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La IA tiene sed: el impacto hídrico de los centros de datos en Querétaro

El 13 de febrero se realizó el panel “Agua y energía en Querétaro: el impacto de los centros de datos a hiperescala” en el Auditorio Fernando Díaz Ramírez de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). La conferencia fue impartida por Teresa García Gasca, exrectora de la UAQ; Diana Baptista, periodista y especialista en impacto ambiental; Paola Ricaurte Quijano, investigadora en medios digitales; Teresa Roldán Soria, activista de “Vocer@s de la Madre Tierra”; Nabil Mobayed Khodr, ingeniero y especialista en gestión hidráulica; Mariana Lorena García Estrada, investigadora socioambiental; y Félix Farfán, residente del municipio de Colón. Durante el panel se expusieron las afectaciones que implica la construcción de centros de datos en Querétaro, donde el estrés hídrico es uno de los problemas más graves que enfrenta el estado.

El costo ambiental de la infraestructura digital

Los centros de datos son instalaciones de grandes dimensiones que almacenan y procesan información digital. A medida que estas infraestructuras continúan expandiéndose, impulsadas en gran parte por el auge de la inteligencia artificial (IA), también aumenta su demanda de agua, energía y combustibles fósiles. México atrae cada vez más inversiones en este sector y se estima que podría contar con alrededor de 100 instalaciones para 2030. Sin embargo, la escasez de energía renovable ha provocado que parte de la demanda eléctrica se cubra mediante petróleo, generadores de gas y diésel. Además, el uso de agua para la refrigeración de servidores de alta capacidad representa otra preocupación, ya que se extrae de mantos acuíferos en zonas que ya presentan escasez.

En el caso de Querétaro, considerado el epicentro del auge, el estado concentra 14 centros de datos y lidera el mercado nacional. No obstante, el crecimiento del sector ha sido impulsado por incentivos fiscales y facilidades administrativas, como las exenciones de impuestos. Empresas como Microsoft o Amazon forman parte de las inversiones millonarias que han llegado al estado, respaldadas por la estrategia del gobierno encabezado por Mauricio Kuri para atraer capital extranjero, generar más empleo y consolidar el llamado “desarrollo tecnológico”. “Querétaro concentra el 65 por ciento de la capacidad instalada del mercado a nivel nacional. Entonces, nos preguntamos: ¿Cuándo el gobierno estatal presume de estas grandes inversiones, lo hace consciente del impacto que está teniendo en nuestra vida diaria y el impacto que tendrá en los próximos años?”, expresó García Gasca durante el panel.

De igual forma, hoy en día no existen informes de impacto ambiental por parte de los centros de datos. En el documental “México tiene escasa agua y energía. La IA quiere sus recursos de todas formas”, presentado por Diana Baptista durante la conferencia; la periodista evidenció una entrevista que tuvo con Marco del Prete, secretario de Desarrollo Sustentable del estado, donde él menciona que estos centros no producen emisiones directas, además, argumenta que los centros de datos se consideran empresas de servicios y no industrias y, por ende, no necesitan un informe de impacto ambiental, lo que limita la información pública y demuestra una clara falta de transparencia.

Consecuencias en las comunidades

Durante los últimos años, Querétaro ha enfrentado condiciones de sequía, lo que agrava la discusión sobre la viabilidad ambiental de estos proyectos. Un claro ejemplo de esto es el municipio de Colón, donde, después de la llegada del centro de datos de Ascenty II, las comunidades que viven alrededor se han quedado hasta tres días sin agua y han tenido que pagar el doble de luz, debido a que estos recursos están siendo destinados a dicha empresa. Félix Farfán señaló en una breve entrevista que la sequía y la apropiación del agua afectan la economía de los residentes del municipio, ya que se ven obligados a comprar pipas para mantener sus tierras y sus animales.

“Por más que nosotros cuidamos el agua, si esos señores están desmadrando miles de millones de metros cúbicos en un segundo, pues es insignificante lo que nosotros tratamos de hacer”, mencionó Juan Balderas, residente de la colonia San Gregorio.

La exigencia de regulación

A pesar de las complicaciones que implica traer más centros de datos a Querétaro, los panelistas concluyeron el espacio con la siguiente reflexión: brindar información a las comunidades que no tienen acceso a ella y crear conciencia intelectual y colectiva. Esto servirá para unirnos como sociedad y hacer presión a las autoridades del estado para que se regule y se generen políticas para la instalación de centros de datos y la gestión hídrica en la entidad. De manera similar sucedió cuando se descartó la idea del “Sistema Batán” por la presión generada a través de la población.

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