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Marcha del Orgullo LGBT+ muestra la diversidad existente en Querétaro

Color, orgullo y cánticos fueron el distintivo de la Segunda Marcha del Orgullo LGBT+ que se organizó en las calles de la ciudad de Querétaro. Centenares de personas se reunieron en el Jardín Guerrero para iniciar la marcha; desde ese momento se podían anticipar las emociones que los asistentes iban a tener.

El jardín se llenó de la música que distingue a la comunidad; empezaron los bailes y las personas que iban a participar en la marcha se estaban preparando para empezar su travesía.

No sólo se espera público en general, también integrantes de por organizaciones e instituciones, tales como como la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), el Instituto Municipal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Inmupred), el Frente Queretano por el Derecho a la No Discriminación y el Estado Laico, Padres y Madres Apoyando a la Comunidad LGBT+ en Querétaro e, inclusive, se advirtieron trabajadores de la General Electrics, quienes marcharon como forma de apoyo a la comunidad LGBT+ del municipio.

6:30 de la tarde, los organizadores de la marcha empezaron a reclutar asistentes que quisieran ir cargando la bandera durante la marcha. Juntaron la cantidad necesaria y comenzó a desbordarse la emoción. Ondeaba repetidamente la bandera de más de diez metros de largo. Con esa euforia se inició la marcha; quienes la organizaron, así como las instituciones participantes, fueron los primeros en partir. Les seguían quienes cargaban la bandera; atrás, el resto de los asistentes y, al final, dos camiones alegóricos.

La ruta que transitó el contingente fue por la calle de Madero, Ezequiel Montes, Zaragoza, Corregidora y Andador 5 de Mayo, para concluir frente al Palacio de Gobierno, en Plaza de Armas. Íbamos a diferentes velocidades, unos más rápidos que otros, pero eso no detenía la marcha, porque quienes iban cargando con la bandera se organizaban para correr y poder alcanzar a quienes iban delante de ellos. Esto causó que se incrementara más la euforia, así como el temor a caerse por correr.

Como era de esperarse, la marcha frenó el tráfico de todas las calles ya mencionadas, y en el rostro de los conductores automovilísticos se podían advertir diferentes reacciones mientras miraban pasar a los asistentes de la marcha. Unos denotaban emociones de desesperación por estar atorados en plena calle, otros alegremente apoyaban, gritaban, chiflaban y hacían sonar sus cláxones para animar a los asistentes.

Había personajes icónicos dentro de la marcha, ya sea travestis o drag queens, furries e, inclusive, la ya conocida estatua viviente vestida de muerte, que se pone en el Andador 5 de Mayo, la cual se unió al festejo al interactuar con quienes pasaban a un lado de ella. Esto demuestra que la comunidad LGBT+ es una sociedad que, al menos desde una vista superficial, no discrimina. Es inclusiva, y además permite cualquier expresión de género o artística que las personas expresen.

Al llegar a Plaza de Armas, ya cuando la emoción se había contenido, los organizadores empezaron a explicar el porqué es importante que se lleven a cabo estas movilizaciones, y no sólo como un acto de protesta o de llamado de atención, sino como una excusa para poder celebrar el orgullo que la comunidad siente. Ya que, a comparación de las marchas que ya se habían realizado, desde el año pasado se buscó la manera que ésta cayera en una práctica de liberación, así como de diversión.

Dada oficialmente por terminada la marcha, la celebración siguió. Por un lado se podían observar personas siendo entrevistadas por diferentes medios; por otro, a los comerciantes terminando de vender todas sus banderas y coronas que les habían sobrado. De las personas que acababan de marchar, se empezaron a formar grupos donde se ponían a bailar y alentar la emoción que a ellos les había sobrado.

En estos aglomerados se podían ver personas bailando, de manera específica, vogueando (baile inspirado en la cultura ballroom de Nueva York de los años 60). Los asistentes pasaban uno por uno al centro del círculo, hacían drops o splits al ritmo de la música de Britney Spears o otras artistas consideradas “divas del pop”. Por igual, también se llenó la plaza de personas entonando a canciones de Gloria Trevi o de los Ángeles Azules.

Estas celebraciones, estas marchas, serán reconocidas porque permitirán la inclusión de esta comunidad en una sociedad que es reconocida por ser heteronormada. De la misma forma, sirve para que dentro de la misma comunidad sea mostrada la diversidad que existe, insistiendo no sólo en la tolerancia sino en el respeto.

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