Las Mañaneras y su efecto dominó: ¿Por qué todos siguen hablando de AMLO tras 6 años?

El modelo de las mañaneras de Andrés Manuel López Obrador es una muestra de que el presidente de México gobierna comunicando. Por ello, la efectividad de estas ruedas de prensa se ve reflejada incluso en grupos y medios de comunicación que son contrarios al mandatario, los cuales permanecen pendientes de lo que se dice en este espacio.
Durante la conferencia Modelo de comunicación presidencial en la 4T, Martín Echeverría Victoria, coordinador e investigador del centro de estudios en Comunicación de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, hizo hincapié en tres aspectos de las mañaneras de López Obrador para señalar el funcionamiento de estas como una estrategia de comunicación: el índice de percepción de la seguridad, el periodismo tanto de oposición como partidista, y el uso de videos de la cultura popular durante las mañaneras.
“Las mañaneras funcionan como mecanismo de comunicación para dar información a favor del gobierno de AMLO y para lo que es mediáticamente excluido”, señaló Echeverría con respecto a las estadísticas de la percepción de seguridad en México, presentadas por el presidente, mencionando también que los medios de comunicación actuales no muestran la información positiva de la denominada Cuarta Transformación.
Echeverría también señaló que las mañaneras, como estrategia de comunicación, sirven para abrir una ventana de rendición de cuentas y de estigmatización a la oposición, así como para reafirmar el poder presidencial y proporcionar material para que los seguidores del gobierno se afiancen como tales.
Sobre la utilización de videos musicales a modo de chiste, como el uso de la canción de Grupo Firme, Ya supérame, Echeverría señaló que esta estrategia sirve para la construcción de un personaje y muestra cómo el presidente se desenvuelve en los códigos de la cultura popular.
El académico de la BUAP también señaló que las mañaneras sirven como un diálogo plural y para la recepción de demandas e insatisfacciones. Agregó que su existencia también permite que se hable del tema en varios círculos sociales, aunque hace falta observar las consecuencias y la dirección de esos discursos.
En cuanto a por qué funciona este modelo de comunicación, que inició el 3 de enero de 2018, Echeverría recordó que está relacionado con la conformación del ecosistema mediático de la 4T:
“La mañanera es algo así como la punta del iceberg, es el momento estelar que dispara reverberancias a lo largo de otros mecanismos de comunicación […] hubo un realineamiento del sistema de medios entre los antipopulistas y medios populistas; retoman lo que sale de las mañaneras y lo discuten en sus propios espacios. Entonces el mensaje de la mañanera se distribuye a todo el aparato que a veces es oficialista, a veces es ciudadano, pero es partidista a la 4T”.
Además, señaló que otro factor que demuestra la eficacia de la estrategia de comunicación del presidente son los medios de comunicación, incluyendo los contrarios al gobierno, que están pendientes de lo que dicen la élite política y el presidente. A partir de eso, aunque la opinión sea contraria, visibilizan las agendas del presidente.
“Los medios opositores, aun para criticarlo, lo reproducen. Entonces los medios opositores tienen un problema porque, si bien quieren desacreditar al presidente o quieren desacreditar su agenda o su acción, de todos modos, hablan mucho y a veces del gobierno federal. Solo hablan del presidente”.
Este círculo de discusión fue parte del Foro Universitario La Cuarta Transformación a discusión, que se llevó a cabo en el auditorio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).



