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La educación en mujeres: una constante lucha contra el patriarcado

Erradicar mitos, estereotipos y estigmas en torno a la educación

Es necesario romper con todos esos prejuicios y con todos esos estereotipos que tenemos desde hace mucho tiempo latentes por un patriarcado que no tiene cara, pero que ¡qué lata da!”, expresó la periodista Elvira Hernández Carballido, con respecto a la importancia de que las mujeres ejerzan el derecho a la educación que durante mucho tiempo les fue negado.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la escritora feminista, catedrática y primera doctora en Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Elvira Hernández Carballido señaló que la educación representa una forma de acercarse al conocimiento de manera más profunda, así como de tener varias alternativas de un posible futuro, dado que la escuela brinda las bases que permiten interpretar la realidad social de manera crítica, por lo que es de suma importancia que tanto hombres como mujeres tengan derecho a esta.

 “A mí me ha gustado mucho investigar en los periódicos del siglo XIX, en donde veía esa insistencia, esa preocupación y esa manera tan constante en las que ellas estaban pidiendo una mejor educación (…) Entonces ese crecimiento en nuestro país se dio de una manera muy lenta, lleno de muchos prejuicios, pero siempre hay una pionera, siempre hay una –como diría Rosario Castellanos- rebelde furibunda que dice sí puedo, sí quiero”, mencionó.

En entrevista con Tribuna de Querétaro, la profesora afirmó que a pesar de que las mujeres se han abierto terreno dentro de los espacios educativos, lo cierto es que las estadísticas muestran que toda había hay limitantes por cuestiones de género, por lo que es necesario seguir luchando y demostrar que las instituciones educativas sí son espacios para las mujeres.

 “Todavía puede ser que alguien te vea raro o se burlen porque sientan que estos escenarios no son para nosotras, sin embargo, esta posibilidad y este derecho a la educación no fue un regalo que nos dieron, sino que fue una lucha constante, una forma de estar demostrando que sí merecemos estar en esos escenarios de la educación”, expresó.

El aula como arma transformadora

La catedrática de la Universidad Autónoma del Estado Hidalgo destacó la importancia de que las y los docentes apliquen la perspectiva de género en su labor de enseñanza, y que además informen acerca de que estas cuestiones son una construcción social, por lo que niñas y niños pueden obtener los mismos resultados si ambos géneros tienen acceso a la misma educación.

 “Educar con perspectiva de género nos da la posibilidad de verdad de transformar a la sociedad (…) Si desde la escuela, desde el aula te empiezan a decir que esto que pasa entre hombre y mujeres no es un destino, no es la decisión de Dios, no es algo que no se puede transformar, empiezas a crear esas herramientas para que tanto hombre como mujeres comiencen a cambiar”, aseguró.

Asimismo, recalcó que es importante tocar estos temas con todo tipo de personas, desde las y los más pequeños, hasta las y los más grandes, sin tratar de imponerlos ni mucho menos inyectarlos para evitar situaciones de rechazo, ya que —si bien no todas ni todos querrán aplicarlo en su vida cotidiana— lo cierto es importante no solo conocer sino también visibilizar el trabajo histórico de la mujer.

 “Son cuestiones que se van aprendiendo. Cuando yo entré a hacer una especialidad en estudios de la mujer en el Colegio de México (una de las instituciones pioneras que comenzó a impartir este tipo de temas) te das cuenta de cuántos vacíos y de cuántas cosas sigues repitiendo porque eso es lo que aprendes en tu casa, lo que ves en los medios (…) Tenemos que tratarnos de una manera igualitaria, tenemos las mismas posibilidades de estudiar, de aprender, de crecer dependiendo de nuestro compromiso y de nuestro talento, pero que no puedes marginar o discriminar a alguien porque es mujer”, dijo.

Al mismo tiempo, resaltó que es importante que en todos los planes de estudio y en todas las materias se incluya la perspectiva de género. Sin importar la disciplina, la perspectiva de género puede estar presente en cualquier cosa y es importante que se aplique en la cotidianidad, ya que no solo se trata de una manera distinta de mirar e interpretar la realidad, sino también de reeducarse, “darles estos oídos, gafas y sensibilidad de género en la escuela considero que sí sensibiliza, que sí pone esas luces de prevención y te hace reaccionar”.

En este sentido señaló que uno de los mayores retos a los que se enfrenta de manera personal al momento de llevar a cabo estos aspectos dentro del aula son las reacciones de las y los estudiantes, además de la cuestión de eliminar prejuicios, mitos y estigmas en torno a lo que significa ser feminista, por lo que —aunque no trata de persuadir de una manera radical a sus estudiantes— lo que sí quiere es que comiencen a conocer personalidades que han participado en el feminismo y lo que están haciendo; es decir, trata de buscar estrategias que permitan ampliar el panorama de las y los alumnos.

 “Claro que es un trabajo desgastante porque a veces no ves los resultados de manera inmediata (…) Y no es todo el grupo ni son todos los estudiantes, yo creo que me deprimiría muy rápido si se apostara por todos, pero ya el que algunos de pronto se empiecen a sensibilizar, les empiece a interesar, es muy loable”.

Resaltó que para ella es importante contagiar a sus estudiantes e incluso a sus colegas, así como tratar de ir sumando a más personas para que se involucren en estos temas. Asimismo, aseguró que una de sus principales motivaciones para especializarse en temas de género fue el hecho de que en su casa nunca vivió ni sintió estas diferencias entre hombres y mujeres impuestas por un patriarcado.

 “Yo en mi casa jamás vi situaciones de violencia de género y por eso no quiero verlo en ningún otro espacio (…) Y todo eso se empezó a reflejar en mis estudios, en los planteamientos que hacía, en las posibilidades de convencer incluso a mis compañeras de que podíamos hacer cosas y defenderlas cuando era necesario”.

Además, mencionó que para ella es más un compromiso y una pasión que sin duda se remota a su infancia, ya que desde pequeña no sintió ni vivió cuestiones de desigualdad que otras mujeres viven incluso hasta antes de nacer por el simple hecho de ser mujeres, “yo creo que la educación, el hogar, lo que has vivido, las experiencias te motivan mucho a hacer esto, y a estar escribiendo y a estar destacando a las mujeres siempre que puedes”, dijo.

A casi un mes de cumplir 60 años, la Dra. Elvira Hernández Carballido aconseja a todas y todos las y los docentes acercarse sin prejuicios y sin resistencias, platicar, discutir y escuchar para comenzar a sensibilizar a los estudiantes con respecto a los temas de género.

“Creo que es una manera de empezar a involucrarnos y ver que sí vale la pena, que sí es una aportación para una transformación para realmente crear esa equidad entre hombres y mujeres. Entonces yo invito a quienes todavía no han explorado, no se acercan o tienen sus dudas y resistencias a que lo exploren, que se aproximen a quienes ven que sí lo estamos trabajando. Es una invitación a que se integren, se sumen, se acerquen, escuchen, lean, platiquen, debatan. Que sepamos que sí vale la pena, porque es una apuesta por que esta sociedad sea más justa, sea un mejor lugar para vivir tanto para hombres, como para mujeres”, finalizó.

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