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Maltrato Animal en Querétaro: Más de 400 casos pendientes pese a leyes vigentes

Durante los últimos cinco años, apenas se han judicializado el 3.6% de las carpetas de investigación por maltrato y crueldad animal, según datos de la Fiscalía General del Estado, obtenidos por Tribuna de Querétaro a través de una solicitud de acceso a la información. Entre 2018 y agosto de 2023, se han abierto 406 expedientes relacionados a estos delitos.

Pero el camino de la justicia se vuelve más complicado. Querétaro hizo historia en 2023 al dictarse la primera sentencia por maltrato animal en Querétaro, contra Benjamín N., acusado de envenenar y matar a los perros rescatistas Athos y Tango. En un primer momento obtuvo una condena de 10 años y medio de prisión, pero el 1 de febrero fue revocada por un tribunal federal, por lo que podría no pisar la cárcel.

Para Alicia Lobato, presidenta de la asociación civil Miztontli, por la defensa animal, estas cifras reflejan la necesidad de reforzar las leyes en materia, dar cursos de «sensibilización» y «empatía» a impartidores de justicia. De igual forma, es necesario promover ejercicios de conciencia entre la sociedad para enfatizar en la importancia del tema.

El maltrato animal es considerado como una conducta que genera sufrimiento y muerte hacia los seres vivos. En Latinoamérica, esta clase de violencia ocupa el tercer lugar y se presenta en tres de cada siete mascotas, según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

En cuanto a las carpetas abiertas en Querétaro, la solicitud con folio 221277423000462, explica que en 2018 se abrieron 34 carpetas y sólo una fue judicializada; en 2019 fueron abiertas 42 carpetas y se judicializaron dos; para 2020 se abrieron 50 carpetas y se judicializó una; en 2021 fueron abiertas 72 y solo tres fueron judicializadas; 2022, se abrieron 107 carpetas y solo cuatro fueron judicializadas; finalmente, hasta el pasado 26 de agosto, se abrieron 101 carpetas y únicamente cuatro han sido judicializadas.

Entre los animales que fueron víctimas de maltrato o crueldad, la Fiscalía detalla que hubo 353 perros, 27 gatos, 10 vacas, seis caballos, tres gallos, dos burros, un becerro, un conejo, una paloma y una iguana. Además, han existido carpetas de investigación en los 18 municipios de Querétaro, siendo la capital del estado donde más casos se contabilizaron en cada uno de los años referidos.

Cabe destacar que varias de las carpetas anteriores han quedado bajo la determinación de «No Ejercicio de la Acción Penal» o quedaron bajo trámite, situación que se puede atribuir a un arreglo entre la parte denunciante y la señalada, aunque la resolución de las carpetas no se especifica en el documento remitido a este semanario.

En entrevista para este semanario, Alicia Lobato, activista por los animales, reconoció que en Fiscalía han abierto las puertas para generar mesas de trabajo en relación al tema, pero que la falta de empatía y sensibilización no está fortalecida entre todas y todos los fiscales.

«Lo que hace falta es sensibilización y creo que hace falta implementar los procesos para que, cuando ya se meta una denuncia, se empiece el proceso (…) evidentemente ellos (fiscales) ven casos terribles hacia nuestra propia especie, y entonces para ellos es como ‘es sólo un animal’ (…) cuando un animal muere por maltrato animal, (el delito) tendría que ser atendido de la misma forma que sucede con un humano, porque ya está tipificado».

El Código Penal de Querétaro establece que por actos de crueldad y maltrato animal se impondrán de 12 meses a 5 años de prisión, y de 200 a 300 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Si las lesiones anteriores llegaran a causar la muerte de la mascota, se castigará de 3 a 7 años en prisión y de 500 a 700 veces el valor de la UMA.

En contraste, dentro del Código Penal de la Ciudad de México se castiga con seis meses y hasta dos años de prisión, así como de 50 a 100 días de multa, a las personas que generen lesiones en animales. Si el maltrato provoca la muerte del animal, las sentencias se duplicarán en una mitad.

Por otra parte, el Artículo 37 de la Ley de Protección Animal del Estado de Querétaro establece que «son conductas crueles hacia los animales, aquellos actos u omisiones que, siendo innecesarios, dañan su salud, integridad física, instinto, desarrollo o crecimiento». Además, describe actos de maltrato hacia los animales, como mantenerlos enjaulados, sin comida, desatención veterinaria, entre otros, mismos que son sancionados con multas acorde a la gravedad de los hechos.

Pese a las leyes y condenas descritas, mismas que protegen los derechos animales en Querétaro, Alicia Lobato considera que las penas «no son suficientes»; sin embargo, expresa que no se trata únicamente de criminalizar a las personas, sino también de buscar estrategias para prevenir el maltrato animal.

«Continuamente vemos que las personas, por costumbre, mantienen a los perros en lugares como azoteas, amarrados, y eso va haciendo una normalización del maltrato de los animales, porque entonces vemos que es normal que un perro esté arriba de una azotea mojándose y que enferme (…) Las autoridades claro que sí tienen que mejorar las penas pero también tienen que empezar a trabajar en programas de prevención, y a la par la sociedad también tenemos que informarnos un poco más».

Lobato reiteró que las violencias contra animales son también un indicador para medir otro tipo de violencias en la sociedad y sobre las cuales se debe trabajar en la prevención del delito. «Creo que a las autoridades les hace falta meditar mucho sobre que toda esta situación del maltrato animal no es cualquier cosa y que debe de ser atendida con la seriedad debida», señaló Alicia Lobato.

Un cruel envenenamiento de tres perros en Querétaro se dio a conocer en junio de 2021: Athos, Tango y Balam. Los primeros dos murieron, mientras que el tercero logró sobrevivir. Un año después, este caso se convirtió en el primer juicio en Querétaro que acabó en una condena por el delito de maltrato animal.

Athos era un perro border collie y era rescatista de personas desaparecidas; Tango era un yorkshire que ayudaba a infancias con padecimientos de ansiedad y depresión. Ambos pertenecían al equipo de la Cruz Roja Mexicana en Querétaro y estaban bajo la tutela del entrenador Edgar Martínez.

A través de cámaras de seguridad se descubrió que Benjamín «N», vecino de Edgar, depositó salchichas envenenadas en la calle justo antes de que los perros salieran a pasear. De este modo, se le acusó a Benjamín «N» por crueldad animal y su caso llegó hasta las últimas instancias, lo que marcó un proceso histórico nunca antes visto en la entidad, pues estos casos, por lo regular, se resuelven por acuerdos reparatorios.

La sentencia, dictada por la jueza Alicia Basurto García, fue de 10 años y 6 meses, además de una indemnización por 2.4 millones de pesos y una multa de 115 mil pesos. Este logro fue gracias, por un lado, a la reforma en el Código Penal del Estado de Querétaro, aprobada el 29 de agosto de 2014, así como por los esfuerzos legales de la representante de Edgar Martínez, la abogada Mónica Huerta Muñoz.

Huerta expresó que pudo demostrarse la culpabilidad de Benjamín «N» a través de vecinos, quienes manifestaron que actuó con premeditación, pues indagó en la rutina diaria de los perros y descubrió que consumían salchichas a manera de premio. Estas pruebas evidenciaron la ventaja e intencionalidad con la que Benjamín «N.» procedió.

Por otro lado, la indemnización se calculó por el valor social y certificaciones que Athos y Tango poseían. En el caso del primero, era uno de los pocos canes que podían percibir olores bajo el agua y localizar personas sumergidas.

El pasado 1 de febrero, un juez federal amparó a Benjamín ‘N.’ para que no pisara la cárcel y su sentencia pudiera ser conmutada por una multa.

El segundo juicio penal en Querétaro por maltrato animal ocurrió el pasado 17 de agosto: se trató del caso Max y Julio, dos canes que fueron arrollados por Adolfo «N.» mientras conducía un camión de volteo. No obstante, la resolución fue calificada como «una burla» por la activista Adriana Arellano, pues el presunto culpable fue sentenciado a 5 años de prisión, menos de la mitad que en el caso de Athos y Tango.

Max y Julio jugaban con otros tres perritos, el 24 de marzo de 2022, a mitad de una calle en la colonia Las Américas. Adolfo «N.» conducía un camión de volteo en ese mismo lugar e ignoró a los cinco perros, pues en ningún momento detuvo su marcha, situación que provocó la muerte de Max y Julio: lo anterior quedó videograbado por una cámara de seguridad.

Más de un año después comenzó el juicio en contra del presunto culpable, el pasado 15 de agosto. Este caso también fue llevado por la abogada Mónica Huerta, aunque la sentencia no fue la misma que en el caso anterior. Adolfo «N» únicamente recibió condena de 5 años en prisión y una reparación de daños mínima.

La activista e integrante de la Alianza Mexicana por el Bienestar Animal, Adriana Arellano, definió como «una burla» la sentencia, y reprobó que las autoridades señalaran a los demandantes de querer lucrar con sus mascotas. En suma, denunció que el agresor podría quedar en libertad bajo fianza de 10 mil pesos.

La abogada Huerta expresó que, al igual que en el caso de Athos y Tango, el hoy sentenciado por la muerte de Max y Julio podría estar hasta un año en libertad antes de pisar definitivamente la prisión, situación que depende de los plazos legales.

Hay otros casos en los que la justicia está pendiente para estos seres sintientes. Ali era un pastor ganadero australiano que murió luego de ser atropellado el 13 de enero de 2023 a manos de un conductor en estado de ebriedad. El dueño del cachorro denunció que el conductor, junto a otros dos tripulantes, descendieron para golpearlo y burlarse del acontecimiento.

Tras acudir a la Fiscalía y esperar ocho horas, la persona que tomó declaración del agraviado recibió los hechos con mofas y nula empatía: «decían que mi caso no era importante como los otros (…) nos trató como si (la mascota) fuera un mueble», expresó el dueño de Ali.

Exactamente nueve meses después, 13 de octubre, integrantes de la Fundación Ali cerraron durante dos horas un carril de la carretera 57 para exigir avances en la carpeta de investigación CI-QRO-1717-2023, misma que hasta hoy sigue sin resolverse. Además, denunciaron que no es la única carpeta ignorada por parte de Fiscalía, pues el colectivo ha interpuesto más denuncias que han quedado en el olvido.

Por otro lado; el 2 de octubre de 2023 se difundió en redes sociales que Negrito, un cachorro de raza pequeña había sido hallado dentro de una caja de cartón: estaba muerto y presentaba signos de tortura. El colectivo Qariño Animal denunció que, en días anteriores, Negrito había sido adoptado por Marco «N», un alemán con residencia en la localidad, por lo que inmediatamente se interpuso una denuncia ante la Fiscalía.

El presunto asesino del cachorro habría adoptado al perro para, posteriormente, someterlo a violencia, quitarle la vida y tirarlo a la basura en la colonia Niños Héroes, además de que hasta ese momento continuaba solicitando adopción de otros canes. En un primer momento también se le acusó de cometer actos de zoofilia hacia el cachorro, pero Alejandro Echeverría Cornejo, fiscal General del Estado, declaró que tal acusación quedó descartada luego de los dictámenes periciales.

La abogada Mónica Huerta se sumó a la defensa legal para Negrito, pero en días posteriores a los hechos, Huerta y la denunciante de Qariño animal denunciaron ser víctimas de difamaciones, amenazas y actos de desprestigio en su contra por parte de Marco «N».

«Él empieza a agredir a la denunciante y a amenazar de que, si no quitaba la denuncia, algo malo le iba a pasar (…) sigue conmigo, entonces empieza a tratar de acusarme, agredirme, a mandar mensajes obscenos, hablando de mí, difamándome, diciendo que yo tengo un cártel, que tengo una red de extorsión porque me dedico a este tema de los animales, que todo es mentira».

La abogada señaló que, tanto la denunciante como ella misma, ya cuentan con medidas de protección por parte de la Fiscalía, pero que las agresiones se mantienen pues Marco «N», pese a las cuatro carpetas de investigación en su contra, las hostiga mediante redes sociodigitales.

«La carpeta de negrito no ha avanzado. Nos hemos acercado de muchas formas a la Fiscalía, tratando de buscar una base que nos permita controlar un poco el tema con este señor, porque es una agresión constante con todas las personas que intervienen en el proceso».

El viernes 6 de octubre de 2023, la asociación Qariño Animal llevó a cabo una manifestación en la calle donde Negrito fue abandonado. En ese lugar hicieron un llamado a las autoridades para no dejar de atender la carpeta de investigación y condenar al agresor.

Fabián Bocanegra

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Reportero de Tribuna de Querétaro desde agosto de 2023.

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