Información

Más recursos para justicia y seguridad; sin contratación de profesores

Yazmin Franco Campos / Estudiante de Economía Empresarial la FCA; ponente en el Encuentro de Jóvenes Investigadores 2016  Enrique Kato Vidal / Académico FCA

Sector público con 38 mil trabajadores para atender a dos millones de habitantes

El gasto público es un factor que puede beneficiar a los hogares de menores ingresos. Según publicó Miles Corak en el Journal of Economic Perspectives, el grado de desigualdad se transmite de generación en generación. En México sabemos que los hogares donde los integrantes tienen menos escolaridad, y menor número de egresados universitarios, son los hogares que cuentan con un ingreso bajo.

 

Año con año se anuncian cambios en el destino del presupuesto tanto federal como estatal y municipal; también sabemos que año con año se castiga a ciertos sectores de la sociedad, por tener como prioridades a otros. La pregunta obligada es cuál es la prioridad del gasto público del sector público federal y local.

El presupuesto que ejercen conjuntamente los tres niveles de gobierno en Querétaro suma un monto cercano a los 21 mil millones de pesos en 2017. Según se puede extrapolar de una publicación reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi): Gobiernos estatales y gobiernos locales, cuentas corrientes y de acumulación, 2003-2015.

La cantidad de dinero público que se gasta en Querétaro ha aumentado, en el período de referencia, 9 por ciento anual, cifra a la que habría que restar la inflación. Los datos del Inegi desglosan tres grandes rubros de gasto: a) el sector educación, b) el sector salud, y c) actividades legislativas, gubernamentales y de justicia.

Los tres sectores han tenido incrementos similares cada año, en torno a 9 por ciento o 10 por ciento. Sin embargo, algunos subsectores han tenido mayores incrementos como la impartición de justicia y la seguridad pública (13 por ciento), las escuelas de educación media superior (12 por ciento) y los hospitales generales (11.5 por ciento). En cambio, actividades como la regulación y el fomento del desarrollo económico han tenido menores incrementos (6 por ciento). Si bien los presupuestos suelen ir en ascenso, no ocurre lo mismo con la creación de empleos en el sector público. Esto podría ser delicado tratándose de los sectores educación, salud y actividades de gobierno.

En el período 2003 a 2015, los nuevos empleos en el gobierno aumentaron escasamente sólo 2 mil 200 empleos en doce años, escasamente 183 empleos cada año. En el 2015, el total de funcionarios públicos sumó 38 mil trabajadores para atender a una población de dos millones de habitantes.

La gran mayoría de esos empleos en las actividades en la administración central, impartición de justicia y seguridad pública. El sector educación, en general, es el más castigado con un nulo incremento de plazas. Lo que ha ocurrido es el rezago del sector educación y el avance del tema de la seguridad. Quizá la fórmula debiera ser la opuesta.

A mayor discrecionalidad, mayor presupuesto: Breuning

Un punto de análisis lo propone Christian Breuning, en su artículo ‘Fiscal austerity and the trade-off between public investment and social spending’, en él propone que las autoridades destinan los mayores aumentos presupuestales a áreas bajo su control directo, es decir, en donde tengan mayor discrecionalidad para el ejercicio del gasto.

Para Breuning, el dilema está en evitar los altos costos políticos y afirma que las corrientes ideológicas de izquierda prefieren gastar en política social y educación y los gobiernos de derecha prefieren gastar en la defensa y seguridad. Sin duda, en épocas de austeridad, como la actual, se agrava el dilema político y los costos.

Las cifras sobre el presupuesto público de Querétaro no reflejan un panorama muy distinto al que se predice en la teoría. Los datos muestran que los mayores incrementos se aprueban para la administración pública, en segunda instancia a la salud y, por último, lamentablemente, a la educación.

En un contexto diferente, si se apostará decididamente a la educación, como se apuesta a otros rubros, podríamos ser una sociedad más equitativa y más justa, así como una nación engrandecida.

 

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba