Intensos enfrentamientos y gestos provocativos marcan el segundo debate presidencial

El segundo debate presidencial resultó más fluido que el primero con enfrentamientos verbales notables entre Xóchitl Gálvez del PRI, PAN y PRD contra Claudia Sheinbaum de la coalición Sigamos Haciendo Historia. Apodos como “la candidata de las mentiras” para Sheinbaum y “la corrupta” para Gálvez destacaron y reflejaron la tensión entre ambas. Jorge Álvarez Máynez pareció participar en un debate distinto, centrado en presentar propuestas y con interacciones con Gálvez, aunque esporádicas, rompieron su ritmo usual.
El debate comenzó con una tensión visible entre las candidatas. Xóchitl Gálvez mostró nerviosismo y se centró en su narrativa del narcogobierno de AMLO. Claudia Sheinbaum respondió con acusaciones hacia la administración de Felipe Calderón, al que calificó como el único narcogobierno que ha existido y defendió los cambios económicos desde el inicio del gobierno de López Obrador. Máynez, por su parte, explicó su propuesta y destacó el fenómeno del nearshoring.
En respuesta a preguntas sobre equidad salarial, Gálvez desvió el tema hacia críticas al gobierno actual. Sheinbaum, por otro lado, reafirmó el compromiso de su partido con la transformación y los logros de la actual administración. Máynez presentó su propuesta para mejorar las condiciones laborales, incluyendo un salario mínimo de 10,000 pesos y jornadas laborales con dos días de descanso.
Un momento crítico surgió cuando los candidatos tuvieron cinco minutos cada uno para debatir directamente. Gálvez y Sheinbaum debatieron sobre la gestión de empleos. Gálvez acusó a Sheinbaum de mentir sobre las cifras de empleo, mientras que ésta defendió los logros económicos del gobierno actual. Simultáneamente, el candidato de Movimiento Ciudadano destacó el crecimiento económico en los estados gobernados por su partido y cuestionó políticas como el aumento en el precio de la gasolina.
Durante uno de los momentos más tensos del debate, Xóchitl Gálvez realizó un ademán con la mano dirigido hacia Claudia Sheinbaum, lo cual provocó una intervención inmediata de la moderadora. Esta última reprendió a Gálvez y le recordó la importancia de respetar las reglas de conducta que rigen el debate.
El tema de la pobreza también provocó enfrentamientos. Gálvez criticó a la candidata de Morena por su falta de transparencia y recordó su apoyo a las comunidades indígenas. Sheinbaum mencionó la represión en San Salvador Atenco durante la gestión de Gálvez.
En el tema del cambio climático y la energía, Sheinbaum propuso una transición energética y medidas para la mitigación de gases de efecto invernadero. Gálvez propuso una comisión internacional para luchar contra incendios forestales y destacó su compromiso personal con el medio ambiente al usar bicicleta.
El debate concluyó con enfrentamientos intensos que persistieron hasta los últimos momentos. En uno de los intercambios finales más llamativos, Xóchitl Gálvez exhibió una imagen con la silueta de Claudia Sheinbaum, a la que añadió una nariz de Pinocho. Los candidatos mantuvieron sus posturas firmes y defendieron sus respectivos historiales y propuestas, destacando las profundas diferencias en sus proyectos de nación.



