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Indispensable mejorar las políticas pública para acabar con la discriminación

Las políticas públicas son el único transporte capaz de resolver los problemas de racismo, homofobia, misoginia y clasismo existentes en la sociedad, por lo que no tiene sentido crear solamente programas discursivos que no tienen un impacto real en la población, destacó Jesús Rodríguez Zepeda, doctor en Filosofía Moral y Política por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Durante su intervención en el Curso Internacional de Alta Formación 2017, encabezado por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), el académico añadió que actualmente los funcionarios públicos tienen otras “pulsiones” que erradicar la discriminación en el país, lo que se refleja en la falta de presupuesto que tendría que ser destinado a estos temas.

“Incluso en las dependencias gubernamentales podemos ser testigos de cómo están inhabilitadas (las políticas públicas) para personas con discapacidad, pero nosotros lo vemos desde fuera como si el ser humano no caminara hacia la posible discapacidad”, añadió Jesús Rodríguez Zepeda.

Por su parte, la representante del Ministerio de Desarrollo Social en Uruguay, Patricia Gainza, destacó que invisibilizar los datos también es una forma de discriminación y aseguró que la participación social constituye un importante eje de acción hacia la politización de la agenda en contra de la discriminación.

Patricia Gainza agregó que los grupos sociales que siguen cierta heteronormatividad, régimen social que impone la heterosexualidad como la única conducta aceptada, son los menos interesados en hacer que estos derechos se cumplan, pues siempre se desea la mantención de privilegios de grupos sociales sobre otros.

Adaptar leyes mexicanas a estándares internacionales

En tanto, la maestra en Derecho por la Universidad de Nueva York y actual presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Alexandra Haas Paciuc, consideró que la discriminación es un fenómeno estructural que se ve en todo el país, mediante conductas como el machismo, racismo, clasismo y homofobia, aunque dependiendo de la región se fortalecen o se debilitan estas prácticas.

Haas Paciuc añadió que la agenda antidiscriminatoria requiere de un compromiso de los poderes públicos para aplicar el marco legal contenido en el artículo primero constitucional, en el que se establece la obligación del Estado de no discriminar y de garantizar todas las medidas que sean necesarias para combatir la discriminación.

La presidenta del Conapred apuntó que el primer paso para lograrlo es revisar los marcos jurídicos existentes a la luz de los estándares internacionales de derechos humanos, que también son parte de la legislación mexicana y cuando las leyes locales o municipales no están adaptadas a esos estándares, hay que modificarlas.

En segundo lugar, añadió la maestra en Derecho, se debe buscar que se haga visible, por los registros administrativos, cómo viven el acceso a los derechos las distintas poblaciones y cuándo se detectan grupos que de manera consistente tienen menos acceso a derechos, por ejemplo, las mujeres indígenas o las mujeres transexuales. Todo esto con la finalidad de tomar medidas de acción afirmativa o de nivelación, para que las personas tengan puntos de partida y un ejercicio de derechos más igualitarios.

Finalmente y en tercer lugar, se debe apurar el cambio cultural, porque todavía prevalecen las expresiones discriminatorias a través de los medios de comunicación, las experiencias de acoso escolar, la violencia en la familia, así como la poca accesibilidad para personas con alguna discapacidad, situación que alerta sobre la necesidad de trabajar en contenidos educativos y campañas de concientización, pero también sobre la necesidad de ir más a fondo y transformar esos espacios de convivencia, en espacios libres de discriminación.

lexandra Haas Paciuc también llamó a los ciudadanos a relacionarse con acciones cotidianas para acabar con la discriminación. “No es que la discriminación sólo sea la utilización del lenguaje y tampoco se trata de poner en el banco de los acusados a una persona, solo porque dice alguna cosa. Lo que sí es importante es darnos cuenta que si de manera consistente estamos tratando con faltas de respeto a través del lenguaje a cierto grupo de personas, ahí se aloja un prejuicio o un estereotipo que es necesario combatir”.

“Hay que hacer un examen de conciencia individual y entender cuáles son los prejuicios y estereotipos que cada quien tiene, informarse acerca de otras realidades, en Conapred tenemos una serie de materiales que pueden ayudar a que la gente conozca a los grupos en situación de discriminación. También invito a la gente a conocer las ventajas que tiene la diversidad, es lo que nos puede hacer desarrollarnos y crecer como país y si de manera consistente pensamos que esta diversidad debería de eliminarse estamos eliminando la mayor fuente de riquezas de nuestro país que es su gente”, finalizó.

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