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INEFICIENTES OBRAS DE AVENIDA UNIVERSIDAD

Por Angélica H. Morales

Las obras de Regeneración Urbana de avenida Universidad, emprendidas por el Poder Ejecutivo del estado, han resultado contraproducentes tanto para los usuarios como para los comerciantes de la zona.

La colocación de postes de alumbrado público, la ampliación de la banqueta, la implementación del cableado subterráneo y la delimitación de una ciclovía son algunos de los arreglos realizados, mismos que la propia ciudadanía define como ‘ineficientes’, puesto que se ha visto entorpecido el tránsito de peatones.

La ampliación queda, por tanto, nulificada, puesto que no permite el libre avance de personas con paquetes de gran volumen, que sostienen a niños por la mano o que tienen que utilizar silla de ruedas, muletas o andaderas.

En algunos tramos aún hay cables que salen del suelo y corren por la acera hacia los postes de luz, hecho que puede provocar caídas y hasta electrocuciones. Por otra parte, la mayoría de los postes más antiguos se encuentra en mal estado, casi en diagonal o con cables cortados colgando, lo que representa un peligro para los transeúntes.

Aparte del mal diseño en la colocación de los nuevos faroles, se añade que los horarios del alumbrado público no parecen ser los adecuados, pues se ha visto que éstos se encuentran encendidos ya pasadas las 11 de la mañana.

Comerciantes continúan con la pérdida de clientela

Todas estas obras presentan irregularidades que ponen en riesgo la integridad de las personas, así como afectaciones económicas para quienes tienen negocios ubicados a lo largo de la avenida, sobre todo aquellos cuyo estacionamiento fue eliminado con la delimitación de la ciclovía.

En muchas ocasiones los clientes no tienen más remedio que estacionarse en cajones contiguos que no le corresponden a determinado local. Esto ha generado algunas quejas y rencillas entre los comerciantes.

“Los clientes se tienen que estacionar enfrente de otros negocios o en lugares prohibidos, y tienen que estar asomándose para que no se los lleve la grúa o les quiten las placas. Por eso prefieren ya no venir”, expresó Victoria, encargada de una mueblería.

De acuerdo con varios locatarios, las ventas se han reducido hasta en un 90 por ciento en relación con fechas anteriores a la realización de estas obras.

Muchos de estos comercios ofrecen productos alimenticios de rápida preparación pero, al no contar con un estacionamiento en sus fachadas, se ven impedidos para ofrecer sus servicios a clientes con automóviles.

Gonzalo Arvizu, propietario de un local de tortas, aseguró que ya ni siquiera hay tráfico peatonal y que son pocos los ciclistas que transitan durante el día. “La ciclopista está bien, pero la hubieran diseñado en otra parte porque la verdad sí nos afectó mucho a los negocios”, manifestó.

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