Irregularidades en obras del tren preocupan a vecinos de El Tepetate

Los habitantes del barrio El Tepetate han mostrado sus preocupaciones sobre las afectaciones que la obra del Tren México-Querétaro tras encontrar irregularidades conforme a los planes de desarrollo urbano y los permisos para el tren.
El problema del tren: Irregularidades Legales
El Tepetate, uno de los barrios más antiguos e icónicos de la ciudad, puede correr riesgos según sus habitantes. Tras haber indagado en los planes de desarrollo urbano presentados en 2018 a cómo se realizan las obras del Puente de Corregidora y lo que se planea hacer en el futuro dentro de la misma colonia.
Uno de los principales problemas que los habitantes presentan, es la falta de transparencia de las autoridades, quienes han prometido cuidar las residencias de algunos habitantes, pero que al final terminan afectando a las banquetas o pasos peatonales.
Aunado a esto, se reportan casos donde el Plan de Desarrollo Urbano, establecido en 2018 no ha sido respetado por las autoridades encargadas de la obra.
En este sentido, no solamente se trata de irregularidades y contradicciones conforme a la obra y el Plan de Desarrollo Urbano, sino también de carácter legal. La Ley Reglamentaria del Servicio Ferroviario y la Constitución exigen un título de asignación o concesión para todos los proyectos ferroviarios, especialmente siendo una paraestatal. Sin embargo, este no ha sido publicado en el Diario de la Federación, por lo cual no debería ser legal su ejecución.
“Además, te dice la propia ley que para poder construir dentro de las vías generales de comunicación necesitas el título de asignación y si no es tan publicado, pues entonces la SEDA no podría estar interviniendo adentro (…) dice la Ley Orgánica que para el eje del recurso público tienes que tener algún sustento en los planes de desarrollo. El Plan Parcial de Desarrollo es un instrumento de planeación que nace de esos instrumentos de desarrollo. Aquí no solamente no lo tienen permitido, lo tienen prohibido”, afirmó la abogada Irlanda Riveroll, quien ha apoyado a los habitantes del Tepetate al investigar sobre el Plan de Desarrollo Urbano y la obra del tren México-Querétaro
El motivo por el cual se prohíbe lo establece dentro del Plan de Desarrollo Urbano, específicamente en la página 227, establece que el cambio de uso de suelo está prohibido para la construcción de las vías del tren. De esta manera, también se pide retirar las vías del tren para construir un parque lineal.
Otro argumento que los habitantes de la zona dan, se refiere al abandono y marginación de las colonias del norte, ya que no solamente están siendo divididas por el Río Querétaro, si no por el tren de carga que cruza por toda la ciudad.
En este proceso, el gobierno del estado ha afirmado que esta obra es de carácter federal, lo cual en cierta medida es verdad, sin embargo, existen reglamentos y leyes que el gobierno de la ciudad debe atender al servicio de la población.
“Es de carácter federal, ojo, es de carácter federal porque es vía general de comunicación, pero artículo 28, tienes que ir a la ley de la materia. Esta ley ferroviaria, en el artículo 30, dice que cuando la vía del tren atraviesa un centro de población están obligados a observar la zonificación local. La zonificación local es el Plan Parcial de Desarrollo. Entonces, si el municipio tiene la facultad exclusiva de vigilar y regular el suelo, la Federación no puede venir a decirles dónde quieren a fuerza una estación, porque el Plan Parcial de Desarrollo lo prohíbe. Entonces, si es la vía general de comunicación, es exclusiva, excepto cuando cruza un centro de población”, reiteró Irlanda.
Esto significa que no solamente la construcción del tren no se encuentra dentro de los planes de desarrollo urbano, sino que se había solicitado retirar las vías del tren de carga debido a los riesgos, así como atender las necesidades de una ciudad que crece de manera exponencial con los años.
La falta de espacio puede terminar en tragedia
De todas las problemáticas legales y logísticas, la más grave se refiere al espacio para la construcción del tren. De acuerdo con cálculos del Observatorio Ciudadano del Tren México-Querétaro-Irapuato, basados en las separaciones mínimas que marca la normativa ferroviaria, el espacio requerido para cuatro vías asciende a entre 49 y 49.15 metros, pero la realidad es que sólo existen 20 metros para la construcción. Es en este espacio donde se planea colocar cuatro vías, dos de carga y dos de pasajeros. No existe un margen de error ni una línea de seguridad.
Al notar esto, los vecinos del Tepe, como se conoce popularmente al barrio, se percataron que las posibilidades de una catástrofe son reales.
“Condicionado, pues tenían que resolver lo de las áreas verdes, ejecutar los derechos de vía correspondientes y las normativas por reglamentos internacionales, incluso porque copiaron los de Ferromex, dice que para implementar cuatro vías necesitan 49 metros. Sin embargo, de este cuadro antiguo del centro del barrio tenemos 23 metros de fachada a fachada y nos están dejando lo, que era una calle completa para un coche, por ejemplo, ahora lo dejan a un metro y medio (…). Ahí están metiendo las cuatro vías y el tren de carga, el par de tren de carga lo están recargando a las propiedades del lado norte y tenemos ese metro y medio de fachada a muro, que es nuestro camino nuevo y luego de ese Muro al tren, 70 centímetros”, afirmó Ana Chavaretia, habitante del barrio El Tepetate.
El alcalde Felipe Fernando Macías ha visitado la zona en ocasiones pasadas, específicamente al mercado del Tepe, sin embargo, los habitantes afirman que no se les ha escuchado y hecho caso ante las problemáticas que plantea la construcción del tren México-Querétaro.



