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Los movimientos sociales, motor del cambio: Sergio Jerónimo Sánchez

Se puede construir o reconstruir la vida comunitaria y la solución de otros problemas con la participación del pueblo, pero con la exigencia de que el gobierno cumpla con su función, señaló Sergio Jerónimo.

Sergio Jerónimo Sánchez Sáenz, activista social y preso político durante el gobierno de Ignacio Loyola Vera, recalcó la importancia de los movimientos sociales para el cambio de una visión dominante y la mejor vía para “ponerle rienda al gobierno para que así se mande desde el pueblo y el gobierno obedezca”.

Refirió que sólo de esta manera se genera “la posibilidad de construir y enlazar los movimientos, la lucha, las resistencias, los pueblos, las comunidades, con visión, con proyecto propio, con la capacidad de abandonar la cultura de la dependencia y nos convirtamos en sujetos históricos para dejar de ser objeto de la clase política o del gobierno”.

En el marco del foro “Hacia la democratización del país y la construcción de una vida digna”, Jerónimo Sánchez puntualizó las prioridades que tienen los colectivos sociales en la transformación de su realidad: “El quehacer de estos pueblos, colectivos, de estas comunidades organizadas es discutir su problemática, su contexto y ver por dónde caminar para empezar a resolver. Se puede construir o reconstruir la vida comunitaria y la solución de otros problemas con la participación del pueblo, pero con la exigencia de que el gobierno cumpla con su función, que es dotar de los recursos para que este pueblo resuelva su problemática”.

Además, consideró que los colectivos sociales construyen un imaginario social alternativo: “Me parece que los pueblos están enlazando y buscando en convertirse en un sujeto social histórico para la trasformación. Ya no confían en que alguien les venga a resolver los problemas. Saben diferenciar entre un gobierno que pisotea a los derechos o alguien que respeta y abre cancha para que se organice el pueblo, rendir cuentas y estar al servicio, pero no al servicio de los intereses de los extranjeros, que además de eso pisotean y destruyen cualquier indicio de organización del pueblo”.

Referente a la comparación entre la crisis política y económica en el país en 1994 a partir del surgimiento del movimiento zapatista y la búsqueda por la reivindicación en la democracia electoral y el momento que actualmente vive el país, explicó que las crisis son cíclicas y que siempre se repiten de alguna manera; sin embargo, “hoy vivimos una crisis más profunda más concreta, más global; es una crisis que tiene que ver no solamente con lo económico, lo político, cultural, sino también con lo ecológico”.

“Hay un hartazgo social que pone una situación nueva en esta crisis y que esta coyuntura electoral que hoy tenemos en el país me parece importante, porque se pueden desatar procesos interesantes de unificación de un pueblo exigente que empieza a tener proyecto, a tener una visión y a hermanarse como pueblo mexicano” declaró el activista.

También señaló que su participación en el próximo proceso electoral es fundamental, ya que “abre la posibilidad a la ruta de arriba, en donde hay la intención de sacar a los neoliberales del gobierno que han hecho tanto daño a la nación. La ruta de abajo nos corresponde a las organizaciones”.

Organización de pueblos indígenas

Norberto Cruz Florentino, indígena hñähñu de la comunidad de Santiago Mexquititlán, Barrio Sexto, de Amealco de Bonfil, describió la forma de organización que han adoptado en sus comunidades frente a los problemas que rodean su contexto social: “Nosotros venimos de un proceso de las comunidades de hace muchos años; yo tengo 20 años en la lucha social. Hemos venido aprendiendo que si no nos organizamos no podemos avanzar en las problemáticas que hay. Tenemos como definición que la asamblea comunitaria es la máxima autoridad y a partir de ahí se eligen a los representantes”.

El integrante del Frente Nacional de Lucha explicó que las asambleas comunitarias se hacen cada 15 días o cada mes, de acuerdo a lo que sus compañeros organizados decidan: “Lo que sí tenemos más en forma son las asambleas de sectores y la del consejo coordinador; son representantes que vienen de todas las comunidades que son elegidos por los propios compañeros en la asamblea.”

“Por su parte, el consejo de sector se reúne cada segundo sábado del mes, y el consejo coordinador se reúne para revisar y analizar en qué se avanza y en qué no. estos últimos se reúnen cada primer sábado del mes”.

Además, dijo que han creado el “Proyecto Desarrollo Comunitario” para identificar los problemas en sus comunidades. “Abarcamos seis sectores: educación, vivienda, proyectos productivos; cultura -porque se está perdiendo mucho nuestra cultura-, salud y deporte. En una revaluación se integraron dos sectores más, cultura ambiental y condición jurídica, porque no hay leyes y políticas para los indígenas. Hicimos capacitación y diagnóstico, porque nadie va resolver nuestros problemas”.

Finalmente, señaló el motivo de su asistencia a este foro: “Venimos de Amealco porque creemos que es importante saber lo que los demás están haciendo para poder mejorar, aprender y seguir construyendo, porque lo que tenemos no está ya construido, es un proceso para poder llegar a hacer a nuestros pueblos originarios autónomos. Tenemos mucho que aprender de muchas cosas que nos han robado a través de los años y compartir un poco de todo lo que han aprendido en su comunidad” finalizó el representante.

Se pronuncian para interpelar a los gobiernos

El foro-conversatorio, llevado a cabo el pasado 14 de abril y convocado por la Red de Organizaciones de la sociedad civil de Querétaro, estuvo organizado por tres mesas: la primera referente al tema de la democratización del país, la segunda sobre la construcción de una vida digna y la tercera a la descolonización del pensamiento.

Ramón Mendoza Zaragoza, coordinador general del evento, manifestó que “tuvimos la inquietad varias personas y organizaciones de estar vinculados en lugar de estar aislados, de tal manera que pudiéramos ir formando una red de organizaciones de la sociedad civil. De cada una de las mesas surgió un panelista, el cual va a ser la voz de cada una de las mesas, de esta manera se va a presentar un pronunciamiento el 28 de abril, con el fin de interpelar a las gobiernos locales y federales”.

También consideró que “tenemos la gran esperanza que desde la participación de la ciudadana se pueda tener un impacto en el proceso democrático que requiere el país”.

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