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Leopoldo Peralta Navarrete: ‘Me arrepiento de mi apoyo a López Obrador’

El exalcalde de San Juan del Río critica la ineficiencia del gobierno federal, relata su desencanto con el PRI y su breve paso por el PRD

Leopoldo Peralta Navarrete, expresidente municipal de San Juan del Río y empresario, no oculta su frustración con el estado actual de la política en México. En una entrevista exclusiva, Peralta cuestiona la ineficiencia que, desde su perspectiva, prevalece en el gobierno federal de López Obrador. Comparte sus experiencias que lo llevaron de ser empresario a político, sus desilusiones con el PRI, partido que lo impulsó, su breve incursión en el PRD y su relación con la nueva generación de líderes locales.

Como argumentos presenta los casos específicos de la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el nuevo Aeropuerto que han excedido sus presupuestos y se muestra arrepentido de haber participado electoralmente alguna vez con López Obrador en el 2006 como candidato a diputado federal por el PRD, invitado por Manuel Camacho Solís, especifica.

“Me divertí, pero ahora me arrepiento, de haber estado con López Obrador, porque yo creí que era una persona honesta y buena, pero ahora me he enterado de todas las estupideces que ha hecho”, afirma.

Explica que, cuando le hicieron groserías en el PRI, fue invitado a ser candidato por Camacho Solís, pero inicialmente no quería aceptar. Sin embargo, debido a la insistencia y la amistad del exregente con un hermano suyo, decidió aceptar. “Al final decidí aceptar y me divertí mucho,” recuerda.

Al rememorar su última andanza electoral como candidato externo del PRD, dice que le dio mucho gusto ver a amigos hacer campaña “como a mí me gusta, puerta por puerta, y levanté 30 mil votos. Lo más que había levantado el PRD antes de eso era 5 mil, pero no fue suficiente para ganarle a Pancho Domínguez, que fue el gobernador, porque le soltaron millones y ganó Corregidora, que es grande”.

Sus inicios

Peralta, un político de la vieja guardia nacido en Monterrey, recuerda que inició en la política de manera fortuita. Estaba de lleno metido en la administración de dos fábricas, propiedad de su padre, quien tenía una cercana amistad con el entonces gobernador de Querétaro, Rafael Camacho Guzmán, lo cual resultó ser un factor decisivo para iniciar su carrera política.

Tras invitar al gobernador a un festejo familiar en la conocida Mansión Galindo, Rafael Camacho le dice a botepronto: “siéntese señor Peralta porque quiero que me diga usted ahorita si acepta ser presidente municipal de San Juan del Río”, a lo que el entonces empresario respondió con una carcajada pues nunca había sido político.

Ante la negativa de su padre de permitirle ingresar a la política, Leopoldo Peralta Navarrete rechazó la invitación, pero el gobernador, conocido popularmente como ‘El Negro’ Camacho, le dijo que él personalmente hablaría con su padre para convencerlo. Finalmente, el patriarca de la familia, rendido le dijo: “haz lo que tú quieras, ya no aguantó la presión del gobernador”. Así aceptó ser candidato a presidente municipal para el periodo 82-85, lo que equivalía prácticamente a ser electo porque “en esa época el PRI mandaba”.

El siguiente paso fue “animar” a su esposa, quien estaba acostumbrada a los viajes a Europa y Las Vegas, a mudarse de la Ciudad de México a San Juan del Río, que apenas tenía 50 mil habitantes entonces.

Recuerda que sus primeros pasos en la política fueron complicados para él porque no sabía nada de política, pero aprovechó sus contactos que había como jinete olímpico, pues gracias a ello, conocía a Carlos Salinas de Gortari, entonces secretario de Programación y Presupuesto y a la postre, presidente de la república.

El primer choque fue con la clase política sanjuanense que lo venía con recelo y lo acusaron con el gobernador Camacho de que se perdía en San Juan porque no conocía el municipio. Su principal opositor fue Palemón Ríos, quien después fue su gran aliado y lo acompañaba a las 89 comunidades del municipio.

El siguiente problema que se encontró fue que el municipio carecía de liquidez de fondos por lo que su papá tuvo que prestarle 35 mil pesos “bastante para la época”, acota. Después, para conseguir apoyos para obra pública, no dudo en acudir con su amigo Carlos Salinas, quien sin dudar le apoyó sobre todo en el proyecto de un Hospital.

También, gracias al deporte equino, trabó amistad con Mario Ramón Beteta, entonces director de Pemex, quien le donó tubería para poder llevar agua a algunas comunidades.

Su ruptura con el PRI

Posteriormente, Peralta Navarrete ya no estuvo de acuerdo con el PRI, “me hicieron ahí dos o tres cochinadas”. Estás consistieron en que después de ser diputado local, “luego Salinas me nombró senador de la República, pero el secretario particular de él, Emilio Gamboa Patrón, la noche anterior me bajó a senador suplente, me quitó la senaduría, se la dio a su cuñado y pues ser senador suplente es como ser un cero a la izquierda”, explica cómo eran las reglas del viejo sistema.

Finalmente, resalta su cercanía con la clase política actual y diversos proyectos que vienten y, en especial uno que le interesa demasiado, el cual es el rescate del río Querétaro, y advierte que Morena no ganará en esta zona: “Quieren entrar a San Juan, pero no van a ganarle a Roberto Cabrera, Morena no pinta aquí, Querétaro es un estado panista”.

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