Migrante mexicano muere detenido por ICE; quinto del año

Heber Sánchez Domínguez, mexicano de 34 años, murió bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés). La agencia del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, informó haber encontrado el cuerpo “sin reaccionar” en su “dormitorio”, en la madrugada del 14 de enero. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México, pidió esclarecer el caso.
A través de un boletín oficial de prensa, la agencia también señaló que Sánchez fue detenido en el estado de Georgia el 7 de enero, por conducir sin licencia. Dos días después, ICE presentó una ‘retención migratoria’ ante la oficina del “sheriff” del Condado de Richmond para una revisión en la Oficina Ejecutiva de Inmigración en el Centro de Procesamiento Migratorio, Robert A. Deyton.
Mediante el Consulado General de México en Atlanta, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) manifestó haber dado atención al caso y aseveró haber tenido comunicación con los familiares del fallecido.
Síntomas de Negligencia
“Se ahorcó, con una sábana (…) me enteré porque escuché a los oficiales que estaban gritando: ‘¡Llama a los médicos!’ Trataron de darle los primeros auxilios y ya dijeron, está muerto” -reveló una fuente al noticiero de Univisión Atlanta que conduce la periodista, Ana Lourdes Herrera Torres.
Junto con el mexicano Sánchez Domínguez, se registraron cinco muertes bajo custodia de la agencia migratoria en lo que va del año, y entre los que se encuentran, al cubano Geraldo Lunas Campos, fallecido de 55 años el 3 de enero en El Paso, Texas; a Luis Gustavo Núñez Cáceres, de 42 años y, Luis Beltrán Yáñez Cruz de 68, ambos de Honduras, fallecidos el 5 de enero en Conroe, Texas y el 6 de enero en Indio, California, respectivamente; y finalmente a Parady La, de 46 años de edad, nacido en Camboya, quién murió el 9 de enero en Filadelfia, Pennsylvania.
De acuerdo con los estándares publicados en su sitio web, una de las más altas prioridades de ICE es prevalecer “la salud, seguridad y el bienestar de todos los alienígenas en custodia”.
Endurecimiento de la Ley y sus consecuencias
Mientras que ICE se jactó de anunciar la incorporación de más de 12 mil oficiales y empleados en menos de un año, la tensión en las calles sale a relucir entre las fuerzas de poder y las masas.
El pasado 7 de enero, en Minneapolis, Minnesota, el agente identificado como Jonathan Ross, disparó a quemarropa en contra de Renée Good, una ciudadana estadounidense de 47 años, quién se encontraba a bordo de su camioneta Pilot, Honda, en medio de una redada contra migrantes en el vecindario. Un video difundido por parte del DHS, muestra a un agente grabando con su teléfono celular mientras se evidencia a Good maniobrando lentamente para evadir a los oficiales. Sus últimas palabras pronunciadas en video fueron: “That’s fine, dude. I’m not mad at you” (“Esta bien, ‘dude’. No estoy enojada contigo”).
Mientras que Renée Good fue asesinada por recibir disparos en la cabeza, el DHS justificó el accionar del agente Ross e incluso imputó cargos contra la ciudadana estadounidense por terrorismo doméstico: “Es factible que todo lo que he dicho, ha sido comprobado y verdadero. Esta administración quiere operar bajo la transparencia; yo tengo la responsabilidad, como secretaria de Seguridad Nacional, de saber esta información tan pronto sea posible. He tenido conversaciones con oficiales, y supervisores y he conocido los hechos (…) esos oficiales cumplían con su deber judicial: Un vehículo se encontraba atascado [por la nieve] y fueron a ayudar a sacar ese vehículo. Fue en eso cuando este individuo bloqueó el camino por un largo tiempo, y les gritó a los agentes, y obstaculizó la aplicación de la ley” –sentenció Kristi Noem, secretaria del DHS de los Estados Unidos, en una entrevista con Jake Tapper para el medio CNN.
Desde los hechos, múltiples enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas públicas han sido evidenciados en noticieros estadounidenses y, a través de las redes sociodigitales.



