “famoso error de diciembre del 94”, “una gran devaluación” del peso mexicano a inicios del gobierno de Ernesto Zedillo (1994 – 2000), el último presidente del PRI en el siglo XX.
Una vez pagados los “préstamos empresariales, los activos circulantes para comprar mercancías”, expresa Loyola, “me permitió estar libre de culpa para presentarme en una elección, y por eso le entramos a la política”. Además, puntualiza con seriedad, “la política se metió con nosotros, entonces había que hacer un cambio desde dentro del gobierno; porque desde fuera, no lo estábamos logrando”.
Según el incipiente Instituto Electoral de Querétaro (IEQ), en la boleta de 1997 se encontraba el Partido Demócrata Mexicano, el Popular Socialista, el Verde Ecologista de México, el Cardenista, el de la Revolución Democrativa [sic], del Trabajo (PT), el PRI y el PAN. Donde estos dos últimos eran los verdaderos contrincantes con posibilidades: Fernando Ortiz Arana e Ignacio Loyola Vera, respectivamente.
De acuerdo con el entonces IEQ, “el desarrollo de los comicios de 1997 fue pacífico y de amplia participación ciudadana”. De 688 mil 614 ciudadanos con credencial para votar, 471 mil 315 de ellos “acudieron a las urnas para hacer efectivo su sufragio, lo que representa un 68.72% del total de electores con derecho a votar. El electorado se hizo presente con el índice de votación más alto en la historia moderna de Querétaro, que se alzó 3.5% por arriba de la media nacional”.
Como resultado de las elecciones estatales, el PAN tuvo una participación efectiva de 210 mil 693 votos, que representó el 45% del total. Mientras que el PRI, con una participación de 186 mil 451 votos, representó el 39.87%. “Sí había una intención de votar por el PAN, pero no había el sentimiento de que pudiera ganar. Toda la gente estaba dispuesta a votarnos, pero seguían pensando que no iba a ser posible ganarle al PRI, y fue posible”, expresa el entonces gobernador electo.
“En la parte rural arrasó el PRI, nosotros ganamos por la capital [Querétaro], San Juan del Río, Ezequiel Montes y Amealco. El PRI se quedó con la mayor cantidad de presidencias municipales y de territorio, pero nosotros nos quedamos con la gente”, puntualiza Loyola Vera.
TQ. ¿Qué errores cometió durante su administración?
ILV. Confiar en algunas gentes que no debí haber confiado. Los primeros secretarios que salieron fueron en quienes confíe, pero no dieron los resultados esperados. Me puedo equivocar al nombrar, pero no en quitar. No entendieron que había un cambio de verdad”.
Y para no fallar a su estilo chusco, añade que otro error fue “quitarme el bigote porque perdí feeling, perdí punch con el “viejerío”, como diría Diego”, expresó entre risas el exgobernador de Querétaro.
Caber acotar que la palabra “viejerío” fue utilizada por Diego Fernández de Cevallos para referirse a un conjunto de mujeres; misma palabra que trató de defender el 8 de marzo de 2022 a través de su cuenta de X, antes Twitter: “¿Cuál injuria?”, expresó Cevallos en aquella publicación.
Tras dos gestiones panistas, el PRI regresó a Querétaro en 2009 por “la división del partido. Varias personas querían ser candidato a gobernador. No hubo operación cicatriz, y entramos a una contienda divididos; y también por un poco de soberbia. Son varios factores los que se van sumando: como cuando hay un accidente aéreo; no es una sola situación, sino que es una suma de errores y factores que casi siempre son atribuibles al ser humano, los que provocan las caídas de los aviones; en este caso, también la pérdida de elecciones”.



