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Las madres de Ayotzinapa, una búsqueda que no cesa

Aconsejó que el 26 de cada mes piden “no tanto realizar mítines y marchas, sino ir a la radio y dar información de que seguimos los padres en pie de lucha”.

“Ha sido difícil nuestro caminar, pero por el amor que le tenemos a cada uno de nuestros hijos, seguiremos en pie de lucha”, remarcó Cristina Bautista Salvador, madre de Benjamín Ascencio, uno de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, desaparecidos en 2014.

Con la voz cortada y con la mirada perdida entre lágrimas atrapadas, Cristina no pierde la cuenta y menos la esperanza de encontrar a su hijo con vida: “han pasado cinco años y cuatro meses de la desaparición forzada de nuestros hijos”, dice; anhela el día en que deje de contar.

Mientras permanecía a las afueras de la Alameda Hidalgo, Cristina lamentó que el apoyo popular se fue perdiendo al pasar de los años: “el pueblo de México se levantó para exigir al gobierno la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, pero los estudiantes y las organizaciones fueron reprimidos y poco a poquito se fueron alejando”, comentó la madre, al tiempo de ver resignada cómo pasaban familias y volteaban a ver las lonas con los retratos de los jóvenes normalistas.

Cristina reconoció que “como mujer he sentido riesgos porque donde quiera que vamos nos reprimen”, como ejemplo, contó que mientras se trasladaban a Querétaro fueron detenidos en dos ocasiones “impidiendo que pasara el autobús”. Pudo tratarse de un operativo de rutina, de esos que realizan en las autopistas para seguridad de los viajeros, pero fue visto como un acto de represión por una mujer que se ha enseñado a vivir cuidándose de la misma autoridad a la que le exige respuestas.

AMLO, opinión dividida

Al anterior gobierno federal, las madres le guardan rencor. Se fruncen sus cejas y endurecen su voz cuando tienen que pronunciar el nombre de Enrique Peña Nieto. Con Andrés Manuel López Obrador, las opiniones se dividen, van de la esperanza a la incredulidad: “Es diferente, pero nos preocupa porque no avanzan las investigaciones. Sí se está realizando, pero va lento”.

Por otra parte, para Macedonia Torres, madre de otro de los normalistas desaparecidos, el panorama pinta distinto: “dice que tiene mucha voluntad de encontrar a nuestros hijos, que su prioridad es encontrarlos, pero hasta ahora no los ha encontrado, y no nos ha dado nada de esperanza, nada nuevo” y ante la falta de resultados lo comparó con su predecesor.

Cristina recordó que con el gobierno anterior no les daban espacio en los principales medios de comunicación, “siempre criticándonos a nosotros los padres de familia, diciéndonos que somos vándalos, porque siempre nos acompañan los estudiantes de la Normal”. A pesar de la nula oportunidad para exponer sus denuncias en ciertos medios, la madre del estudiante desaparecido celebró que “siempre han dado cobertura los medios de comunicación independientes, eso nos ha ayudado mucho para que sepa el mundo entero que aquí estamos”.

Pronto te encontraré

Se escuchaba de fondo el llamado de los integrantes de la Unidad Cívica Felipe Carrillo Puerto, quienes se encargaron de recibir y atender a los padres y estudiantes de Ayotzinapa. Mientras tanto, la mirada de Cristina permanecía perdida; parecía que intentaba no transmitir el dolor en sus ojos, aunque era suficiente con el que impregnaba en su voz que se quebraba.

“Hay muchas formas de ayudarnos: tomar la radio, darles información cuando vamos, hacer volantes y repartir” mientras señalaba a quienes pasaban. “Hay unos que hacen murales, hacen canciones y documentales. Nosotros vemos como padres que ser estudiantes es otra forma de apoyo”. Aconsejó que el 26 de cada mes piden “no tanto realizar mítines y marchas, sino ir a la radio y dar información de que seguimos los padres en pie de lucha”.

Macedonia agregó que en la lucha no sólo son los padres de los normalistas quienes sufren, aseguró que “hay personas que nos ayudan que también están sufriendo por [la] desaparición y otros por cuidar sus bosques. Aquí de todo hay”, además realizó un llamado a que les sigan apoyando, pues dijo que eso los fortalece: “que nos ayuden a buscar a nuestros hijos, que nos apoyen. Hay mucha gente que está sufriendo, no nomás nosotros y por esa misma razón nosotros seguimos luchando. Que se pongan a nuestro lado, que ya no suceda más”.

Cristina mandó un mensaje a su hijo Benjamín Ascencio Bautista, desaparecido en Iguala, Guerrero la noche del 26 de septiembre de 2014: “Yo siempre deseo que donde sea que esté mi hijo con sus compañeros, pues que no estén tristes, que no se preocupen porque nosotros los seguimos buscando. No nos vamos a rendir hasta encontrarlos para que ellos cumplan su sueño de ser alguien en la vida. Quiero decirle a mi hijo que lo quiero mucho, que lo extraño y que pronto lo encontraré”.

“Decirle a mi hijo, a donde quiera que esté, que yo lo amo, que yo lo sigo buscando, que no he dejado de buscarlo. Lo dejaré de buscar hasta encontrarlo, saber dónde está o quién lo tiene. Por mientras yo seguiré luchando, que mi hijo se sienta feliz, que se sienta fuerte, que no se desespere. Lo encontraré, a los 43 y a los muchos desaparecidos que serán encontrados”, fueron las palabras que Macedonia Torres, madre de José Luis Luna Torres, dedicó a su hijo desaparecido.

Ambas madres procedieron a comer en una mesa que fue instalada en las inmediaciones de la Alameda Hidalgo, ante las miradas de una sociedad que poco puede entender el dolor con el que recorren el país en búsqueda de sus hijos. Difícil encontrar gozo y sabor cuando una parte de ti se te arrebató.

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