Los derechos humanos y el final del sexenio

A pocos días de que el presidente Andrés Manuel López Obrador deje su cargo como mandatario federal mexicano, las dudas y cuestionamientos se hacen presentes. El cumplimiento de las promesas dichas en 2018, la rendición de cuentas, la legitimidad, el diseño de políticas y el análisis en torno al cumplimiento de los derechos humanos, son temas sometidos al debate y la discusión.
Las organizaciones de los derechos humanos demandan y exponen la poca atención que otorgó el presidente Andrés Manuel ante la violencia, las desapariciones y las injusticias suscitadas durante su sexenio, el cual abarcó desde el año 2018 hasta el 30 de septiembre de este año.
La violencia de género y los grupos vulnerables son quienes han estado en el foco en torno a temas de los derechos humanos, pues cifras como las 4 mil 817 carpetas de investigación abiertas por el delito de feminicidio, la firma de los decretos en favor de las comunidades indígenas y los 37 periodistas asesinados y las 5 desapariciones nos llevan a la reflexión y al análisis de estas cuestiones. Aunado a esto el representante del Observatorio de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Gerardo Cantú Sanders responde:
¿Cuál fue la situación de los derechos humanos bajo el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador?
Hablar de derechos humanos es hablar de diferentes dimensiones, desde el diseño del plan del trabajo, desde el discurso o la narrativa de y de su presencia en ellas, porque podríamos decir que, si hay tintes de estar presente, pero no suficientemente y no con la misma profundidad ni con los mismo énfasis.
¿Cuál ha sido el impacto de las políticas del presidente Andrés Manuel en los derechos humanos? Hablando desde temas como violencia de género y grupos vulnerables.
Tenemos una presencia importante de derechos indígenas, a veces, porque también podemos decir que no con la misma profundidad para todas las comunidades y pueblos. En cuanto a las mujeres hay más sinsabores que buenos recuerdos, a pesar de haber sido el gabinete paritario, se había dicho que era un gabinete feminista. Por otro lado sí, sí han permitido reducir la pobreza si han permitido atacar algunos problemas, sin embargo, no ha tenido el efecto que se esperaba del desmantelamiento del crimen organizado, porque pues la presencia de los gobiernos estatales y la presencia de la guardia nacional ha sido insuficiente.
¿Las estrategias y acciones en favor de los derechos humanos deberían ir enfocadas en la implementación?
Problemas de implementación sí, claramente, pero sobre problemas de diseño. Yo creo que las hipótesis generales del diagnóstico de López Obrador no son pertinentes, porque lo que sucede es que no son diagnósticos, no están basadas en diagnósticos profundos.
¿Qué diferencias existen entre sexenios anteriores y el actual en torno al cumplimiento de los derechos humanos?
Muchos asegunes, muchos asegunes, este, por ejemplo, en el sexenio de Peña Nieto y hacia finales del sexenio de Calderón este pues hubo intentonas, manuales, guías metodológicas en colaboración con ONU México y con secretaria del gobierno, pero sabemos lo que se sucedió con el señor Peña Nieto, no y por supuesto, sabemos lo que sucedió con el señor Calderón y los problemas en los que nos metió.
Del sexenio de Calderón bueno, pues se logra la reforma constitucional en materia de derechos humanos, ¿no? pero no fue porque haya sido un comprometido de los derechos humanos, pero creo que no hemos tenido un presidente o una persona en la presidencia, ni siquiera creo que sea Claudia Sheinbaum una presidenta que vaya a tener un altísimo compromiso con los derechos humanos.
Abordando un poco esta cuestión ¿Qué podemos esperar para los sexenios que vienen? ¿podemos esperar un cambio?
Pues depende de muchas cosas, pero pues podemos hablar de que no se deben dejar de criticar los derechos humanos porque pues no es un saber terminado y ¿Qué podemos esperar con Claudia Sheinbaum? Bueno, pues un compromiso importante con la ciencia y la tecnología, con el grupo de las mujeres, tendiendo ya dos acciones de pasar de consejeras a secretarias, dándoles un lugar en la toma de decisiones y no dejándolo como meras opiniones.
Y ya como última pregunta: ¿Cómo podemos decir que se va el presidente Andrés Manuel?
Con mucho cariño de la gente, querido por la gente, yo creo que es, efectivamente un presidente muy querido, creo que es un presidente con una legitimidad indudable, de lo que va de mi vida no había yo apreciado que una persona en presidencia llegara con un grado alto de legitimidad y se fuera con ese mismo grado, llego con muchísimo cariño y legitimidad, pero pues el presidente Fox llegó así, pero se le acabó rapidísimo.



