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“Judith Butler cambió mi vida”, conversatorio

Cinco mujeres provenientes de distintas áreas del conocimiento se reunieron en el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias de la Facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro para cerrar el mes de enero conversando en torno a cómo Judith Butler cambió su vida, rompiendo con sus fronteras disciplinarias desde “BORDERS. Pensadores de Frontera”.


Para Adriana Terven Salinas, de la Facultad de Filosofía, dedicada a investigar la impartición de justicia en las comunidades de Cuetzalan, Puebla, las mujeres buscan demostrar que cumplen con su deber ser de género para que se les haga justicia debido a que “el derecho crea género, cuestiones de raza, etnia, clase social”.


Mientras Terven tuvo sus primeras aproximaciones a la obra de esta autora desde la perspectiva de la impartición de justicia aplicada a partir del género; el acercamiento de Silvia Ruiz Tresgallo, investigadora de la Facultad de Lenguas y Letras, aconteció con “la fotografía de la portada del libro Deshacer el género, en donde Butler refleja qué cuerpos no importan en el sistema patriarcal”. Se trata de dos niñas, una de ellas no cumple con el estereotipo impuesto, señaló.


En cambio, la historiadora Mayté Murillo Tenorio, de la Facultad de Filosofía, se acercó por primera vez a la autora para “mostrar la Historia no sólo desde los hombres” en su investigación de las Mujeres en la Revolución.


Ante la interrogante de la moderadora de la mesa Karen Córdova de cómo la autora cambió sus vidas, Terven respondió que fue justo con la pregunta que formula Judith Butler: ¿qué es lo que quiere el género? en el libro Deshacer el género porque “no a todas las personas se nos considera como humanos de la misma manera”.

 
Para Ruiz Tresgallo fue la performatividad del género, pues hasta la teatralidad de género es una designación impuesta en cuanto a la construcción del mismo, la cual se nos impone desde el momento de nacer. A Murillo Tenorio la marcó el libro Marcos de guerra. Las vidas lloradas, el cual aborda la precariedad: cómo las experiencias de vida desde el momento de nacer nos van determinando; ahí empieza la vulnerabilidad y la precariedad: la precariedad produce vulnerabilidad y ésta genera violencia en esos cuerpos. Y aquí cabe la pregunta, advirtió: “qué cuerpos y vidas importan en el marco de la guerra; lo cual se reproduce y representa en el cine y en el reportaje: qué cuerpos si merecen ser retratados y mediatizados en las noticias”, concluyó.


El conversatorio también contó con el comentario sonoro de la estudiante de Antropología Anthromeda Alfa, en el cual interpretó las sensaciones de una ruptura amorosa de su hermano a partir de la imagen del cadáver yaciente de una joven.

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