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Influenza, ni para alarmarse ni para desatenderla

Por Angélica H. Morales / Miguel Tierrafría

Ramón Silos García, especialista en Neumología e integrante de la Sociedad Mexicana de Neumología y Cirugía de Tórax, consideró que las cifras oficiales reportadas por las autoridades estatales en materia de salud respecto al virus de la influenza AH1N1 en este 2012 (13 defunciones causadas, 422 casos positivos de contagio y mil 600 casos sospechosos), son “decentes” en relación a la población total del estado (un millón 827 mil 937 habitantes).

Con base en los datos proporcionados por Mario César García Feregrino, Secretario de Salud del estado, Silos García expresó que “tampoco hay que descuidarse; la situación no está ni para alarmarse ni para desatenderla”.

 

El especialista consideró que la ignorancia fue y es determinante en la mitificación del virus, razón por la que en ocasiones se da un revuelo infundado al tema.

“La influenza ataca a la humanidad desde hace 100, 200 años. Tal vez no de la misma manera, pero cada año hay influenza en el mundo: lo que sucede es que hay cambios en la constitución del virus”, señaló.

En México, recordó, el subregistro es otra de las problemáticas más importantes para diagnosticar la verdadera dimensión de la propagación del virus: “Ni son todos los que están ni están todos los que son”.

Del mismo modo, expuso que el clima y el desplazamiento humano son factores importantes en el comportamiento de un virus como el de la influenza AH1N1 y en las consecuentes medidas aplicables.

Con el antecedente de lo ocurrido en 2009, la comunidad médica sabe cuál es el comportamiento real de la también llamada “influenza porcina”, por lo que las medidas sanitarias implementadas han resultado más efectivas en el diagnóstico de pacientes infectados.

“Se tienen más casos reportados porque ahora se piensa en la enfermedad, se tiene muy presente lo sucedido en 2009”, manifestó Ramón Silos.

De acuerdo con lo expresado por el doctor Silos García, la preocupación mostrada por las autoridades sanitarias durante el primer brote –hace tres años– se debió sobre todo a que se desconocía la variedad y comportamiento del virus AH1N1 y por el miedo latente de que fuera muy patógeno y causara altas cifras de mortalidad.

Respecto a los casos registrados este año en el estado, el especialista expresó que no sabría definir si realmente se trata de rebrote del mismo virus o de alguna subvariedad muy afín a éste; ubicados aún en temporada invernal, no sería descabellado pensar que esto no es un rebrote sino la aparición “normal” del virus según la estación.

Así, pese a la aparente reaparición del virus, Silos no cree que haya existido descuido por parte de la ciudadanía o las autoridades sanitarias, sino que se trata de un proceso relativamente natural.

En la inmensa mayoría de la población el virus AH1N1 se comporta como el de una gripa común. La verdadera peligrosidad, explicó, radica en que se trata un virus contagioso que puede afectar severamente a los grupos vulnerables: “niños debajo de los cinco años, adultos mayores de 60, personas con enfermedades pulmonares o cardiacas crónicas, diabéticos, desnutridos”.

Sin embargo, el especialista recomendó que las personas deben estar pendientes ante la evolución de la enfermedad: “No es lo mismo que tenga fiebre, dolor de cabeza y escurrimiento nasal, a que se me baje la presión y me empiece a faltar el aire”.

Por último, Silos García recomendó tomar las cosas con calma y actuar con la relativa rapidez de acuerdo al caso, acudir al médico en caso necesario y acatar las recomendaciones de las autoridades de salud:

“No es lo mismo que un joven tenga síntomas sugestivos de influenza a que los tenga una persona diabética o una persona con padecimientos crónicos”, concluyó.

 

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