La afición le da la espalda al Tri en Guadalajara

El Estadio Akron, casa de Chivas y futura sede del Mundial 2026, mostró un panorama desolador durante el duelo entre México y Ecuador. Las gradas vacías fueron el reflejo más claro del desencanto y el desinterés de la afición hacia una Selección que ya no conecta ni emociona.
Desde antes del inicio del encuentro, todo quedaba claro: butacas vacías, poco ambiente y una sensación de indiferencia total. Ni las promociones de último momento lograron despertar entusiasmo por un equipo que sigue sin rumbo ni identidad.
El público habló con su ausencia. Después de los últimos resultados y del pobre desempeño mostrado en la cancha, los aficionados decidieron no gastar ni tiempo ni dinero en ver más de lo mismo. El mensaje fue contundente: México ha perdido a su gente.
El silencio en el estadio pesó más que cualquier gol. Y aunque el Tri jugó, la verdadera noticia fue la desconfianza de una afición cansada de promesas rotas, juegos sin emoción y un proyecto que no convence a nadie.



