Información

“Me asusté cuando me confirmaron AH1N1”: Primer caso de 2009

Al enterarse deseó en todo momento “haber ido a tiempo” y decidió “asumir la responsabilidad de irme a mi casa y no salir en un rato hasta que los médicos dieran autorización.

“Los médicos confirmaron que yo era el primer caso en Querétaro de influenza AH1N1; no se agravó la situación porque para ese entonces el país ya contaba con respuestas para esta enfermedad”, recordó Joselo Montes, quien es considerado en el estado como el paciente cero de la pandemia por influenza ocurrida en 2009. Era estudiante de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) cuando se enfrentó a la cepa recién descubierta de ese virus, aunque reconoció que “no sé en qué momento ni dónde me pude haber contagiado”.

“Vivía solo y me empecé a sentir muy mal, como de gripa. Estuve máximo un día en mi casa sintiéndome pésimamente mal, con mucha temperatura, dolor de cabeza y cuerpo cortado”, fueron los primeros síntomas que Montes percibió y que lo llevaron a llamar a sus papás, que vivían en San José Iturbide, Guanajuato, para que pudieran ayudarlo: “les conté cómo me sentía y vinieron por mí para llevarme al Hospital General. Ya ahí, los médicos que me atendieron se dieron cuenta de que era influenza, entonces me pusieron en cuarentena en un cuarto de aislamiento”.

“Los doctores llegaron con sus trajes muy parecidos a los de ahorita del coronavirus, estilo ‘Breaking Bad’”. Permaneció aislado bajo observación médica, para que posteriormente le fueran suministrados los medicamentos necesarios durante “un par de días”. Lo dieron de alta, aunque con aislamiento en casa “como arresto domiciliario”. Durante 15 días recibió médicos en su casa para hacer chequeos rutinarios.

Para Montes sólo se trataba de “una gripa”, hasta que los médicos le confirmaron que se trataba de la misma influenza que tenía al país sumido en la psicosis: “cuando me dijeron sí me asusté un poco, no sabía que yo era portador o que ya estaba enfermo de eso, pero los médicos se portaron muy bien y me dieron tranquilidad”. Al enterarse deseó en todo momento “haber ido a tiempo” y decidió “asumir la responsabilidad de irme a mi casa y no salir en un rato hasta que los médicos dieran autorización, pensé que podía afectar a varias personas por no seguir varias indicaciones”.

En cuanto al coronavirus, Joselo consideró que “es mucho más rápido y mucho más contagioso, entonces creo que la responsabilidad y el compromiso son mayores en las personas que puedan estar infectadas”. Expresó que la histeria es mayor a la de la influenza, porque en esos tiempos no había un ‘boom’ en las redes sociales.

El papel de los medios

Durante el tiempo que permaneció aislado en el hospital, pudo percatarse de la llegada de medios de comunicación como Televisa y TV Azteca para entrevistar a sus padres: “no sé de qué manera se enteraron, quizás por medio del hospital, porque no le avisamos a nadie más”. Reconoció que se sintieron incómodos con la situación porque pasaron de una llamada de su hijo con síntomas a hablar de influenza “con micrófono enfrente”.

Criticó la forma en la que los medios de comunicación se desempeñaron, pues consideró que “algunos hicieron más morbo y estuvieron buscándonos mucho, queriendo sacar como una especie de dramatización o alguna nota que pudiera dar como para más”.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba