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La Fantasía del Draft y el fetichismo del QB

Se te recuerda no por lo que tomaste, si no por lo que dejaste ir… así reza el Draft de la NFL, cuántas historias no hay acerca de equipos que dejaron pasar oportunidades increíbles, que dejaron ir a ese jugador que años después demostraría ser uno de los mejores en su posición, o al menos un jugador sólido. Tan solo en 2017 los Chicago Bears, con la segunda selección global, optaron tomar al quarterback Mitchell Trubisky cuando, en ese mismo Draft, estaba disponible un tal Patrick Mahomes.

Tom Brady elegido hasta la sexta ronda, Brock Purdy como Mr. Irrelevant (es decir, el último jugador seleccionado, el no. 262), Ray Lewis el pick no. 26 (tres linebackers salieron antes que él y ninguno estaría a la altura), Jalen Hurts (actual MVP del Super Bowl) escogido en la segunda ronda, con el pick 53. La lista sigue… equipos que dejaron escapar la oportunidad de sumar un jugador que con el tiempo demostraría su valía, pero la presión está ahí.

Se crean narrativas, como en todo buen deporte; se crean jugadores inflados, esto porque el dinero que mueve un prospecto bien evaluado, es una cantidad nada despreciable.

Se sabe que el primer seleccionado global está cantadísimo: Cam Ward, QB de Oregon, para los Tennessee Titans. Primer seleccionad:, un QB para esta liga donde se compite si tu equipo cuenta con quarterback, pero resulta que los primeros 10 equipos que seleccionan, la gran mayoría no tiene esa posición fija (por algo se encuentran donde están, por esta y otras razones, pero primordialmente la ausencia de mariscal de campo).

Como si no bastara con ser de los peores en la liga, resulta que en este Draft no hay muchos QB para seleccionar; tan solo, se pronostica que haya tres quarterbacks seleccionados en la primera ronda (esto según ESPN Analytics). La presión sigue, crece, solo espera al equipo que salte y cometa el error.

Recuerdo a los Steelers en 2022, recién se había retirado Ben Roethlisberger, “urgía” encontrar el reemplazo a la leyenda; la narrativa era que en ese Draft venía un quarterback de la Universidad de Pittsburgh, la presión aumentó al recordar que Dan Marino vino de esa misma universidad y los Steelers lo dejaron pasar en 1983.

Por andar a las prisas, el equipo acerero tomó a Kenny Pickett con el pick 20 del Draft 2022, quien solo duraría dos temporadas con el equipo (al menos Steelers seleccionó al receptor George Pickensen ese mismo año y Pickett ya tiene un anillo de campeón por ser banca en Philadelphia). El mejor mariscal de campo de ese año sería Brock Purdy, seleccionado hasta el último puesto; pero con esa selección 20, Steelers dejó ir a, por ejemplo, dos defensivos de impacto inmediato Trent McDuffie y George Karlaftis (ambos tomados por Kansas).

Moraleja: no sucumbir ante la presión social. No hace falta llenar el titular con el QB que sacudirá los sueños y esperanzas de los fanáticos; que estremecerá al equipo, pero no en el campo, solo en el sueño masturbatorio. Hay escasez en la NFL de quarterbacks, hay una precariedad en gran parte de los equipos.

Preferible acumular futuras selecciones, construir con calma, crear un equipo firme que tenga las menores necesidades… y eso se logra con selecciones no tan llamativas; pues seamos sinceros, no vende tanto un mariscal de campo nuevo como un liniero ofensivo nuevo, aunque este último es el seguro de vida del primero. Pero la precarización es cabrona y obliga a vivir al YA, no al futuro. En fin, el fetichismo del quarterback.

Dentro de unos años (o en extraordinarias ocasiones al cabo de unos meses) se sabrá quién fue el verdadero perdedor.

Por último. Hay algo romántico y absurdo, pero más absurdo que romántico, en la transmisión del Draft, cuando revelan el nombre del jugador que un equipo seleccionó y pasan al montón de fanáticos de ese equipo, algunos celebran, otros se desgarran el jersey, otros gritan enérgicamente para denostar su rabia o alegría… la fantasía, la narrativa creada por los medios, se ejecuta; es necesaria, la necesita el fanático para no aceptar la triste realidad de que su equipo está más cerca de ser eliminado año con año que de ganar el Super Bowl.

Minuto 1:27 – La Fantasía y fetichismo del QB

Brandon De la Vega Contreras

Pluma decadente | A ratos periodista Columnista de Inches yardas: análisis de la mejor liga deportiva NFL

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