“Más allá del discurso”: la Universidad asume compromisos para la transformación social

Comúnmente al pensar en los espacios de convivencia en paz existe confusión, principalmente al relacionar la paz con inactividad, en donde la disidencia, el debate y el conflicto no tiene cabida, lo que genera que las autoridades o dependencias tengan expectativas erróneas sobre los efectos que producen las intervenciones para la convivencia en paz.
Los ejercicios para la construcción de paz requieren de dialogo constante, de identificar los conflictos, trabajarlos, disentir y construir nuevos parámetros para la convivencia, la comunicación e incluso para el funcionamiento institucional; procesos que comúnmente comienzan en estados de crisis o que requerirán dar cuenta de las crisis que se ocultan generación tras generación o entre trámites administrativos que sostienen prácticas discriminatorias. Es así que la crisis, el conflicto y la disidencia son elementos fundamentales para la construcción de paz, se requiere hablar de lo que lastima, de lo que discrimina y de lo injusto, situaciones que comúnmente producen incomodidad para las personas y para la propia institución, ya que en los procesos se cuestionan construcciones personales y lineamientos institucionales que han sido asumidos por las personas y son replicados sin reflexionar los orígenes o las consecuencias.
La construcción de paz, es entonces un ejercicio dinámico que provoca movimiento en las relaciones y las instituciones, que busca la transformación de las relaciones personales y de las prácticas institucionales para la eliminación de la discriminación y la violencia. En el ámbito institucional representa retos importantes de identificación de las principales brechas de desigualdad, la identificación y eliminación de prácticas y procedimientos que abonan a la discriminación y violencia, la construcción de estrategias oportunas de intervención, atención y transformación social y la adquisición de herramientas y habilidades de escucha asertiva, dialogo y construcción de acuerdos por parte de las personas integrantes en la institución.
Sostener los procesos de transformación requiere de cambios discursivos, pero también de cambios estructurales a través de la instalación de una política institucional de cultura de paz en donde se concrete la construcción de mecanismos organizativos, jurídicos y administrativos. En la Universidad Autónoma de Querétaro contamos con un proceso organizativo de 6 años en los que se ha apostado en la creación y fortalecimiento de estructuras administrativas que sostengan dicha política, naciendo en la administración de la Rectora Teresa García Gazca con la creación de coordinaciones temáticas para el abordaje de temas transversales como cultura de paz, genero, pueblos indígenas, adultos mayores y discapacidad, consolidándose y fortaleciendo su operación en la actual administración de la Dra. Silvia Lorena Amaya Llano con la creación de la Dirección de Inclusión e Igualdad de Género para la cultura de paz en enero de 2025.
Cambiar las dinámicas institucionales requiere de cambios en sus lógicas de funcionamiento, es así que desde esta dirección se sostiene la postura de trabajar con grupos prioritarios y no con grupos vulnerables, colocando la responsabilidad de eliminar las brechas de desigualdad y los obstáculos para el desarrollo integral de las personas en la institución, reconociendo las deficiencias y asumiendo la responsabilidad de desarrollar acciones afirmativas en las que los grupos en mayor desventaja se coloquen como prioridad, mirando la vulnerabilidad en las que se encuentran las personas como un efecto de la falta de capacidad de las instituciones para contar con espacios accesibles para todas las personas y no como una condición intrínseca. Es así que, en espacios diseñados desde el inicio con estrategias de acceso universal, las personas indígenas, las mujeres, las personas adultas mayores, personas con discapacidad o de las diversidades sexuales se desarrollaran con las mismas posibilidades.
Sostener el diseño, operación y evaluación de estas acciones afirmativas ha requerido contar con 8 coordinaciones en la DIIGEPAZ, 4 realizan atención directa a la población y las 4 impulsan procesos de institucionalización y transversalización de los temas prioritarios de género, interculturalidad, derechos humanos, cultura de paz, discapacidad, diversidades y disidencias sexuales.
- Coordinación de Diversidades y Disidencias Sexuales (DEDESEX)
- Coordinación de Derecho Indígena (CODI)
- Coordinación de Atención a Estudiantes con Discapacidad (ATEDI)
- Coordinación de Intervención Especializada para la Cultura de Paz y Gestión de Conflictos (CIESPAZ)
- Coordinación de Mecanismos para la Igualdad de Género (MIG)
- Coordinación de Comunicación para la Igualdad y el Cambio Social (CICAS)
- Coordinación de Transversalización Educativa e Investigación para la Igualdad (CTEII).
- Coordinación Administrativa.
Transformar los espacios universitarios requieren de trabajo permanente y progresivo que solo de forma colectiva será posible sostener, invitamos a todas las comunidades universitarias a acercarse a la Dirección, conocer los procesos y participar activamente en ellos y seguir promoviendo espacios de convivencia en paz.
*Directora
Dirección de Inclusión e Igualdad de Género para la Cultura de Paz



