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La procesión del silencio: un acto de fe y turismo

Gabriel Muro González mencionó que como la ciudad de Querétaro es esencialmente católica, el gobierno también comparte la misma religión. Destacó que los gobernantes compatibilizan con el catolicismo, ya que esto genera un apoyo político importante.

Martín Benjamín Hernández Servín, organizador de la Procesión del Silencio que se realiza cada Viernes Santo, afirmó que este es un acto anónimo que no debe ser confundido con el exhibicionismo; asimismo, destacó que es un “acto de fe hacia el mundo”, ya que representa la muerte de Jesucristo y profundizó que en el proceso de selección existen un total de siete hermandades.

Además, añadió que entre los grupos más importantes destacan “La Piedad”, “El Santo Entierro” y “El Señor de Estípulas” o “La Santa Cruz”. Informa que el proceso de preparación comienza con el retiro el Miércoles Santo. Profundizó que los días jueves y sábado son cuando se le asigna a los participantes la hermandad a la pertenecerán, y comienza su preparación con los sacerdotes del estado de Querétaro, con cuatro pláticas por día.

Sin embargo, Hernández Servín destacó que durante el transcurso del año tienen una preparación constante; agregó que el padre encargado de este proceso es el que define los temas en las hermandades y en las mesas de trabajo; menciona que todo este proceso se lleva a cabo en el templo de La Cruz.

La preparación de la Procesión del Silencio

El miembro de la orden compartió que los participantes siempre se lastiman sus pies mientras caminan en la Procesión. Destacó que es común que se lastimen con vidrios, piedras o con el mismo pavimento. Martín Hernández Servín agregó que esta procesión se realiza desde hace 52 años y son 600 personas quienes participan en el retiro; sin embargo, son un total de 2 mil quienes caminan durante el acto.

El organizador compartió que el costo para participar en la Procesión se incrementa año tras año; en este 2018 tiene un costo 400 pesos y se registran entre 30 y 50 personas diariamente. Martín Hernández señaló que “no existe manera de rechazar a los candidatos”, ya que la única forma de no poder participar es cuando los involucrados poseen una enfermedad “delicada” o “grave”.

Destacó que la vestimenta es el capirote y la túnica, pero los participantes deben adquirir estas piezas con la Iglesia. Por último, destacó que la Procesión del Silencio es “un acto de humildad, que genera un cambio de vida en los participantes”.

Refuerza el catolicismo

El sociólogo de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Víctor Gabriel Muro González, explicó que la Procesión del Silencio es una práctica social “con una solemne asociación a la Semana Santa”. Señaló que durante este periodo el acto es un evento que genera “devoción, arrepentimiento y piedad”, como un refuerzo del catolicismo en el estado de Querétaro.

Agregó que la Iglesia católica siempre ha tenido presencia en los eventos emblemáticos y con mayor trascendencia para la sociedad; sin embargo, destacó que este evento tiene fines turísticos, ya que al ser atractivo para mucha gente, se vuelve un espectáculo que cuenta con un factor económico importante.

El doctor en Ciencias Sociales explicó que el 90 por ciento de la población en el estado de Querétaro profesa la religión católica, pero agrega que no todos son practicantes, ya que no siguen las disposiciones de la Iglesia de forma completa. Agregó que en esta ciudad proliferan otros grupos y cultos religiosos. Aunado a esto, profundizó que la vida religiosa ha disminuido por la dinámica “globalizadora” que existe en todo el mundo.

Detalló que existen elementos modernizantes que hacen a la sociedad menos religiosa y cree que esto desarrolla instituciones más laicas y, a su vez, genera una sociedad menos creyente.

La religión y el gobierno

Gabriel Muro González mencionó que como la ciudad de Querétaro es esencialmente católica, el gobierno también comparte la misma religión. Destacó que los gobernantes compatibilizan con el catolicismo ya que esto genera un apoyo político importante. Agregó que en la ciudad de Querétaro todavía existen elementos conservadores.

Y por paradójico que parezca, destaca que la “decencia” es importante para conservar determinadas instituciones, ejemplificó que la Procesión del Silencio, junto con la celebración de la Santa Cruz y la Navidad, todas instituciones que forman parte de la sociedad.

El profesor de la Universidad Autónoma de Querétaro prevé que las celebraciones y festejos por parte de los católicos durarán al menos 50 años más. Destacó que durante este tiempo se generará una fusión de varios elementos y tradiciones, incorporado a ello lo meramente económico y comercial. Finalizó que la Procesión del Silencio tiene elementos signatarios, porque hace que la gente siga manteniendo su fe y la puedan compartir con otros habitantes.

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