Lele viajó por el mundo sin protección legal; ahora ya no pueden robársela

La muñeca Lele en versión gigante viajó por Madrid, Londres, Shanghai y Sidney sin protección legal alguna. Ahora, tras un intento de apropiación comercial en 2019 y seis años de limbo jurídico, las artesanas indígenas de Querétaro finalmente lograron que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) les otorgara la Indicación Geográfica, que las protege contra el robo comercial.
Ya en 2018 habían declarado a Lele y su“prima” Dönxu, las muñecas artesanales indígenas de Santiago Mexquititlán y San Ildefonso Tultepec, como Patrimonio Cultural del Estado de Querétaro sin que se tramitara protección legal ante el IMPI.
Y eso tuvo sus consecuencias de inmediato pues en 2019, un empresario de León, Guanajuato intentó registrar como marca privada el nombre “Lele” ante el IMPI, lo que encendió una controversia sobre la posible apropiación de un símbolo cultural originario de comunidades indígenas del municipio de Amealco de Bonfil.
Lele World Tour
Para entonces, Lele ya había sido llevada de gira mundial para presumir para mostrar la cultura queretana a los ojos del mundo. Una campaña publicitaria enorme con una reproducción gigante de la muñeca de Santiago Mexquititlán fue exhibida en Madrid, Londres, Shanghai y Sidney.El Lele World Tour, pero sin protección de marca registrada, lo que fue aprovechado por otros empresarios.
En 2019, Tribuna de Querétaro publicó que el gobierno de Francisco Domínguez, a través de su dependencia de Comunicación Social, dijo no tener contratos por la elaboración de la muñeca de gran formato ni el costo de su participación en eventos internacionales, pese a que fue llevada de viaje por diversas capitales para promover la imagen del estado.Aunque sí se conocieron dos contratos de Televisa por promocionar cápsulas de Lele por el mundo.
El intento de robo de marca
La controversia por la marca Lele comenzó cuando, en 2019, un particular solicitó su registro comercial ante el IMPI para uso en productos diversos, lo cual generó reacciones tanto de autoridades estatales como de representantes de las comunidades artesanas.
En ese momento, el secretario de Desarrollo Sustentable, Marco Antonio del Prete, afirmó que“Lele es propiedad de Querétaro” y adelantó que se actuaría para defender la figura ante el IMPI, según publicó este semanario el 16 de septiembre de 2019.
Representantes de las artesanas señalaron que la elaboración de la muñeca es una tradición comunitaria extendida en todos los barrios de Santiago Mexquititlán y que cualquier intento de apropiación comercial debería contar con la consulta y el consentimiento de quienes la producen.
Se obtiene la Indicación Geográfica
Seis años después, las tradicionales muñecas queretanas Lele y Dönxu recibieron la Protección de Indicación Geográfica por parte del IMPI, el mismo esquema jurídico bajo el cual se ampara a productos como el tequila y el mezcal. El sello busca asegurar que el uso de sus nombres e imágenes esté ligado a su origen comunitario y no a intereses privados sin vínculo con las artesanas.
El anuncio fue oficializado en Amealco de Bonfil por el titular del IMPI, Santiago Nieto Castillo, quien destacó que con esta figura las regalías que generen estas piezas artesanales podrán beneficiar directamente a las mujeres que las elaboran y a sus comunidades, y no a intermediarios externos.
¿Qué significa la Indicación Geográfica?
La Indicación Geográfica reconoce que un producto, bien o servicio posee atributos específicos derivados de su origen geográfico y de las prácticas tradicionales asociadas a él. A diferencia de una marca convencional, que puede ser propiedad de un individuo o empresa, la Indicación Geográfica protege a un colectivo y vincula el uso del nombre con características territoriales y culturales definidas.
Este sello jurídico busca impedir que terceros utilicen los nombres Lele y Dönxu sin cumplir los criterios que acrediten su origen y la autoría artesanal comunitaria, reduciendo así el riesgo de apropiación y explotación sin beneficio para las artesanas.
El IMPI ha subrayado que esta protección no sustituye la organización comunitaria, sino que contempla acompañamiento, capacitación y procesos que garanticen un uso “justo, incluyente y transparente” de la Indicación Geográfica.



