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La UAQ a través de sus Rectores

Por Víctor Pernalete

La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) es la institución queretana del saber por excelencia. Como generadora y difusora del conocimiento, ha sido madre de los personajes más importantes que en los últimos 60 años han dejado plasmada su huella en la entidad.

Los Rectores universitarios son un ejemplo de ello; personas que marcaron desde su calidad como académicos, su sapiencia como administradores o incluso, sus cualidades políticas, que han llevado a algunos hasta la gubernatura del estado. Éstas son sus historias.

 

El primer Rector

Fernando Díaz Ramírez fue el primer Rector de la máxima casa de estudios a partir de enero de 1950. En sus manos estuvo la organización de las primeras carreras de la Universidad, entre las que estaban Leyes, Ingeniería Civil, Enfermería y Obstetricia, Ciencias Químicas y Comercio.

Puso también un gran énfasis en el ámbito cultural y deportivo. Como académico, destacó en la materia de Historia.

A comienzos de 1958, Juan Crisóstomo Gorráez Maldonado, quien en ese entonces era gobernador del estado, nombró a José Alcocer Pozo como nuevo Rector de la UAQ.

Esto provocó descontentos entre la comunidad universitaria y reclamaron no sólo el regreso de Díaz Ramírez, sino también la reforma a la Ley Orgánica de la institución, para que se reconociera la autonomía.

El “Movimiento del 58”, como se le conoció, fue fructífero y logró traer de regreso a Díaz Ramírez.

El retorno del Rector no fue igual. Tras las problemáticas de principios de 58, el hecho de que un solo personaje ocupara por tanto tiempo el cargo empezó a levantar suspicacias, pero nunca fue posible comprobar alguna situación fuera de la norma.

A su regreso, la Ley Orgánica fue revisada y el 5 de febrero de 1959 se hizo oficial la autonomía de la Universidad, anuncio hecho por Luis Echeverría Álvarez, en calidad de subsecretario de Gobernación.

Fernando Díaz Ramírez permaneció en el puesto hasta 1963. Al contrario de otros Rectores, él tuvo la oportunidad de ser político antes que Rector.

Durante su época de estudios para ser abogado, fue presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional, en donde tuvo como compañeros a Ángel Carvajal, quien fuera secretario de Gobierno del estado. Díaz Ramírez ocupó el mismo puesto, el más joven que hasta el momento haya tenido Querétaro, con 22 años cumplidos. Entre agosto y septiembre de 1927, fue gobernador del estado.

Presiones externas acortan periodos rectorales

Tras casi 15 años al frente de la Universidad, Fernando Díaz Ramírez daba un paso al costado. Fue el turno entonces de Alberto Macedo Rivas, quien durante 1964 y 1965 estuvo al frente de la máxima casa de estudios.

Su mayor aportación radicó en reglamentar la totalidad de la vida universitaria, crear estatutos y reglamentos en todos los rubros, y dar pie a la existencia de un Consejo Universitario formado por directores, maestros y alumnos, tal como es hoy en día.

En 1966 tomó el puesto Hugo Gutiérrez Vega, reconocido escritor y periodista. Su periodo se interrumpió en septiembre de 1967 debido a su apertura en temas políticos y académicos. Recuperar el edificio del Colegio de San Ignacio –la actual Facultad de Filosofía–, provocó el repudio del sector católico conservador del estado, que aunado a las ideas de Hugo Gutiérrez Vega, provocaron que renunciara antes de tiempo por ‘bien de la Universidad’. Creó el Instituto de Bellas Artes y la Escuela de Psicología.

Enrique Rabell Trejo fue el Rector interino en lo que faltaba del periodo de Gutiérrez Vega. Con él al mando, se reconfiguró el calendario estudiantil para quedar como se está actualmente. Además, se preocupó por la formación y la constante actualización de los maestros, sin embargo, la precaria situación económica del momento no le permitió concretar proyectos de crecimiento e incluso lo obligó a bajar el sueldo a los maestros.

Salvador Septién Barrón fue el siguiente Rector; estuvo de 1968 hasta septiembre de 1970. Una vez más se veía incompleto un periodo rectoral debido a las presiones externas.

Septién Barrón tuvo poco espacio de movilidad, sin embargo firmó convenios de colaboración que permitieron ver a los primeros maestros de la UNAM impartir clases en Querétaro. En el marco de acusaciones en su contra, fue obligado a renunciar.

Agapito Pozo Balbas completó el periodo que dejó acéfalo Septién Barrón. Pozo Balbas también tuvo experiencia en la política, siendo gobernador del estado en 1949, puesto que dejó meses antes de acabar su periodo para ser magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Fue por su experiencia que resultó llamado para presidir la Universidad hasta 1971.

José Guadalupe Ramírez Álvarez fue el siguiente Rector, entre 1971 y 1976. A la mitad de su mandato vio concretada la construcción del Centro Universitario de Cerro de las Campanas. También impulsó el periodismo universitario y nacieron los primeros estudios de posgrado en la Universidad. Fue un destacado periodista que participó como miembro fundador de periódicos como El Amanecer o el Diario de Querétaro.

Entre 1976 y 1979 Enrique Rabell Fernández fue el Rector. Durante su periodo se creó la Escuela de Medicina y se establecieron las reglas para elecciones de directores y Rectores. Uno de los puntos positivos de su gestión fue el afianzamiento de los programas de becas para realizar estudios fuera de Querétaro.

Mariano Palacios: de la UAQ a la política mexicana

Mariano Palacios Alcocer fue el siguiente en ocupar el puesto de Rector; lo hizo entre noviembre de 1979 y febrero de 1982.

Como Rector de la UAQ logró la construcción del edificio de Informática, que actualmente alberga la Biblioteca Central.

La Escuela de Bachilleres plantel Sur también fue obra de su administración, así como el impulso de la figura del servicio social y la extensión universitaria.

Además, durante su periodo se redujeron a dos los sindicatos que se habían creado en la época de José Guadalupe Ramírez Álvarez; de los sindicatos de Personal Académico, de Personal Administrativo y Personal de Confianza a los actuales STEUAQ y SUPAUAQ.

Ningún Rector ha tenido una carrera política como Palacios Alcocer. Dirigió el Instituto de la Juventud (Injuve) antes de ser diputado local y después, presidente municipal.

Mariano Palacios Alcocer dejó la Rectoría en 1982 tras ser elegido senador de la República. En 1985 resultó electo gobernador del estado de Querétaro, cargo que ostentó hasta 1991.

Además, entre 1995 y 1997 fue embajador de México en Portugal, y en 1997 ocupó por primera vez la presidencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), cargo que volvió a tener en 2005, cuando suplió en el puesto a Roberto Madrazo Pintado, quien se postuló para la Presidencia de la República.

Tras el periodo de Palacios Alcocer, fue el turno de Braulio Guerra Malo (padre del actual dirigente estatal del PRI), quien fue Rector entre 1982 y 1988. Se sumaron hasta 28 posgrados durante su periodo, 10 centros de investigación y se crearon las escuelas de Medicina, Veterinaria y Zootecnia, y la de Sociología. También en San Juan del Río se inauguró la extensión del Centro Universitario, que incluyó carreras de Contaduría y de Ingeniería.

Sus relaciones pacíficas con los sindicatos y el estudiantado dieron pie a una evolución universitaria notable, tanto en infraestructura como en programas estudiantiles.

Tras la administración de Guerra Malo, en 1988 fue turno de Jesús Pérez Hermosillo, quien estuvo en el cargo durante dos periodos, hasta 1994, y fue candidato único y electo por la totalidad del Consejo Universitario.

En 1994, siguiendo con la línea de los ingenieros (Pérez Hermosillo tenía dicha formación académica), José Alfredo Zepeda Garrido se hizo con la Rectoría de la UAQ. El académico elaboró un plan integral de desarrollo que tenía como objetivo fortalecer la actividad administrativa, académica y hacer un vínculo entre la investigación y la docencia.

A José Alfredo Zepeda Garrido le tocó la evolución de las redes de información y el Internet. Además, siguió el crecimiento de la infraestructura universitaria y se instauró el campus Juriquilla, que actualmente sigue en crecimiento.

Dolores Cabrera, primera Rectora en la historia de la Universidad

El año 2000 fue representativo para la Universidad Autónoma de Querétaro. La administración de José Alfredo Zepeda Garrido llegó a su fin y en las auscultaciones se eligió a Dolores Cabrera como rectora de la UAQ.

Esta situación fue especial porque Cabrera Muñoz fue la primera y hasta el momento única Rectora de la máxima casa de estudios.

El crecimiento económico y en infraestructura siguió su tendencia ascendente, y entre las características más importantes, Dolores Cabrera también fue la primera Rectora que tuvo que lidiar, de principio a fin, con un Gobierno Estatal y Municipal de extracción panista.

La relación nunca fue la mejor y quedó evidenciado en 2006, cuando Cabrera se postuló para la presidencia municipal de la capital queretana, abanderada por el PRI.

En 2006 hizo su aparición Raúl Iturralde Olvera, quien ocupó el cargo tras vencer en contienda a Miguel Ángel Escamilla y Agustín Alcocer Alcocer. La experiencia de Iturralde Olvera se remonta a participar desde el 2000 en el equipo de Dolores Cabrera y haber dirigido la Escuela de Bachilleres.

Su administración impulsó a la Universidad en materia económica, superando problemas de jubilaciones y pensiones que tenían ya en jaque a la Universidad.

Recibió críticas por haber hecho tratos comerciales con bancos, lo que podía debilitar la autonomía universitaria, pero el apoyo siguió fuerte como para ganar en 2008 su reelección ante Bernardo Romero Vázquez.

Gilberto Herrera Ruiz, una nueva etapa

Tras seis años de gestión, Raúl Iturralde tuvo que dejar a finales de 2011 la Rectoría de la UAQ. En el proceso de elección compitieron Gilberto Herrera Ruiz, director de la Facultad de Ingeniería, Marco Antonio Carrillo Pacheco, ex secretario particular de la administración de Iturralde Olvera, César García Ramírez, director de la Facultad de Derecho, y Fernando Valencia Pérez, director de la Facultad de Contaduría y Administración.

La elección se fue a una segunda vuelta, que enfrentó a Marco Carrillo y a Gilberto Herrera, contienda en la que resultó ganador Herrera Ruiz y lo convirtió en el Rector número 16 en la UAQ.

El doctor en Ingeniería, con experiencia como coordinador de la Maestría en Instrumentación y Control Automático de la UAQ, y habiendo sido jefe de Posgrado de la UAQ, dirigió la Facultad de Ingeniería entre 2006 y 2011.

En enero de 2012, comenzó la administración de Herrera Ruiz en la Rectoría. Entre las líneas de trabajo que tiene, pretende hacer una administración austera, en la que no se tengan grandes beneficios en cuanto los estudiantes no tengan las mejores condiciones.

Además, busca darle mayor desarrollo a los campus que se encuentran fuera del Centro Universitario y desarrollar las plataformas comunicacionales internas de la UAQ.

 

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