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“Jugando” a ser mamá

Por Yazmín Gutiérrez


Celia, de tez morena, cabello ondulado y titubeante sonrisa, festejará su cumpleaños número 14, no sólo tiene que pensar en comprar un pastel, comida para sus invitados y globos, también tiene otras cosas que preparar, como pañales, ropa y leche; Celia tiene seis meses de embarazo.

 

Está muy enamorada de José, joven de 18 años, bien parecido para muchas en su colonia, lánguido y blanco, totalmente desinteresado de la situación de Celia y con otro tipo de aspiraciones:

 

“Nunca recibí una palabra bonita de mis papás, José llegó y la neta me trataba como reina, estoy enamorada y no lo quiero dejar y si la única manera de tenerlo a mi lado es dándole un hijo es un precio que estoy dispuesta a pagar”, dijo la adolescente.

 

Son muchas las cuestiones que conllevan a las jóvenes a embarazarse a temprana edad, ya sea un contexto familiar y social inestable, por creencias, educación o simplemente por capricho. Como en el caso de Celia, quien ya tiene seis meses de gravidez y que a su corta edad tiene un concepto de la vida bastante adelantado a lo que una niña en su situación podría representar. Ya no piensa en jugar a las muñecas, a la comidita, andar en bici o convivir con sus amigas, ahora busca la estrategia perfecta para retener, a quien ella dice, es el amor de su vida.

 

Al respecto José indicó: “Yo la mera verdad no quiero tener hijos, estoy joven y aún tengo muchas cosas que hacer, ¿cómo que cambiar pañales?, sí quiero a la Celia, pero no creo poder con la carga de un chamaco, imagínate a mis 18 años y ya encerrado en mi casa, ¡nombre, está loca…! Si estoy viviendo con ella es porque su mamá la metió a mi casa, nomás me está asustando a las susodichas… Si me quiere ver feliz y me ama como dice, que se vaya y se haga bolas con el chamaco que ni siquiera sé si es mío o no”

 

“Mi mamá me sacó de la casa de las greñas”

La situación de Imelda no es diferente, sólo que, a sus 16 años, ya es madre de una niña y está en camino otro bebé. “La verdad esto no es lo que yo pensaba, yo quería estudiar y ser maestra, pero llegan tipos que te enamoran y te bajan el cielo la luna y las estrellas y no sé cómo te embabucan y como mensa caes…”, explicó.

 

Otra problemática que tienen que enfrentar estas jóvenes madres es el desamparo del padre de sus hijos y en muchos casos la negación de la familia, por el “qué dirán”.

 

“Mi mamá me sacó de la casa de las greñas, orita estoy con mi tía y no he vuelto a saber nada ni de mi madre, ni del desgraciado que nada más vino, hizo su gracia y como todos se largó… la verdad ya ni como retomar mis estudios, ora tengo que trabajar para darle de comer a mis hijos, la verdad esto ya no es un juego de escuinclas y las bebés ya no son de plástico, ora si uno tiene que trabajarle duro pa sacarlas adelante de verdad” finalizó.

 

Ambos casos y en contextos totalmente diferentes, la primera en una colonia irregular y la segunda en una zona urbana; estas jóvenes tienen un futuro incierto, pues al sentirse desprotegidas no saben el rumbo correcto de sus vidas. A su corta edad tienen que jugar a ser madres, y no es un juego fácil, deben de enfrentarse a carencias económicas, al inicio de una vida laboral y la despedida de su vida juvenil, sus responsabilidades van creciendo a la vez que sus hijos.

 

Caso Paulina

Los casos de embarazos no planeados en adolescentes no pertenecen exclusivamente a actos sexuales concedidos, también las violaciones representan el cinco por ciento de los casos en la adolescentes embarazadas, ya sea fuera o dentro de sus hogares.

 

Paulina del Carmen, oriunda de Mexicali, Baja California, era una niña tranquila que estaba a punto de concluir la educación primaria; a sus 13 años de edad, resultó embarazada.

 

La noche del 31 de julio de 1999, un drogadicto se metió a robar en su casa, pero al verlas indefensas en su cama, se acercó a Paulina y la violó delante de su hermana y sus dos sobrinos pequeños.

 

La sociedad inmediatamente se alarmó y condenó este hecho, pues en este tiempo era inaudito considerar que una niñita estuviera embarazada. A la niña no se le permitió la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), que está estipulada en el Código Penal de su estado, Baja California.

 

En una entrevista realizada por Rosa María Méndez Fierros del periódico El Universal, Paulina declaró: “Si me volviera a pasar lo mismo, volvería a querer ejercer mi derecho de abortar y esperaría que ahora sí se me cumpliera”. Tuvo a su bebé en condiciones favorables y del violador ya no se supo más.

 

Ahora su hijo, Isaac de Jesús tiene ya 12 años, casi la misma edad en que su mamá lo concibió. Estudia la primaria con uno de los promedios más altos de su clase y le sorprende ver que aun su nombre es mencionado en los medios locales de su comunidad. Paulina comenta: “incluso hay ocasiones que me pregunta: ¿otra vez vamos a estar en la televisión?

 

“Lo único que puedo decir es que si a una niña le pasa lo mismo que a mí, yo le sugeriría a sus padres que la orientaran y si quieren que tenga al niño que la apoyen, y si no que lo aborte, ya que es muy duro tener un hijo que no se desea”, concluyó Paulina del Carmen.

 

Este es uno de los primeros casos que salieron a la luz pública en donde se registraban los primeros indicios de embarazos en jóvenes no mayores a los 19 años y que después de realizarse la iniciativa del aborto no se le permitió.

Deserciones Escolares

Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), actualmente en México la tasa de deserciones de educación básica por embarazos no deseados es de mil por año, principalmente en educación secundaria.

 

El Departamento de Planificación Familiar señaló que los estados donde los casos de deserción escolar por embarazos ha aumentado en menores de 19 años son: Veracruz, Oaxaca, Estado de México, Distrito Federal y Puebla. Entre los últimos lugares se encuentran Hidalgo, Querétaro y Guanajuato.


Riesgos del embarazo

 

Los riegos de un embarazo antes de cumplir la mayoría de edad son importantes de considerar, según la Secretaría de Salud (Ssa) las probabilidades de fallecer durante el parto son cinco veces mayores que las que tienen más de 20 años. Además de agudizar padecimientos como anemia, desnutrición, hipertensión e infecciones de transmisión sexual.

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